Lecturas 1966 - 2018
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    Dios en el cine
    Raúl Mora Lomelí, S.J.
    Iteso e Ibero-León
    México, 2005
    pp. 267
     
    En 1969 vi en un mismo día seis veces la película 8 ½ de Federico Fellini en una de las clases del juniorado, la etapa de las humanidades en la formación de los jesuitas. La sesión la dirigía el padre Raúl Mora, que hacía unos meses había regresado de París donde había hecho su doctorado en la Sorbona, con una tesis sobre Alfonso Reyes. Ese día cambió para siempre mi manera de ver y entender el cine. Tenía 22 años.
    Después de cada proyección hacíamos un círculo de discusión, para analizar la película. Ahora recuerdo que estaban ahí, entre otros, Luis de Tavira, Miguel Ángel Cárdenas, Juan Luis Orozco y Miguel Romero. Analizábamos la técnica utilizada en cada una de las escenas, la actuación de la extraordinaria Gulietta Masina, esposa del director, pero sobre todo tratar de entender lo que proponía Fellini, desde la óptica de cada uno de nosotros.
    El padre Mora, nuestro extraordinario profesor de literatura y cine, en este libro analiza 17 películas desde la visión de Dios que encuentra se expresa en cada una de ellas. El texto se divide en tres partes. En la primera, Dios en el dinamismo erótico y amoroso, se analizan las películas: Ojos bien cerrados; Magnolia; Amores perros y Belleza americana.
    En la segunda, Con los pobres de espíritu, se analizan las películas: La vida es bella; Mi vida en rosa; El silencio de Oliver; El globo blanco y Bailando en la obscuridad. En la tercera, En nuestras luchas y nuestras esperanzas, se analizan las películas: Antes de la lluvia; En tierra de nadie; El empleo del tiempo; La fiebre del loco; Rompiendo las olas; Ciudad de Dios; Dobermann y Baraka.
    El jesuita, en el Prólogo, trascribe un texto de Luis Buñuel, con el que coincide en su manera que entender el cine y también en su búsqueda de Dios en el hombre:
    (…) un arma magnífica y peligrosa. Es el mejor instrumento para expresar la vida del subconsciente cuyas raíces penetran tan profundamente la poesía. No se crea, sin embargo, que estoy por un cine exclusivamente consagrado a lo fantástico o al misterio (…) Yo le pido al cine ser testigo, que dé cuenta del mundo, que diga todo lo que es importante de lo real. La realidad es múltiple y puede tener mil significaciones diversas para hombres diferentes. Quiero tener una visión integral de la realidad; quiero entrar en el mundo maravilloso de lo desconocido (…) El drama privado de un individuo no puede según yo interesar a nadie digno de vivir en su tiempo. Si el espectador comparte las alegrías, las tristezas, las angustias de un personaje de la pantalla, no será sino porque él ve ahí el reflejo de las alegrías, las tristezas, las angustias de toda la sociedad; por consiguiente, las propias suyas. La huelga, la inseguridad, el miedo a la guerra, etc., afectan a todos los hombres de hoy, por consiguiente, al espectador (…) Yo soy ateo, gracias a Dios (…) Creo que hace falta buscar a Dios en el hombre. Es esta una actitud muy simple.”
    Dios, dice el padre Mora, ha sido un tema inabarcable en la historia de la cinematografía. Por la pantalla han pasado pasajes de la Biblia, la vida de santas y santos y la gesta de acciones misionales. La vida de Jesús, desde las más diversas ópticas, ha sido un tema recurrente. El tema de Dios ha estado también presente “desde la búsqueda angustiosa, el rechazo religioso, la sonrisa esperanzada”.
    La búsqueda de Dios en el ser humano “es, dice el jesuita, la perspectiva con que iniciamos este estudio. El desvalido, el inocente, el que apenas se abre a la vida. O el que en nuestros días se refugia en el placer y parece no asumir su plenitud ni su propia sexualidad. Y el que es testigo o víctima de los conflictos en estos días de globalización, de guerras artificiales, crueles e injustas; de destrucción ecológica; de enfrentamientos religiosos; de discriminación y lucha de la mujer; de abuso del poderoso y también de alegrías familiares e infantiles”. En esa realidad, la de todos los días, está Dios en la vida y por eso también en el cine.
    2017
    Theilhard de Chardin: el hombre de Ciencia y el hombre de Fe
    Ignacio Núñez de Castro S.J.
    Cuadernos de Fe y Cultura
    Universidad Iberoamericana, Iteso y Fideicomiso Fernando Bustos Barrera S.J.
    Puebla, 2017
    pp. 61
     
    El libro es una introducción sintética al pensamiento del jesuita francés Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955). Se divide en dos partes; el hombre de Ciencia y el hombre de Fe. En cada una de ellas se ofrece un recorrido por las ideas centrales que desarrolla el integrante de la Compañía de Jesús en cada uno de estos ámbitos.
    Teilhard de Chadrin nunca vio contradicción entre el mundo de la ciencia y el de la fe. Su vida está marcada por un diálogo permanente e intenso entre estos dos universos. A partir de la obra del francés, se muestra como entendió que ciencia y fe no están disociadas y que el conocimiento científico ayuda a purificar la imagen de Dios.
    El autor, también jesuita y doctor en ciencias, plantea que la sintesis del pensamiento científico del francés es: Cosmos = Cosmogénesis – Biogénesis. Donde trasmite más claro su pensamiento es en El grupo zoológico humano(1950). De esta obra Tehilard de Chardin dice que sus páginas “no pretenden ser una definición exhaustiva del Hombre. Quieren tan sólo fijar las apariencias “fenomenales” del hombre”.
    De acuerdo a Nuñez de Castro, la Biofilosofía que desarrolla Tehilard se sintetiza en:
    1) La vida no es un epifenómeno sino una cualidad de la materia organizada. La aparición de la vida supone una evolución química prebiologica, la previda.
    2) La célula es el grano elemental de la vida. Los primeros orgnanismos procariotes tendieron a unirse y entrelazarse formando, por simbiosis, células más complejas: los eucariotes.
    3) Esta materia organizada tiende a multiplicarse y diferenciarse indefinidamente.
    4) Este crecimiento tiene una guía fenomenológica interna: la ley de complejidad-conciencia.
    5) Así como en física hablamos de la gravedad newtoniana, existe una gravedad de la complejidad.
    6) Este centro-complejidad (el interior de los organismos vivos) define una línea ascendente de complejidad desde la bacteria hasta el hombre, llamada ortogénesis de fondo.
    7) La vida, como todo nuestro conocimiento de lo sensible, no puede ser comprendida sino bajo la forma de series y conjuntos.
    Y su pensamiento teológico, de acuerdo con el mismo autor, se sintetiza en:
    1) Hay únicamente dos fuerzas religiosas serias que se reparten hoy el mundo del pensamiento humano: Cristianismo y Panteísmo.
    2) No debe identifcarse panteismo con ningún tipo de monismo. El panteismo es una tendencia del alma humana: “La preocupación por el Todo tiene sus raíces en el fondo más secreto de nuestro ser”. Lo múltiple nos desconcierta.
    3) Correlativamente encontramos la necesidad afectiva de la unión. Tenemos en el fondo una pasión: unirnos con el mundo.
    4) Luego no tenemos que sorprendernos porque la “corriente pantesita”, la preocupación por el Todo, aparezca mezclada con las primeras manifestaciones del pensamiento humano en poetas, filósofos y místicos.
    5) La filosofía nos lleva pensar que cada mónada ha de concebirse como un centro parcial del Todo. La armonía de los espíritus exige la existencia de un principio regulador de las percepciones individuales. Hay un Centro de todos los centros.
    6) Cuanto más crece el mundo que nos describe la ciencia, más se compenetran sus elementos. El Universo surge por efecto de la complejidad como un todo y una unidad.
    7) La religión del Todo se ha formulado en términos de paganismo o anticristianismo. Pero, ¿cómo podrá el cristianismo adorar a su Padre del cielo al mismo tiempo que le está envolviendo la inmensa tentación del Todo? ¿Es posible hacer ver que es Dios mismo quien nos atrae y nos hace ver el proceso unificador del Universo?
    En este marco el jesuita Nuñez de Castro asegura que “Dios para Theilard de Chardin es el Dios de la evolución, el Dios que da sentido a la evolución del Universo desde las primeras particulas hasta el ser humano, el Dios evolutivo y evolucionador, Principio y Fin, Alfa y Omega de todo el proceso evolutivo del cosmos, Dios trinitario, porque es comunión en el amor en sí y con todos los seres inteligentes que ha creado. Dios encarnado en la materia, bendita materia”.
    El texto cumple muy bien con su objetivo y en unas cuantas páginas ofrece una síntesis de los elementos centrales que constiuyen el pensamiento científico y de fe, el teológico, de Tehilard de Chardin. La escritura es clara y sencilla a pesar de la complejidad de los temas. La Iglesia en vida del jesuita sólo le permitió publicar sus textos científicos, pero no los teológicos. Los consideraba, de alguna manera, heréticos. Éstos se dieron a conocer después de su muerte.
    2017
    33 revoluciones
    Canek Sánchez Guevara
    Editorial Alfaguara
    México, 2016
    pp. 257
     
    Es obra póstuma del escritor que muere en 2015, a los 40 años en la Ciudad de México, y se integra de siete relatos: 33 revoluciones, La espiral de Guacarnaco, Los supervivientes, Confesiones de un artista ensangrentado, El misterio del dedo ausente, La casa gana, La llamada de Cristo, La veintidós y Los Frikis. En buena medida son textos de carácter  autobiográfico.
    La mayor parte tratan sobre la vida cotidiana en la Cuba socialista. El autor, nieto del Che Guevara, hace una crítica ácida y mordaz a la manera en cómo la gente vive en la Isla y en la forma que la nomenklatura del Partido Comunista, que goza de múltiples privilegios, gobierna el país. Son relatos que muestran la frustración de la gente en la lucha del día a día por sobrevivir en medio de grandes carencias.
    Los otros relatos hablan de sus vivencias y viajes por México y Centroamérica. Recogen experiencias y recuerdos. Hay descripciones del ambiente y sus personajes, él mismo, se mueven en espacios marginales. En todo los casos hay una referencia al habla y los modismos del lugar. El libro incluye un Glosario de ocho páginas, que resulta clave para poder entender los textos.
    En la Introducción, el padre del autor, afirma que “33 revoluciones fue el texto más acabado: dedicó varios años a esculpir cada imagen, cada sensación de todos los hombres que se juegan la vida por la vida”. El texto que da nombre la obra es una narración lúcida de la lucha cotidiana por la sobrevivencia de los cubanos en el régimen de la Revolución.
    Este relato, sin duda el más acabado y el de mayor fuerza, cuenta la vida, día a día, de un burócrata de bajo nivel en la Cuba de hoy. El común denominador de los 33 pequeños relatos es el “disco rayado” de los discursos de los burócratas de la alta jerarquía que aseguran que todo está bien y también el “disco rayado” de la gente que siempre dice lo mismo.
    El personaje vive en la inercia cotidiana y sabe como sobrellevar la situación, que tiene certeza no va a cambiar. En un largo proceso toma distancia de aquello que lo rodea y decide, como cientos de miles de otros cubanos, buscar una salida a la vida cotidiana que no tiene ninguna perspectiva. Lo que sigue es arriesgar la vida en un bote que lo saque de la Isla en busca de un nuevo futuro.
    Jon Lee Anderson, el periodista y escritor, dice que “Canek Sánchez Guevara fue un escritor brillante y apasionado que murió demasiado joven. Esta imborrable novela póstuma es un rechazo visceral al patrimonio político que le tocó por ser el nieto del Che, y también un grito de socorro personal” y Jacoba Casier, editora de los Países Bajos, que 33 revoluciones “tiene un ritmo perfecto, una musicalidad y una poesía que te atrapa como lector. Deja entrever sin que sobre ni una sola palabra el día a día cubano y a la vez tiene una sabiduría sobre la vida por lo general y una profundidad que asombra. Es una novela redonda que deja sin aliento y empuja en cada página a reflexionar. Hace mucho tiempo que no había tropezado con un texto de tal nivel”.
    Concuerdo con que 33 revoluciones es un gran texto. Es la crítica demoledora a un régimen como sólo lo puede hacer la literatura. Los demás textos son difíciles de leer, algunos por la abundancia de modismos, y también por un rebuscado lenguaje que en ocasiones resulta un ejercicio que calificaría de culterano o incluso vanidoso.
     
    *Canek Sánchez Guevara. Nació en La Habana, en 1974, y murió en la Ciudad de México, en 2015. Nieto del mítico “Che” Guevara, ejerció diversas disciplinas como la escritura, la música, la fotografía y el diseño gráfico. Durante cuatro años, escribió en la revista Milenio Semanal sus columnas “Diario sin motocicleta” –compiladas en el volumen del mismo título (Pepitas de Calabaza, 2016)–. En México publicó el libro de poesía Diario de Yo y en Barcelona hizo una investigación de la que resultó el libro Diario de Bolivia. Ernesto Che Guevara, edición comentada por Canek y Radamés Molina. En Francia, publicó junto con Jorge Masetti –hijo de un compañero de lucha del “Che”– el libro Les héritiers du Che (2007) donde ambos hacían un recuento de su adolescencia en Cuba, país al que Canek volvió después de haber vivido durante años en Italia, España y México y desde donde comenzará a relatar el permanente choque de una juventud, briosa y creativa, frente al dominio del Partido, cuyas actitudes dogmáticas y policiales le permitirán reconstruir los ambientes y personajes de 33 revoluciones.
    2017
    Césares
    Julio César, Augusto, Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón
    La primera dinastia de la Roma Imperial  
    José Manuel Roldán
    Editorial El Ateneo
    Buenos Aires, 2015
    pp. 483
     
    El autor construye, a la manera que lo puede hacer un historiador, una imagen de la Roma imperial de los siglos I a.C. al I d.C. a partir de la biografía de los integrantes de la primera dinastía romana, la Julio-Claudia, que funda Julio César, al que siguen Augusto, Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón, que es el último. En su trabajo, a partir de diversas fuentes de la historia antigua y moderna, da vida a los emperadores de esta dinastía.
    Una constante en la construcción de estas biografías es cómo se legitima el poder en la Roma imperial y cómo es que llegan estos personajes, podían haber sido otros, a desempeñar el cargo de emperador. Está también cómo concentran todos los poderes en su persona y la manera de utilizar al Senado en ese propósito. El autor presenta cómo cada uno de estos emperadores ejerce el poder y qué hacen para conservarlo.
    En el texto se hace ver la importancia que tiene la familia para los romanos y cómo se deben a ella. Éstas juegan un papel central en la vida de estos emperadores. Hay lazos fuertes y complicados que les posibilitan llegar a donde están. Sin el apoyo de sus familias no les hubiera sido posible. El autor en cada una de las biografías ofrece un recorrido histórico de la infancia a la muerte.
    Se adentra en el trayecto de la vida de cada uno de estos personajes. Están presentes los asesinatos, que era algo común en el ejercicio del poder, el papel de las madres, las esposas y las amantes, los excesos y perversiones sexuales, el abuso del poder, el papel de los allegados, la política de destierro y la de inculpar falsamente a los adversarios para aniquilarlos, la manipulación de las masas, la venganza, el odio, las enfermedades y la locura.
    Está también su programa de gobierno, el manejo de las finanzas públicas, la guerra, la expansión constante del Imperio, el papel del Ejército y los militares, la política de alianzas, la construcción de las ciudades, las grandes obras de ingeniería, la elaboración de las leyes y los ordenamientos legales, el apoyo a las artes, el papel de la religión y del culto, la relación con el pueblo y la política para elegir a su sucesor.
    El autor se propone trascender la leyenda negra que existe sobre esta dinastía y cada uno de los seis emperadores que la integraron. No minimiza sus abusos y excesos, pero trata de ofrecer una visión objetiva, en la medida que esto es posible, para situar a los personajes en su momento y en la realidad de la Roma de aquel entonces. Son vidas complejas, con luces y sombras, y son hijos de su tiempo y cultura.
    Roldán, con su investigación y su texto, redescubre la vida pública y privada de los emperadores de la dinastía Julio-Claudio. Y de esos emperadores dice que: “Nunca en la historia de la humanidad ha habido soberanos que hayan dispuesto de un poder tan extenso como el de los césares. Un poder que, paradójicamente, se estableció sobre un pueblo que quinientos años atrás había expulsado y execrado para siempre la monarquía”. La contradicción es evidente y forma parte de esa historia.
    El autor en el desarrollo de estas biografías demuestra conocimiento y dominio del período histórico al que hace referencia. Es un especialista reconocido de la historia romana. En la obra hace evidente que maneja muy bien las fuentes antiguas, que incluyen los textos escritos por los mismos emperadores. Hay un trabajo de investigación riguroso. El libro está muy bien escrito. Es una prosa clara y precisa y el estilo invita a interesarse en la lectura.
    La obra inicia con una Introducción que da cuenta de la República que agoniza hecho que da pie a la llegada del tiempo de los emperadores y termina con un Epílogo que narra el final de la dinastía Julio-Claudia y la crisis del poder que trae aparejada. Se abre otra etapa de la historia de Roma, que da lugar a nuevos emperadores.
    Al final de cada biografía hay un sintético balance de los aspectos positivos y negativos del personaje y de su desempeño como emperador. Se ofrece también una bibliográfica básica, para quien quiera profundizar en el tema. El libro ofrece una cronología precisa de la vida de cada uno de los emperadores e imágenes de esculturas de la época con la representación de cada uno de ellos. Hay también una presentación de las fuentes antiguas comentadas por el autor.
     
    Sobre el autor: 
    José Manuel Roldán Hervás (1942). Licenciado en Filología Clásica por la Universidad de Salamanca y doctor por la misma universidad (1968). En 1974 obtuvo la Cátedra de Historia Antigua de la Universidad de Granada; en 1988 de la de Salamanca, y en 1992, de la Universidad Complutense de Madrid, de la que ahora es profesor emérito. Es becario de la Fundación Alexander von Humboldt y miembro de los comités científicos de revistas especializadas.
    Su trabajo y obra se ha centrado en la historia de Roma, en especial de las vías romanas en Hispania, el ejército y la historia política y social de Roma y de la península Ibérica en la Antigüedad. Además de treinta monografías y más de cien artículos académicos, publicó Hispania y el ejército romano, Itineraria Hispania, Historia de Roma I: La República romana II: El Imperio romano, El imperialismo romano y Calígula. Ha dirigido la Historia Salamanca de la Antigüedad, en seis volúmenes, y el Diccionario Akal de la Antigüedad hispana.
    2017
    Echeverría
    Martín Caparrós
    Anagrama
    Barcelona, 2016
    pp. 365
    Es una novela sobre la vida del poeta argentino José Esteban Echeverría (Buenos Aires, 1805 – Montevideo, 1851) figura fundamental del romanticismo argentino. El autor dice, en entrevista a La Nación, que “Echeverría encabezó un grupo de jóvenes más o menos ilustrados de Buenos Aires, que era entonces una aldea, cuya idea era armar una identidad cultural distinta. Identidad cultural que el país no tenía y que necesitaba. En la pelea sobre cómo se constituía la identidad, eso que ahora llamaríamos el relato, Echeverría pertenecía a una de las facciones en las que estaban también Alberdi, Juan María Gutiérrez, intentaba estar Sarmiento, y también Mitre, que era muy joven. Eran claramente anti-rosistas, es decir, iban contra la política hegemónica, que era la que escribía el relato en ese momento. Y les fue mal. Echeverría se constituyó como el gran poeta del Plata en esos años treinta. Escribió los primeros libros que escribió un argentino. Inventó, porque tenía esa ambición ridícula, la “literatura nacional”. El matadero funda esa literatura sin querer, porque él no quiso publicarlo. Éstas son las ironías de los escritores que escriben y no saben bien qué es lo que escriben. Pero sí, tuvo la mala suerte de morir antes de Caseros y quedarse sin ver como sus amigos se quedaban con la patria”.
    Echeverría es hijo de padre español y madre criolla. A temprana edad queda huérfano de padre. Hasta 1823, tiene 18 años, asiste a la escuela que abandona, para dedicarse a trabajar en una empresa comercial. Entre 1826 y 1830 es becado por el gobierno de Rivadavia para formarse en París. Ahí tiene oportunidad de ver otra realidad y de ponerse en contacto con el movimiento romántico francés, que a principios del siglo XIX llegaba de Alemania. Las características de esta corriente: la exaltación de lo local, el estudio de la historia nacional y la búsqueda de un lenguaje propio. A Echeverría estas ideas lo influyen de manera decisiva.
    A su regreso a Buenos Aires, gobierna Juan Manuel de Rosas. En 1832 publica de manera anónima Elvira o la novia del Plata, que algunos críticos consideran la primera obra romántica en la América de habla castellana y una de las primeras de la lengua. En 1834 da a conocer Los consuelos y en 1837, Rimas. Cantos de La cautiva, poema épico incluido en este último libro, fueron leídos en el Salón Literario dirigido por Marcos Sastre (1809-1887) que se organizan en la Librería Argentina, de su propiedad. Echeverría, convoca en este espacio reuniones para exponer y discutir temas políticos y literarios. Los más destacados miembros de este salón fueron Echeverría y Sastre junto con Juan Bautista Alberdi y Juan María Gutiérrez.
    El gobierno suspende el salón por considerarlo subversivo, pero algunos de sus integrantes se siguen reuniendo en la clandestinidad. En junio de 1838, en ese marco, se funda la Asociación de Mayo y Echeverría redacta las Palabras simbólicas, que son conocidas como el Credo de la Joven Argentina. Son quince enunciados que resumen el espíritu de la generación del poeta. En 1839 se endurece la represión del gobierno lo que obliga a los miembros del grupo a salir al exilio. Gutiérrez y Alberdi marchan a Montevideo, y Echeverría primero a Colonia y después a Montevideo, donde muere años más tarde.
    El matadero lo escribe entre 1838 y 1840, pero permanece inédito hasta 1871, cuando Gutiérrez lo publica en La Revista del Río de la Plata. Es una obra que anticipa modos y formas que luego van a ser empleados por el realismo y el naturalismo europeos. En 1846, publica en Montevideo el Dogma socialista. Echeverría muere en la miseria y solo. Ya no ve la caída de Rosas en la batalla de Caseros. Los especialistas consideran que la obra del poeta resulta más relevante desde el punto de vista político que del literario, pero nadie niega su valor en la constitución de la literatura argentina.
    De Echeverría, dice el autor, “es una novela basada en el poco material que encontré, y trato ser fiel a la esencia de los personajes”. En ella, a partir de Echeverría, se adentra también en la vida de los integrantes de la Generación del 1837 y en la argentina de esos años. Es una novela épica sobre una de las figuras más significativas de la historia y la literatura argentina. Para el autor, Echeverría es el primer antiperonista de la historia. Y asegura que “cuando uno lee lo que pasaba en la Argentina en esos años, como intenté hacerlo en esta novela, una de las cosas que más impresionan es volver a creer que la Argentina es un país-calesita: damos vueltas, a veces nos sacamos la sortija, pero seguimos en el mismo lugar.”
    El estilo de la escritura de Caparrós es original y se caracteriza por una sintaxis única y una prosa precisa y elegante. Esos atributos están muy presentes en esta novela. Yo no conocía a Echeverría y la importancia que tuvo en el arranque de la Argentina independiente. La historia que nos ofrece Caparrós es interesante y al mismo tiempo dolorosa y trágica. Es la vida de un hombre peculiar y también la de una nación que vive sus primeros años.
    ***
    Martín Antonio Caparrós (Buenos Aires, 1957). Estudió en el Colegio Nacional de Buenos Aires y en 1973 inicia su carrera periodística en la sección de policía en el diario Noticias, que dirigía Miguel Bonasso. Un año después es clausurado. Colabora, entonces, con la revista Goles. En 1975 abandona el país y se exilia en Europa; primero en París, donde se licenció en historia por la Universidad de París y más tarde se traslada a Madrid, donde vivió hasta 1983. Aquí colabora con El País y algunos medios franceses.   ?
    Cuando regresa la democracia a Argentina, retorna a Buenos Aires e ingresa a trabajar en la sección cultural del diario Tiempo Argentino. En 1984 comienza a colaborar en la Radio Belgrano, donde fue conductor, junto con Jorge Dorio, del exitoso Sueños de una noche de Belgrano. En 1985 y 1986 vuelve a España como corresponsal de esa radio. En 1987, de regreso a Argentina, trabaja como editor de la revista El Porteño. En ese mismo año participa en la creación de Página/12 y al año siguiente, junto con Dorio, trabaja en el programa de televisión El monitor argentino y funda la revista Babel. A partir de 1991, comienza a publicar sus relatos de viajes en la revista mensual Página/30, de la que sería jefe de redacción, bajo el título Crónicas de fin de siglo, que obtienen el Premio de Periodismo Rey de España. Por ese entonces, también dirige la revista Cuisine & Vins.
    Sus novelas: Ansay o los infortunios de la gloria (1984); No velas a tus muertos (1986); El tercer cuerpo (1990); La noche anterior (1990); La Historia (1999); Un día en la vida de Dios (2001); Valfierno (2004, premio Planeta Argentina); A quien corresponda, (2008); Los Living, (2011, Premio Herralde); Comí, (2013) y Echeverría, (2016). Ha escrito crónicas de viaje, ensayos, libros de historia y traducido a Voltaire y a Shakespeare. Por su obra ha recibido premios en Argentina, España, Italia y Estados Unidos.
     
    2017
    Esperanza Iris
    Silvia Cherem
    Planeta
    México, 2017
    pp. 334
     
    La autora cuenta que en 2010 se “encontró” con el tema en un viaje a las islas Galápagos. En esa ocasión Roxanne Mankin-Carson, de Hawaii, le contó que en 1952 sus padres viajaban en el vuelo 757 México-Oaxaca-Tapachula, que sufrió un atentado con una bomba casera donde todos los viajeros y la tripulación sobrevivieron. El responsable intelectual fue Francisco Sierra, último esposo de Esperanza Iris.
    A partir de ese momento, intrigada con el caso, empieza un trabajo de investigación que dura cinco años. Tuvo acceso directo al archivo personal de Esperanza Iris y de Francisco Sierra. Y también al Archivo Histórico de la Ciudad de México, al Archivo del CENART, al de la Suprema Corte de Justicia, al de Lecumberri y al de Rubén Ibarra, sobrino nieto de Esperanza Iris. Leyó los diarios de la época en la Hemeroteca Nacional y los archivos de los abogados defensores. Esa fue la materia prima para trabajar el texto.
    La novela cuenta la biografía de María Esperanza Bofill Ferrer, que eligió el nombre artístico de Esperanza Iris (Villahermosa, Tabasco, 30 de marzo de 1884 – Ciudad de México, 7 de noviembre de 1962). En su época fue reconocida como “La reina de la opereta” y “La emperatriz de la gracia”. La autora hace un recorrido que inicia en su infancia, hija de una familia pobre, y su incorporación, como niña prodigio, a la Compañía de Teatro Infantil Austri y Palacios. Desde entonces se convierte en el sustento de sus padres.
    En 1902 ingresa en la compañía que se presenta en el Teatro Principal. Es el principio de su éxito. Se casa e independiza de sus padres. Viene el divorcio y la muerte de sus tres hijos en circunstancias distintas. Sus giras internacionales por Cuba, América Latina y España. Las noches triunfales en los mejores teatros de la época. El reconocimiento de la crítica. En 1918 inicia la construcción de su propio teatro, el Esperanza Iris, un proyecto del arquitecto Federico E. Mariscal, que inaugura el presidente Venustiano Carranza. En él actuaron, entre otros, Enrico Caruso y Anna Pávlova. En 1922 fue declarada “Hija Predilecta de México”.
    La reconstrucción del atentado del avión, la investigación de la policía sobre este crimen y el desarrollo del juicio contra Francisco Sierra y Emilio Arellano, su cómplice, que finalmente son declarados culpables y llevados a la cárcel, ocupan la parte central de la obra. La autora da cuenta de estos sucesos de manera detallada y precisa. Es la narración propia de un thriller policíaco. El atentado y la secuencia del mismo fue un escándalo mayúsculo que siguió con interés y morbo la opinión pública y condenó a Esperanza Iris al olvido durante décadas.
    Al tiempo que se da cuenta de estos sucesos, la autora reconstruye lo que pudo haber sido la relación de la pareja en estos años. El amor, la sobreprotección, el miedo al abandono, pero también la infidelidad, la desilusión, el engaño, la manipulación y la estafa. Esperanza tenía 20 años más que su pareja que también era cantante de ópera. En la novela, como sucedió en la vida, la poderosa cantante de opereta, la estrella internacional, la mujer visionaria e inteligente, la empresaria exitosa queda aniquilada por el crimen que comete su esposo.
    Esta es la primera novela de la autora, que antes ha publicado entrevistas, reportajes periodísticos y biografías. El texto tiene mucho del estilo de un reportaje sobre todo en la parte del atentado, la investigación y el juicio que me parece es lo mejor de la novela. El estilo es directo y ágil. Desde un inicio intercala el atentado con la biografía de la artista. Al principio me costó trabajo hacer la relación que se va aclarando en la medida que se avanza en el texto. Pienso que la novela debió adentrarse más en algunas etapas de la vida de Esperanza Iris.
    2017
    Al final del periférico
    Guillermo Fadanelli
    Luteratura Random House
    México, 2016 
    pp. 186
     
    La novela inicia con una advertencia: “La biografía es un mito. Escribí esta novela convencido de que las señales que nos da la memoria sobre nuestro pasado son más emocionales que precisas. Los personajes que habitan esta obra son consecuencia de mi imaginación, y aunque he utilizado los nombres reales de algunos de mis amigos de la adolescencia, tal maniobra no ha sido más que un pretexto para crear una historia capaz de estar a la altura de mi memoria emotiva. Nadie, excepto yo mismo, se encuentra representado en los hechos de esta novela”.
    La historia, de corte autobiográfico, se sitúa a mediados de los años setenta en el espacio de los nuevos fraccionamientos que en la Ciudad de México se abrieron al final del Periférico Sur, como Villa Cuemanco y Rinconada Coapa, que fueron habitados por las nuevas clases medias, producto del éxito económico del país, que se desplazaban de barrios tradicionales más populares. Una de estas familias es la de Guillermo, Willy, quien narra su historia y la de sus nuevos amigos del barrio.
    A partir de la amistad de un grupo de adolescentes y las relaciones que entablan entre ellos, la novela ofrece un retrato de las clases medias citadinas que emergen en la década de los setenta. Están sus valores y costumbres, las nuevas aspiraciones, la manera de entender y vivir la pareja y la familia, el trato a las mujeres y a los hijos y también sus prejuicios, miedos e inseguridades.
    La obra también recorre, es un tema que interesa al autor, lugares y sitios de la Ciudad de México. En esos espacios trascurre la vida cotidiana de los millones de habitantes que tiene la capital. Ellos contienen y acotan los desplazamientos, pero también son la oportunidad de abrirse a nuevas y distintas realidades, para comprar, comer y divertirse. Esos espacios también son parte de la cultura propia de la ciudad.
    El humor negro, la ironía y la irreverencia recorren la obra escrita de manera directa, ágil y que siempre fluye. El autor dice que al terminar esta novela “descubrí que después de ir y venir por la literatura había logrado encontrar una voz que uniera memoria y libertad de escritura, con el desasosiego propio del vivir. Uno siempre es niño y después se muere, me convenzo a mí mismo. Y ahora descubro que intentaba -acaso de manera inconsciente- reunir en una obra todo el sentido y la emoción de haber vivido durante un instante, y retener, por medio de la literatura, aquel momento en la memoria. No he guardado nada bajo la cama y si esta novela, que pasó sobre de mí como un relámpago, posee alguna virtud o valor es la de reconocer que la vida sucede en buena medida sin nuestra intervención. Los adolescentes que se congregaron al final del periférico a mediados de los años setenta, mis amigos, acompañados de su gracia, inocencia y crueldad naturales ríen y se preguntan: "Willy, ¿un escritor? ¿Qué carajos es eso?"
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    Guillermo Fadanelli.  Nació en la Ciudad de México en 1960. En la literatura se formó como autodidacta. En la UNAM hizo estudios de ingeniería civil. Ha vivido en España y Alemania.   Algunas de sus obras son: En busca de un lugar habitable; Elogio de la vagancia; Insolencia, lenguaje y mundo: ensayos; Dios siempre se equivoca: aforismos; Plegarias de un inquilino: crónica; ¿Te veré en el desayuno?; La otra cara de Rock Hudson; Malacara; Educar a los topos; Lodo; Hotel DF; Mis mujeres muertas; El hombre nacido en Danzig: novelas. Entre sus libros de relatos se encuentran Compraré un rifle; Terlenka; El día que la vea la voy a matar; Mariana Constrictor. Fundador de la revista y editorial Moho (1988), la cual dirige. Animador de la cultura underground. Colaborador de fanzines y revistas de literatura y cultura en varios países.
     
     
     
    2017
    Nos vemos allá arriba
    Pierre Lemaiter
    Editorial Salamandra
    Madrid, 2016
    Pp. 448
     
    En noviembre de 1918, días antes del armisticio, el teniente d’Aulnay-Pradelle, un aristócrata venido a menos, ordena un ataque en el que son heridos los soldados Albert Maillard y Édouard Péricourt. Maillard ve como el teniente mata a dos de los suyos, para provocar la reacción de la tropa y lanzarla a la lucha. Al fin de la guerra, ya sin mayores problemas, quiere cubrirse de gloria y ser reconocido como un héroe.
    Péricourt, viene de una familia rica y tiene una habilidad especial para el dibujo. En el combate pierde la mandíbula inferior. Se niega a las cirugías que le pueden reconstruir esa parte de la cara y también volver a encontrarse con su padre y hermana. Maillard, de origen modesto, es rescatado de morir asfixiado por Péricourt. Se siente en deuda con él y le ayuda a cambiar de identidad, para que sea dado por muerto.
    La hermana de Péricourt, Madeleine, aparece en el cuartel, todavía los soldados no han sido desmovilizados, para llevarse el cuerpo de éste a la tumba familiar. Pradelle es quien la recibe y hace que Maillard identifique la supuesta tumba del hermano. Los dos saben que no es real. A partir de este encuentro Madeleine y Pradelle se relacionan y finalmente se casan.
    Péricourt y Maillard, ya desmovilizados, se van a vivir a un barrio pobre de París. Sus condiciones son precarias. El teniente empieza pronto a enriquecerse con negocios fraudulentos. Le ayuda el estar casado con la hija de un hombre rico e influyente. Su empresa debe de exhumar los cadáveres de los caídos en la guerra y luego enterrarlos en los nuevos panteones diseñados para eso.
    Péricourt, con el apoyo de Maillard quien lo cuida y consigue la heroína que consume, diseña una gran estafa. Es un negocio de monumentos patrióticos, para los caídos. Los hay de todos precios. Hace los dibujos de las esculturas e imprimen un álbum con ellas, para comercializarlas. Los pedidos empiezan a llegar de toda Francia y con ellos los depósitos a la cuenta que han abierto en el banco donde trabaja Maillard, que es propiedad el padre de Péricourt.
    Pradelle es descubierto en el fraude y solicita apoyo de su suegro, pero éste no se lo da. Madeleine, que ya tiene un hijo con él, rompe su relación. Ella sabe que siempre la ha engañado con otras mujeres. El banquero padre de Péricourt ordena, a través de la alcaldía, una escultura que va a donar. Llega el proyecto, son bocetos que ha hecho de su hijo, y se encanta con ellos.
    El fraude está a punto de descubrirse, Maillard, que se ha puesto de novio, y Péricourt deben huir con el dinero. Se han quedado de ver en la estación del tren. El tiempo pasa. Maillard se da cuenta que su compañero nunca pensó en ir a la cita. Todo lo ha hecho por él. El padre de Péricort está a punto de llegar al hotel donde ahora sabe vive el estafador de toda Francia. Lo quiere conocer.
    La novela ganó el Premio Goncourt 2013. Las escenas bélicas solo ocupan tres capítulos, pero toda la historia está dentro del espíritu militar de la época y de las consecuencias del conflicto en la vida de las personas. Denuncia el mercado que se hizo con las tumbas de los caídos y los múltiples homenajes que se hicieron a los soldados que no regresaron ya cuando llega la paz.
    El autor, hasta entonces poco conocido, crea una historia donde se entrelaza la vida de los combatientes. En la construcción del relato integra géneros tan diversos como las aventuras, el drama psicológico, la crónica social y política y el alegato antibélico. El tono es también variado y se expresa el humor, el coraje, la impotencia, la compasión y la solidaridad entre las personas.
    Los personajes y los ambientes son creíbles y verosímiles. La narración tiene fuerza y nunca decae. La prosa es muy buena. La construcción del texto siempre mantiene el interés. Uno se quiere enterar de qué sigue y cómo va a resolver lo que viene. El público y la crítica recibieron muy bien la novela y que se le haya otorgado el premio. Hay quienes la califican como una obra maestra que va a marcar la historia de la literatura francesa. Se le ve como una fusión entre la literatura popular y la alta literatura.
    A mí me gustó y me pareció que ofrece un gran mural de la Francia de la postguerra, que da cuenta de lo terrible de la guerra y de las consecuencias de la misma. Que penetra en la bondad, pero también en el lado obscuro de las personas. La leí siempre con interés y curiosidad de cómo el autor iba a seguir, la escena que continuaba. Es una novela que tiene mucho de un guión de cine.
    Versión original: Au revoir là-haut, 2014. Traducción del francés al español de José Antonio Soriano Marco.
     
    2017
    Petia camino al reino de los cielos
    Mijaíl Kuráyev
    Acantilado
    Barcelona, 2008
    Pp. 164
     
    La historia ocurre en un apartado y desolado lugar, la estación ártica de Niva-III. Ahí se construye una hidroeléctrica secreta. Se utiliza la mano de obra forzada de los prisioneros. Es una zona gélida. Petia se desempeña como un agente de tránsito y colabora con entusiasmo en su tarea. Son muy pocos los vehículos que transitan por el lugar. Su figura despierta la simpatía de las autoridades y los pobladores.
    Petia, en su ingenuidad, es una persona sumisa al poder y los poderosos. Su respeto y admiración a éstos no tiene límites. Él, que no es particularmente inteligente, está convencido que si permanece cerca de los que detentan el poder un día va a cambiar su situación y habrá una vida mejor para él y su madre. Con su gorra y una funda de pistola sin arma se incorpora a la persecución de un reo que se ha escapado. Un soldado lo confunde y lo mata. Así, sin más, termina la vida del buen Petia.
    En esta obra de Kuráyev, Petia representa la idiotez en su estado más puro. Él se atribuye competencias que no le corresponden. Los demás lo dejan hacer. Su trabajo no sirve, pero tampoco hace daño a nadie. Las autoridades, el Ejército y la policía, ven a Petia con la condescendencia reservada a los locos inofensivos. La vida transcurre sin sobresaltos. Petia es una figura cómica aceptada por todos. Desconoce la dicha y no le afecta el infortunio. Éstas son emociones demasiado complejas para su estado mental.
    Kuráyev se vale de la figura de Petia, para adentrarse al tema de la fuga del hombre común. El que asume la posibilidad de ser otro. Petia, que ama al poder y los poderosos, al momento de su muerte a éstos les resulta irrelevante. Para ellos no existe, lo consideran un infrahombre. Su muerte accidental revela que el Gulag tritura con la misma indiferencia a disidentes, colaboradores e indiferentes.
    La obra es una reflexión sobre el destino del hombre en un mundo secuestrado por los imperativos del poder. Petia, plantea un crítico literario, es el llanto mudo de los enajenados y la ignominia de la exclusión. Petia en su manifiesta imbecilidad recuerda a los pobres de espíritu y a los hombres buenos. Sus cándidos esfuerzos para formar parte de la autoridad, lo llevan a un trágico destino.
    En esta obra, dice Rafael Narbona, “hay una poesía de lo mínimo que adquiere una indecible ternura cuando se encarna en la forma de un pobre idiota […] Novela inteligente, digresiva, con el gran estilo de los escritores centroeuropeos, tierna, cruel, más cerca de Dostoievski que de Tolstoi”. Comparto esta afirmación. La figura de Petia, el idiota bueno, encarna a los hombres y mujeres de una sociedad que margina y rechaza a buena parte de sus integrantes, que no los reconoce y los deja de lado, aunque estos quieren ser tomados en cuenta.
    Versión original:  Petia po dorogue v tsarstuvie nebesnoj (1990). Traducción del ruso al español de Jorge Ferrer Díaz. De 2008 es la primera edición en español.
    ***
    Mijaíl Kuráyev. Nace en 1939 en San Petesburgo, en ese entonces Leningrado. Al inicio de su carrera trabaja como guionista cinematográfico. En 1987 publica su primera novela, El capitán Dikshtein. Narra hechos borrados en ese entonces de los libros de la historia oficial. Se publica en uno de los espacios nuevos que se abrían como era la revista Novi Mir que da a conocer la obra en septiembre de 1987. En la actualidad es uno de los más importantes escritores rusos junto con autores como Pelevin, Tolstaya, Sorokin, Petrushévskaya, Shíshkin, Ulítskaya y Prilepin. Otras de sus obras son: Ronda nocturna (2007), Petia camino al reino de los cielos (2008), El cerco y La conjura de los lepones.
     
    2016
    El sistema del arte en el siglo XX: Museos, artistas coleccionistas, galerías
    Robert Fleck
    Mardulce Editor
    Buenos Aires, 2014
    Pp. 130
     
    “El mundo del arte de comienzos del siglo XXI se ha modificado profundamente en comparación al de fines del siglo XX”, afirma el autor al arranque del texto. Fleck (Viena, 1957) desde 1981 reside en Francia. Ahí estudió historia y filosofía con profesores como Gilles Deleuze y Michel Foucault.
    En 2013 se publicó la versión original alemana de este ensayo que se organiza en los siguientes apartados: La globalización y los productores, Guerra Fría en la actividad artística, Los museos del siglo XXI, Para una economía política de una galería, Las galerías del siglo XXI, Los coleccionistas de arte y La figura del artista.
    Para el autor, que en la actualidad es profesor en la Academia de Bellas Artes de Düsseldorf, “junto con el surgimiento de la imagen digital, la globalización es el otro acontecimiento esencial que sacude en sus fundamentos al mundo artístico a comienzos de este nuevo siglo”.
    “La industria del arte globalizada muestra estrechos lazos con el mundo financiero, con las marcas y los medios globalizados y con el capital reciente de los países emergentes que ha causado la explosión de precios en el segmento más alto del mercado del arte”, asegura Fleck.
    El autor, con información de primera mano y también con datos y cifras precisas, se introduce en lo que él llama la “industria de arte a escala mundial” en la que participan unos 1,000 artistas de renombre mundial, obras artísticas, galerías y bienales, que en los últimos 20 años han pasado de diez a 200.
    La experiencia de Fleck, como profesor y ensayista, pero sobre todo como director de museos en Francia y Alemania y curador de grandes exposiciones internacionales, le han permitido ser testigo privilegiado de las transformaciones que ha vivido el arte en el tránsito entre el final de un siglo y el inicio del otro.
    Su análisis y reflexión permite al lector entender los actuales engranajes que articulan la concepción de la estética con el circuito del arte contemporáneo y el mercado. Él profundiza, en tiempos de globalización, sobre el concepto europeo de museo, las relaciones entre coleccionistas públicos y privados, los comerciantes de arte y los nuevos espacios que forman la esfera pública del arte.
    Fleck, que ha publicado 35 libros y dirigió la Academia de Arte de Nantes, devela los vectores invisibles que hoy rigen en el mundo del arte. Estamos en una época donde se pagan cantidades millonarias en subastas y remates. Él sostiene que “la cantidad de coleccionistas     medianos y grandes adquieren arte contemporáneo por varios cientos de miles de euros o más al año ha aumentado claramente en los últimos quince años”.
    El autor, en su análisis, da cuenta, entre otros museos e instituciones, del Museo de Arte Moderno de Nueva York (Moma), la Nueva Galería Nacional de Berlín, el Tate Arte Moderno de Londres, el Georges Pompidou de París, la Albertina de Viena y el Museo Ludwing de Colonia. Y también la documenta la feria que se celebra en la ciudad alemana de Kassel.
    Fleck se pregunta y responde a temas relevantes: “¿Cómo es que trabajan los artistas hoy? ¿Qué es lo que piensan hoy los artistas? ¿Qué es lo que hacen hoy los artistas?”. Y trata también la manera en que el internet irrumpe en las formas de difusión y comunicación de las obras de arte y en el vínculo que se establece entre coleccionistas y galeristas.
    Da cuenta y reflexiona sobre la desaparición del tradicional museo de características del siglo XIX y la aparición de un grupo importante de coleccionistas que provienen de lugares antes impensables como China, el sudeste asiático y el Medio Oriente. El libro de Fleck es una aportación relevante, para comprender la situación del mercado del arte y las discusiones estéticas contemporáneas.
    Versión original: Das Kunstsystem im 21. Jahrhundert, Museen, Künstler, Sammler, Galerien, Passagen Verlag, 2013, traducción del alemán al español de Mariana Dimópulos. Primera edición en Argentina, 2014.
    2016
    Políticamente incorrecto
    Notas de viaje
    Octavio Aguilar Valenzuela
    Edición privada
    México, 2016
    Pp. 159
     
    Octavio Aguilar V. (México, D.F., 1958), mi hermano, escribe sobre sus más importantes experiencias de trabajo y aprendizajes derivadas de las mismas en su paso por el sector privado (Banco del Atlántico, Banco Santander, Genomma Lab…), el sector público (Sedesol, Pemex …) y su labor de consultor en más de 20 países.
    Habla también de su incursión al mundo de las galerías de arte, de su participación en la campaña presidencial de Josefina Vázquez Mota, de sus viajes, de los recursos humanos y de quienes los gestionan, y también presenta algunas ideas sobre conceptos que ha ido elaborando, a partir de su experiencia y estudios, que son parte de los cursos que ahora imparte.
    Octavio, en la introducción, ofrece la razón para escribir este texto de corte autobiográfico: “Desde hace varios años tenía la inquietud de documentar algunas de mis diversas experiencias laborales y de vida, las buenas y las malas. Me interesaba hacer de dominio público cosas que he vivido a lo largo de mi intensa trayectoria profesional. Que mis contactos, socios de negocios, amigos, familiares, público en general, pudieran conocer estos aprendizajes y sacara algún provecho de ellos”.
    Él, me consta como hermano mayor, ha vivido una intensa actividad profesional en México y también en España y Argentina. Octavio dice: “mi perfil personal, mi semblanza profesional, consigna una gran variedad de actividades y responsabilidades emprendidas desde los inicios de los años ochenta del siglo pasado a la fecha. Sin alardes, soy polifacético y arriesgado, a veces hiperactivo. No me puedo estar quieto, siempre busco algo más, quiero seguir aprendiendo, necesito nuevos retos”.
    Es una edición cuidada y con buen diseño. Se ilustra con fotografías y algunos dibujos. La escritura es clara y ágil. El texto se lee con facilidad. Octavio de manera sencilla, clara y abierta da cuenta de su trabajo. La narración es directa y se mencionan nombres y apellidos. El libro no tiene mayor pretensión y propósito que compartir su experiencia de vida. Ése es su valor.
    2016
    Los caminos del viento
    La vida de un misionero jesuita
    Francisco Borboa Valenzuela
    Ediciones Navarra
    México, 2016
    Pp. 228
     
    En 2013, Francisco Borboa Valenzuela (1923), mejor conocido como Pancho, y yo, empezamos a platicar por el correo electrónico. El pretexto, para dar comienzo al diálogo, fue que los dos habíamos sido jesuitas. Cuando me enteré de su existencia me intrigó su vida. Me puse en contacto con él y empecé a preguntarle por ella. Desde el primer momento, Pancho me impresionó por la transparencia y frescura de sus respuestas, pero también por la vitalidad de las mismas.
    El material que se genera en el ir y venir de preguntas y respuestas, que se extiende por meses y se hace posible por las nuevas tecnologías, construye la narrativa de la historia de la vida de Pancho, que hasta entonces desconocía. De ese intercambio surge un primer texto, con el esbozo de su vida, que publico en El Economista (México, 2014). Él, después, motivado por ese primer resultado, decide escribir su autobiografía que ahora tenemos en las manos.
    Pancho en el recuento de sus primeros 94 años de vida, de ellos 68 en Asia, en particular en China, recuerda sus días de la infancia en Los Mochis, a sus padres y a su familia, su ingreso a la Compañía de Jesús, sus años de formación, su viaje en 1948 a China, donde quiere ser misionero. El primer impacto de su llegada a Shanghái, para después viajar a Beijing. La revolución de Mao Tze Tung y el triunfo en 1949 de los comunistas, que fundan la República Socialista Popular de China.
    En 1957, la ordenación sacerdotal y la tercera probación en Hirósima, Japón. En 1960 su primer destino de trabajo a Taichung, en Taiwán, donde se incorpora a la editorial de los jesuitas, Kuang Chi Press, dirigida por el padre Jean Lefeubre, S.J. Los 19 años de jesuita. Sus dudas de permanecer o continuar en Orden. La salida de la Compañía y las dificultades propia de la nueva vida. Solo se lleva tres cosas: su crucifijo, su Breviario y un par de camisetas. Tiene entonces 42 años. Vive el rechazo, pero también la solidaridad de sus compañeros.
    Hay que comenzar una nueva vida. Su carta a Ana, que había conocido en Taichung, cuando era maestra en Providence College, para proponerle matrimonio. La aceptación de ésta. Su llegada a Hong Kong donde Pancho la espera. Los problemas porque no le llegan las “dimisorias” de sacerdote. En 1965, la decisión de casarse por lo civil, para que Ana obtenga su visa, pero no hacer vida de pareja hasta que llegue el documento de Roma, con el permiso de dejar el sacerdocio. Para Pancho eso es importante.
    La primera casa de los dos en Hong Kong, “Borboa Inn”, que se convierte en paso obligado de todos los que en esos años salen de la Compañía de Jesús, pero también de religiosas que dejan sus congregaciones. En 1964, después de que termina el Concilio Vaticano II, empiezan grandes transformaciones en la Iglesia. Son años de deserciones continuas en las distintas congregaciones masculinas y femeninas. Ahora, el trabajo misional se entiende de otra manera.
    Los primeros “trabajitos” (viñetas y pinturas) que puede vender. Los inicios de su vida como artista. Hay dos momentos que Pancho considera claves en su carrera. En 1985, una expocisión en el Hospicio Cabañas de Guadalajara, donde antes de la inauguración casi toda la obra está ya comprada. “Fue algo fantástico”, se vendieron 80 obras, recuerda.
    El otro es cuando Ana y él están montando la exposición en el Cardinal Tien Catholic Hospital, de Taipéi, Taiwán. Toda dedicada a Jesús de Nazaret. Se acercan dos señoras, ven la obra y le dicen “le        compramos todo”. Son 34 pinturas en acrílico. Las dos, dice Pancho, “eran fervorosas protestantes, habían venido a visitar a la suegra de una de ellas y querían construir una iglesia dedicada a Jesús”.
    En el texto da cuenta de sus exposiciones y el trabajo que le ha implicado. En 1972, en Hong Kong, tiene su primera muestra individual. Son cuadros en mosaico. A partir de entonces se suceden exposiciones de mosaicos, acuarelas y acrílicos en ciudades como Manila, Filipinas; Taipéi, Taiwán; Guadalajara, Jalisco; Ciudad de México; Bilbao, España; Madrid, España; Los Mochis, Sinaloa; Santander, España y Maco, China.
    Nos habla también de su elaboración de viñetas para ilustrar textos. Entre éstas las 180, en tres series, que hizo para ilustrar los evangelios dominicales de los círculos litúrgicos del año. Y la ilustración de los hechos de los apóstoles en chino e inglés, con el tema de la primitiva Iglesia. La Providence University en Taichung le encargó las 14 estaciones del Viacrucis y las 14 estaciones de Vialucis.
    Los murales, exteriores e interiores, en iglesias, seminarios, comunidades religiosas y hospitales, también en hoteles, restaurantes y universidades, son las obras más importantes de Pancho, no sólo por su dimensión, sino por la originalidad de su propuesta. Pienso que es su obra más distintiva. Tiene murales en una decena de países de Asia.
    El recuento que Pancho hace de su vida, en esta autobiografía ilustrada donde también se reproducen algunas de sus obras, lo hace de manera sencilla y directa. El contenido y la forma que ha elegido para contarnos su vida revelan su manera de pensar y de ser. Da cuenta de un hombre que tiene una espiritualidad   profunda y un ser humano particularmente transparente. De un artista que ama profundamente lo que hace y todo lo que está a su alrededor. De un compañero, que ha construido con Ana, su pareja de siempre, una relación que no se entiende el uno sin el otro. De un amigo, que sabe querer y se hace querer por todos.
    2016
    Ejercicios de supervivencia
    Jorge Semprún
    Tusquets Editores
    México, 2016
    Pp. 133
     
    Jorge Semprún (1923-2011) trabajaba en este libro cuando muere. En el quinto aniversario de su desaparición se publica esta obra póstuma. En ella aborda por primera vez el tema de la tortura a la que fue sometido por la Gestapo cuando participó en la resistencia francesa contra el nazismo. Con este texto pretendía dar inicio a una autobiografía en una versión sistemática y definitiva.
    El autor se enfrenta a la experiencia del joven de veinte años, estudiante de filosofía, hijo de una conocida familia desgarrada por la guerra civil española que, en 1943, es detenido y torturado por la Gestapo en Francia. Aborda este episodio de su vida con un pudor extremo, pero al mismo tiempo con gran precisión da cuenta de los horrores a los que era sometido los prisioneros de los nazis. Después fue deportado al campo de concentración de Buchenwald.
    Al tiempo que describe el proceso de la tortura ofrece el testimonio de la experiencia de fraternidad y solidaridad que viven los militantes torturados en estas circunstancias. El prólogo es de Mario Vargas Llosa y en él afirma que en el libro vamos a encontrar “idealismo, generosidad, valentía, convicción moral y razones sólidas para sobrevivir”.
    Semprún, en una entrevista realizada en 2010, habla de que ésta trabaja en dos textos, una “novela de verdad, o sea, una historia en la que todo fuera real porque todo fuera inventado, excepto la historia del siglo XX como trasfondo. Y después una reflexión que retomaría los temas autobiográficos que ya he abordado, pero de modo más sistemático. Este libro se concebiría como una continuación. Podría haber uno, dos, tres o cuatro volúmenes, con un mismo título: Exercices de survie, donde reconstruiría la vida, mi vida, en función del tema elegido. La primera parte está prácticamente terminada y versa sobre la experiencia de la Resistencia y sobre mi juventud. Se articula en torno a un tema al que me he referido muy poco hasta ahora, y que abordo tanto a través de la experiencia vivida como de la reflexión: es la tortura”.
    El libro me impresionó mucho por la forma en que trata el tema de la tortura y el sufrimiento derivada de la misma. Encuentra el tono exacto para hacerlo sin sensacionalismo o sentirse mártir, pero al tiempo para describir la brutalidad de la tortura y sus secuelas que son parte de la misma. La escritura es directa y precisa. Es un texto muy bien trabajado. En la medida que avanzaba en la lectura venían a mi memoria compañeras y compañeros que fueron torturados en los años de la guerra en El Salvador. Es un tema del que no se habla. Aquí hay un modelo para que ellos pudieran escribir de su experiencia dolorosa.
    *** 
    Jorge Semprún: Nació en Madrid en 1923 y falleció en París en 2011. En 1939 su familia se trasladó a París. Miembro de la resistencia durante la ocupación alemana, en 1943 fue enviado al campo de concentración de Buchenwald. Tras su liberación en 1945, ya afiliado al Partido Comunista en el exilio, se entregó a una intensa actividad clandestina en España. Entre 1988 y 1991 fue ministro de Cultura de España. Entre otras obras suyas podrían destacarse: Federico Sánchez se despide de ustedes; El largo viaje; Aquel domingo; La escritura o la vida; Adiós, luz de veranos; Viviré con su nombre, morirá con el mío; Pensar en Europa; Vivir es resistir, y la novela Veinte años y un día, merecedora del Premio Fundación Lara a la mejor novela en lengua español publicada en 2003.
    Título original: Exercices de survie, traducción del francés al español de Javier Albiñana Serain. Esta es la primera edición en español.
    2016
    En compañía del sol
    Jesús Sánchez Adalid
    Ediciones Temas de Hoy
    Madrid, 2006
    Pp. 358
     
    Es una novela histórica sobre la vida del santo jesuita Francisco Javier (7 de abril de 1506, Castillo de Jasso, Reino de Navarra – 3 de diciembre de 1552, Isla de Sanchón, China) que se organiza en tres partes:
    En la primera se relatan los años de la infancia y la juventud. En 1512, el rey Fernando el católico ordena al Duque de Alba anexionar el reino de Navarra a la corona. Los hijos mayores del noble don Juan de Jassu luchan por la causa del rey navarro. El hermano menor, el pequeño Francisco Javier, permanece en el castillo. Los navarros son derrotados. Sus hermanos se esconden. Sobre ellos pende la pena de muerte. Para alejarlo del peligro la madre lo envía a estudiar a París. Su vida transcurre como la de cualquier estudiante. Comparte su cuarto con el saboyano Pedro Fabro. A través de éste entra en contacto con Iñigo de Loyola, personaje extravagante. La muerte de su madre y después de su hermana religiosa lo enfrenta a la pregunta de qué hacer con su vida.
    La segunda presenta a Francisco Javier ya ordenado sacerdote y parte de la recién formada Compañía de Jesús. Está en Portugal camino a la India, para evangelizar a los habitantes de esa región. Lleva el cargo de nuncio papal. Ya en su destino entra en contacto con otros paisajes, culturas y lenguas. Se preocupa por entender su nueva realidad. Él lo que quiere es dar a conocer a Jesús.
    En la tercera Francisco Javier ha muerto en su viaje a China. Se narran sus últimos días y sus recorridos por la India, Japón y China. La figura del santo, ya antes de su muerte, era conocida en Europa a través de sus cartas donde narra sus aventuras. Éstas se leían en iglesias, cortes y universidades.
    El estilo es el de una hagiografía entendida como historia de santos particularmente elogiosa. Esto no impide el que se ofrezca una abundante información de carácter histórico sobre el personaje y su época que incluye referencias a España, Portugal, Goa, los pueblos y culturas de la India, la Iglesia, la Compañía de Jesús, la educación universitaria y la Sorbona. Es un texto bien escrito de carácter descriptivo. No ahonda en los personajes.
    2016
    Orfandad
    El padre y el político
    Federico Reyes Heroles
    Editorial Alfaguara
    México, 2015
    Pp. 293
     
    El autor afirma que no es huérfano en las acepciones que propone el diccionario de la Real Academia, pero que sí lo visita la orfandad. Desde que murió su padre, del que trata la obra, “no he dejado de añorar esa voz con autoridad, esa experiencia cavilada y conceptualizada, esa tranquilidad hasta para morirse. Cómo no añorarlo si me hacía bromas, como el “alcoholito” para despertar, si comentábamos de todo, hasta las notorias imperfecciones de las mujeres bellísimas. Cómo no añorarlo si me enseñaba, y no me refiero sólo a Heller, me refiero a su actitud personal. Cómo no añorarlo, si era generoso con el tiempo al grado de sacrificar horas de sueño en plena responsabilidad oficial, con tal de platicar con un imberbe. Cómo no añorarlo, si era un gran tipo, un tipazo”.
    Se trata de 127 viñetas sobre la vida del político e intelectual veracruzano Jesús Reyes Heroles (1921, Tuxpan – 1985, Denver), construidas y redactadas desde la memoria de su hijo, Federico. A la distancia, han pasado 30 años de la muerte de su padre, el hijo escribe “hace años, cuando las jacarandas floreaban en la ciudad de México, a mí me invadía una oquedad, una tristeza muy profunda. Mis primaveras estaban marcadas por un dolor. La fecha de su muerte y su cumpleaños son cercanas, murió el 19 de marzo y nació el 3 de abril. Normalmente las jacarandas nos acompañan en ambos días. Pero ya no me visita la tristeza. Ahora me ocurre lo contrario, en ocasiones lo recuerdo hacer sus bromas cuando voy manejando y me río en soledad”.
    El autor, el hijo, reconstruye momentos de la vida de su padre y también de la relación que existía entre los dos. La obra no es propiamente una biografía y tampoco una autobiografía, pero hay algo de las dos. El padre y el político, el subtítulo, adelanta que en el proceso de reconstrucción de la memoria se pretende dar cuenta de la historia y la obra del funcionario público que dirigió Pemex, que fue secretario de Educación, secretario de Gobernación y que impulsó la célebre reforma política de 1977. Que peleó con Luis Echeverría, que después sería presidente de la República, y que de él se mencionó que podría ser candidato a la presidencia, pero que estaba impedido por ser hijo de extranjeros. Y por otro lado también ofrecer una mirada del padre, del esposo y del hombre de familia.
    ¿Para qué escribir un texto como este?, se pregunta el autor y él mismo se responde: “Quizá para contar historias de Reyes Heroles que me parecen interesantes, sobre todo porque hablan de un México que está desapareciendo, pero también de un México que todavía explica parte de lo que somos. Quizá porque el promedio de edad de los mexicanos es de 26 años, la gran mayoría son jóvenes y no tienen por qué conocer cómo se inició la transformación política que ellos viven hoy como algo normal. Quizá porque los mitos y estereotipos nos ocultan a los seres humanos que están detrás de ellos (…) Quizá porque esos jóvenes deben saber que, más allá de los partidos, también hubo muchos mexicanos comprometidos con el servicio público, honestos, apasionados e -increíblemente- muy estudiosos”.
    Pero también, es la reflexión del hijo, “quizá por orgullo, por supuesto, por orgullo y porque precisamente una de sus enseñanzas fue que el único patrimonio verdadero en la vida es el respeto de los demás que él obtuvo con creces. Y, lo más sencillo. Porque hubiera sido ingrato no contar su historia. Por cariño, que no es una mala razón”. Y añade que “el tiempo me ha permitido reconciliarme con la vida y leer con mayor claridad la fortuna de haber llevado una relación tan intensa con él, con ambos, con mi padre y con el político. Durante muchos años supuse que era normal, que el amor hacia el padre era natural y que, como un árbol, crece y se fortifica. Pero he encontrado que no es así, que con frecuencia la distancia entre padres e hijos es abismal y pienso qué triste, qué desgracia”.
    2017
    El sueño de los héroes      
    Adolfo Bioy Casares
    Emecé 
    Buenos Aires, 2014
    pp. 261
          
    En 1954 se publica la obra por primera vez. Los hechos ocurren en Buenos Aires. El protagonista, Emilio Gauna, es un joven que gana mil pesos en las carreras de caballos e invita a sus amigos a gastarlos en los festejos del carnaval de 1927. El doctor Valerga los acompaña. Todos se sumergen en la vorágine propia de las fiestas. Después de tres días y tres noches de juerga, Gauna despierta a la realidad y le angustia no recordar nada de lo que pasó.
    Intuye que algo sucedió en la última noche y tiene relación con un acto de cobardía a la que aborrece. Desde niño ha sufrido con la idea de creerse cobarde. Inicia, entonces, el trabajo por recuperar la memoria perdida. Con este propósito, con el mismo grupo en los carnavales de 1930, repite los hechos de 1927, en el intento de saber lo que realmente pasó.
    El gran tema de la novela es el destino. ¿El hombre se puede sobreponerse al destino? ¿Lo que está escrito en nuestro destino ocurrirá a pesar de todo? Bioy Casares entiende el destino como consecuencia de nuestras decisiones más intrascendentes. No se admite ningún elemento sobrenatural o la intervención de fórmula mágica alguna. Así, el destino se presenta como algo un impredecible, que de algún modo guía al protagonista hacia el fin que le corresponde.
    Gauna debe demostrar su condición de héroe y enfrentar su destino. Para eso repite lo sucedido en los carnavales tres años atrás. Es consciente de que eso lo puede llevar al peor de los finales, pero aún así enfrenta la búsqueda de lo sucedido. Con coraje y valentía avanza  hacia el destino que le pertenece. Al autor, el estudio interior de su protagonista, le permite dar cuenta del impulso irrefrenable y del deseo incontrolado de llegar al final de una situación que lo supera.
    Es una novela fantástica y Bioy Casares sobre este género dice que su éxito reside en ofrecer al lector un texto realista, para de pronto, cuando ya está acostumbrado, darle de golpe el hecho fantástico. Todorov, recientemente fallecido, del relato fantástico dice “que el texto debe obligar al lector a considerar el mundo de los personajes como un mundo de personas reales, y a vacilar entre una explicación natural y una explicación sobrenatural de los acontecimientos evocados”.
    La crítica reconoce que esta obra es una de las más importantes de la literatura argentina. La narrativa es magistral y el lenguaje exquisito y refinado.El estilo, de manera intencional, evita todo artificio ornamental, y el argumento es cronológicamente lineal. A Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares se les asocia no sólo por su amistad, sino también por la calidad de su obra.
    2016
    Julio César
    William Shakespeare
    Librería de Prelado, Páez y C.a.
    Madrid, 1909
     
    En 1599, William Shakespeare (Stratford-upon-Avon, Reino Unido, 1564-1616) escribe esta tragedia que se estrena el mismo año. En 1623 se publica in folio. El autor toma como fuentes las biografías de Bruto, César y Antonio, que el historiador Plutarco ofrece en Vidas paralelas. Leyó la traducción inglesa de sir Thomas North (1579). Construye sus personajes en seguimiento a la descripción que se hace en esa obra.
    Esta tragedia es parte de la trilogía romana en la que se describe el proceso de cómo la República muere y surge el Imperio. Eduardo Benot, en el prólogo, dice que inicia con Cariolano, donde se describe una Roma todavía joven; le sigue Julio César, que representa la Roma adulta, y finaliza con Marco Antonio y Cleopatra, que muestra una Roma ya decadente.
    La obra, en verso, cuenta el asesinato de Julio César (Roma, 100-44 a.C.), que sienta las bases del Imperio. Los personajes centrales son Bruto y Casio. En el texto, la ambición de César provoca la conjura de los defensores de la República. Al frente de ella se ponen Casio y Casca. Convencen a Bruto se incorpore a la lucha. Está en contra de las ambiciones de César, pero lo estima y respeta. Calpurnia, la esposa de César, advertida por un sueño, le pide no vaya al Capitolio en los Idus de marzo. Decio, uno de los conjurados, lo convence.
    A César lo asesinan. Los alzados hacen que la gente grite: “¡Libertad e independencia!”. Piensan que tienen el apoyo del pueblo. Antonio pronuncia una oración fúnebre en honor de César y el pueblo se levanta y obliga huir a los asesinos. Se integra el triunvirato de Antonio, Octavio y Lépido, que se enfrentan al ejército de Bruto y Casio. Estos últimos son derrotados y se suicidan.
    Shakespeare en el texto reflexiona sobre la amistad, la ambición, el poder. Lo hace desde un ángulo de mirada donde los personajes no son ni buenos ni malos de manera absoluta. Son seres humanos. Sus personajes viven conflictos internos, tienen miedo, luchan por lo que quieren, pero también sufren y a veces no entienden lo que pasa.
    Versión original: La traducción del inglés al español es de Guillermo Macpherson.
    2016
    La tierra del faisán y del venado
    Antonio Mediz Bolio
    Gobierno del Estado de Yucatán y CONACULTA
    México, 1996
    Pp. 89
     
    El político y diplomático Antonio Mediz Bolio (Merida, 1884 – Ciudad de México, 1957) escribe este libro en 1922. Se le considera un clásico de la literatura americana. Ofrece una visión de la milenaria cultura que se desarrolla en el Mayab. Es una reflexión inteligente y hermosa sobre el glorioso pasado de los mayas.
    En carta dirigida a Alfonso Reyes, el autor dice de su obra: “He pretendido hacer una estilización del espíritu maya, del concepto que tienen todavía los indios – filtrado desde millares de años – de sus orígenes, de su grandeza pasada, de la vida, de la divinidad, de la naturaleza, de la guerra, del amor, todo dicho con la mayor aproximación posible al genio de su idioma y al estado de su ánimo en el presente”.
    El que fuera integrante de la Academia de la Lengua desde 1943 añade: “le repito, para explicarme, que he pensado el libro en maya y lo he escrito en castellano. He hecho como un poeta indio que viviera en la actualidad y sintiera, a su manera particular, todas esas cosas suyas. Los temas están sacados de la tradición, de huellas de los antiguos libros, del alma misma de los indios, de sus danzas, de sus actuales supersticiones (restos vagos de las grandes religiones caídas) y, más que nada, de lo que yo mismo he visto y oído, sentido y podido penetrar en mi primera juventud, pasada en medio de esas cosas y de esos hombres”.
    El autor, que fue embajador en España, Colombia y Argentina, continúa: “Todo ello me rodeó al nacer y fue impresionado, antes que por nada, por ese color, por esa melancolía del pasado muerto, que se hace sentir, en las ruinas de las ciudades y en la tristeza del hijo de las grandes razas desaparecidas, que tienen una continua evocación de lo que fue delante de sus ojos. Una poesía especialísima, autóctona, misteriosa y de fuente remotísima, hay de todo esto. Yo he querido aprovecharme y he hecho este primer ensayo”.
    Quien escribió la letra de las canciones Caminante y Yucalpetén, con música de Guty Cárdenas, y el guión de la película La noche de los mayas, dice que “de cuando en cuando, en la expresión, en las imágenes, es posible que se encuentre cierta semejanza con lo oriental. Eso es precisamente porque todo lo prehistórico de América tiene sentido estético y religioso inseparable del Oriente asiático, y quien sabe si no es el Oriente el que se parece a América, porque esta fue su raíz. De todos modos el carácter es así, y así lo he dejado”.
    Y Reyes, de la obra de Mediz Bolio, comenta: “Mi enhorabuena muy calurosa. Así quisiera yo que, de cada rincón de la República, nos llegara la voz regional, depurada y útil. En el concierto de todos esos matices vibraría el iris mexicano (…) Pero en Yucatán – península de oro -, el sol baña las ruinas más antiguas del mundo, en un ambiente donde cierta placidez, ya antillana, contrasta con la tremenda profundidad de arcaicos mitos. No es mucho que los escritores de aquella tierra se hayan sentido atraídos, de tiempo en tiempo, por la tentación de rasgar el velo de Iris. Esta vez, querido Antonio, tiene usted la palabra”.
    De esta obra, en una nota preliminar, Emilio Abreu Gómez afirma que “en ella se siente que la cultura de Yucatán, de categoría, antigüedad y vigencia nobilísimas, adquiere resonancia gratas al oído y al corazón. Con su belleza, más allá de su belleza, se alcanza la verdad hermética del maya. Su poesía está de acuerdo con la poesía que nos pertenece y que un día soñó Martí en uno de aquellos sueños luminosos que tuvo frente a la tragedia espiritual de América”.
    Reyes califica al libro de “inédito”. Lo es. En una prosa poética de gran calidad literaria recrea, desde una interpretación muy particular, marcada por el idealismo, el mundo maya. Desde hace muchos años sabía que existía La tierra del faisán y del venado, pero es hasta ahora que lo leo. Es un libro enigmático. Una reflexión profunda, de carácter filosófico, sobre el hombre, las tradiciones, el paisaje y la cultura. En esta obra la forma, el estilo, es parte del contenido. Disfruté de su lectura.
    2016
    Relatos
    Yanka Bril
    Ediciones de Lenguas Extranjeras
    Moscú, 1955
    Pp.75
     
    El primero de los tres relatos es Galia. Dos jóvenes se encuentran y enamoran, pero circunstancias ajenas a ellos los obligan a separarse. Son Galia y Yúrochka, el acordeonista del circo. Ella, entonces, se acompaña de un hombre al que no quiere y vive el drama de no poder ver realizado su amor. Pierde el sentido y la alegría de vivir siempre en espera de lo que no fue.
    Lazunok es el segundo relato. Es un joven que estudia, para impresor. Tiene que trabajar colaborando con unos talleres que imprimen libros. Él se siente orgulloso de su trabajo y responsabilidad. Lo ponen a cargo de la impresión del que será su primer libro.
    El tercer relato es La mocita de las cejas negras. La pasión amorosa que surge entre un joven leñador y María Surnóvich se convierte en un sentimiento muy profundo. Los dos juntos enfrentan la vida y pasan sus días en “una armoniosa colectividad soviética”.
    Yanka Bril (Bielorrusia, 1917-2006) es un escritor que capta con profundidad la psicología de los personajes. Sus relatos cortos están escritos de manera elegante y lírica. Se consideran poemas en prosa. La vida sencilla, la de todos los días, la describe en forma muy humana y con emoción. El lenguaje es vivo y lleno de humor.
    En 1938, Bril publicó su primera obra. En 1946 su primera colección. Es en la era post-Stalin cuando produce sus mejores obras. Hasta su muerte se le consideró el decano de los cuentistas bielorrusos. Su obra habla de la historia, las costumbres y las tradiciones de Bielorrusia. Su producción literaria y sus ensayos se consideran como fuente de la identidad de su patria. Y a él como defensor de los grandes valores humanos.
    Al inicio de la II Guerra Mundial sirvió en la marina polaca. En 1939 fue capturado por los alemanes, pero dos años después regresa a Bielorrusia, donde luchó con los partisanos.
    En 1952 obtuvo el Premio Estatal de la URSS; en 1963, el Premio de Literatura Yakub Kolas; en 1981 recibió el título honorífico de escritor popular de Bielorrusia; en 1982, el Premio Estatal de Bielorrusia y en 1994 fue elegido miembro de la Academia de Ciencias de Bielorrusia. Murió el 25 de julio de 2006 en Bielorrusia después de una larga enfermedad. Acababa de cumplir los 89 años.
    Versión original: Traducción del ruso al español de Luis A. Vargas.
    2016
    Toda la vida
    Héctor Aguilar Camín
    Penguin Random House
    México, 2016
    Pp. 134
      
    Serrano y Liliana Montoya son novios de juventud. Viven en el mismo barrio. Él huye de ella y ésta, las veces que se rencuentran, le reclama por qué de jóvenes no le propuso matrimonio y le dice que si lo hubiera hecho su vida sería otra. La narración se estructura a partir de entretejer dos historias; la del asesinato que ordena Liliana del hombre que viola a Dorotea, su hermana menor, y la de la relación de ella y Serrano.
    A lo largo de su vida, los dos se encuentran una y otra vez en circunstancias distintas. En cada reencuentro ella le vuelve a contar el episodio del asesinato. Entre los dos hay cariño y una atracción que resulta irresistible. Después de años de no saber de ella, la busca, la encuentra y deciden vivir juntos. Ella un día desaparece. Mientras están juntos viven sin más lo que les toca vivir. Lo que tenían que vivir y no vivieron. El autor dice que en el fondo es una historia de amor, como los amores deben ser, es decir, intensos, que dan miedo y que son irresistibles como todos los amores que lo son de verdad.
    La otra historia es la del asesinato del Catracho, el supuesto violador física y moral de Dorotea, la hermana menor de Liliana. Ella se lo solicita a la pareja con la que vive, que es un policía. Serrano intrigado investiga sobre el asesinato. En su pesquisa descubre que la hermana de Liliana tiene en realidad una relación con el Catracho y que no ha sido violada. No queda claro si en realidad ha habido el asesinato. El hecho es que Liliana lo vive así.
    Tiempo después Serrano se encuentra con Dorotea, la hermana de Liliana. Ella se ha casado con un hombre rico, que nada sabe de su vida anterior. Vive en un mundo de lujo. Ella reflexiona con Serrano, al que conoce desde niña, el porqué es diferente a Liliana, y por qué su vida es distinta. Al final, la hermana menor  se hace cargo de su hermana mayor, alcohólica y enferma.
    Las historias ocurren en una Ciudad de México que ya no existe. Los bares, restaurantes y hoteles que frecuentan los personajes, que en su tiempo fueron emblemáticos, desaparecieron. En la novela hay una mirada amorosa y nostálgica de la vida bohemia de la ciudad que le toca vivir a Serrano y Liliana, pero que ahora ya no tiene lugar. Ese mundo quedó atrás y ya no volverá.
    En la novela se da cuenta de “usos y costumbres” de las policías de esa época. De la relación que se da entre los políticos en el poder y las policías. Los primeros utilizan a los segundos, para mantener en control a la delincuencia. Las ejecuciones extrajudiciales era la norma. De esos cuerpos de seguridad dice el autor “no eran unos hampones que estaban sueltos, como las policías municipales de hoy; sino eran unos hampones que estaban sometidos al poder político”.
    En entrevista con Jan Martínez Ahrens, el corresponsal de El País en México (El País, 22.06.16), Aguilar Camín dice que la novela es “un relato de apariencia realista que al final no es más que la suma de versiones. Salvo ciertos hechos duros, nunca tienes la certidumbre de qué pasó con este asesinato, con estas vidas, procede por aproximación. La verdad, al final, no puedes asirla. Como tantas veces pasa en la vida pública de México”.
    Y añade “que el dilema de la novela es: ¿se puede salir moralmente impune de un homicidio? ¿Se puede vivir con la culpa de un crimen? Es una pregunta que se extiende a la sociedad mexicana. ¿Se puede salir impune de ese nivel de violencia y barbarie?”. La novela no pretende responder a esto, pero sí mostrar el daño profundo que estos personajes han infligido a sus vidas por haberse situado en una región de excepción donde viven con ese secreto a cuestas, un secreto que incendia, que marca y daña. Es una historia de amor en los extremos”.
    A la pregunta directa del periodista de si añora el pasado, Aguilar Camín le responde: “Cada vez que pienso en el pasado lo añoro, pero no tengo una actitud melancólica. La tengo como escritor porque así salen las cosas cuando escribo. Me parece que el efecto más profundo de la literatura, o al menos de las novelas que han marcado mi vida, es esa sensación de haber penetrado un mundo y salir de él lleno de experiencia, de vidas imaginarias que producen melancolía…”. De esta obra dice el autor que “es una novela muy corta, de capítulos muy breves, diseñada para ser leída rápido”. La disfruté.
    2016
    El turno del escriba
    Graciela Montes – Ema Wolf
    Editorial Alfaguara
    México, 2005
    Pp. 562
     
    En los siglos XII y XIII, Génova juega un papel central en la economía y el comercio del Mediterráneo Occidental. En ese tiempo rivaliza con Pisa y Venecia. Los genoveses, volcados al comercio marítimo extienden su dominio hacia el Mediterráneo Oriental. En esos siglos Génova gana guerras a pisanos y venecianos. Una costumbre de la época era mantener a los prisioneros encarcelados por años en espera de que alguien pagara un rescate o para ser intercambiados por otros prisioneros.
    En 1298, en una celda del Palazzo del Mare, Rustichello de Pisa vive su año catorce como prisionero de guerra. En su tierra como escribano copió manuscritos para las casas reales más importantes de Europa, ahora como prisionero se desempeña como amanuense de la aduana genovesa. Hasta entonces nadie ha ofrecido rescate por él y la cárcel se prolonga. Su destino parece cambiar cuando Marco Polo, viajero y mercader veneciano, llega a la prisión. Los dos comparten la celda. Rustichello intuye que la historia del veneciano es un tesoro. Si la escribe, los príncipes quedarán maravillados y sacarán a ambos de la prisión.
    En la última página de la novela se escribe. ”En el año de 1307 el mercader Marco Polo hizo llegar una copia de Le devisement du monde a la corte de Francia a través de Thibault de Cepoy, vicario de Charles de Valois, el hermano del rey. Por entonces circulaban ya muchas copias de un compendio en latín, obra de Pipino, erudito veneciano. El libro alcanzó pronta difusión. En la actualidad se conservan 85 manuscritos que incluyen compendios, fragmentos de antologías y versiones completas. Están escritos en francés, latín, italiano, toscano, véneto, alemán e irlandés. El original no se conserva”.
    La historia de estos dos prisioneros es una gran metáfora sobre la esperanza de conseguir algo, para el caso la libertad, y luchar, para que no sea solo un sueño sino que ésta se haga realidad. En la vida, para el caso la cárcel, solo quedan dos posibilidades; abandonarse, dejarse morir lentamente, o luchar por la vida. La decisión es personal. Las circunstancias pueden ser las peores, pero la voluntad de lucha las puede vencer.
    El texto revela un importante trabajo de investigación de la época. Es una novela muy bien documentada y es el resultado de un trabajo de varios años. Las descripciones son minuciosas y detallistas. El estilo de la redacción es muy elaborado, incluso se podría calificar de barroco, con muchas palabras poco comunes y una estructura compleja y al mismo tiempo novedosa. Algún crítico ha comparado la prosa de esta novela con la de Borges o Carpentier. En algunos tramos de la obra la lectura se me hizo difícil.
    2016
    Hanói
    Adriana Lisboa
    Edición Edhasa
    Buenos Aires, 2015
    Pp. 200
     
    David, hijo de padre brasileño y madre mexicana, que han migrado a Estados Unidos, se queda solo después de que lo deja su pareja. Los médicos le dicen que tiene cáncer y le quedan poco tiempo de vida. A nadie le comenta su enfermedad. Un día se encuentra con Alex, hija de un soldado estadounidense, al que no conoce, y de una vietnamita. Ahora, ellas dos y su abuela viven en Estados Unidos.
    A David le gusta tocar la trompeta. Consciente de que la muerte está pronta, empieza a regalar todo lo que tiene. Elige a quien le debe dar cada cosa. Alex, que tiene un hijo, trabaja en un pequeño supermercado de productos orientales que es propiedad de un vietnamita que antes de venir a Estados Unidos era monje budista. David se relaciona con éste y con el hijo de ella.
    Esta obra, dice la autora brasileña radicada en Estados Unidos, “surgió de dos fuentes distintas: de la voluntad de reflexionar en la ficción sobre la situación de un hombre todavía joven que descubre que tiene poco tiempo de vida, y por lo tanto qué se hace en una situación así; y de la reflexión sobre el lugar de los refugiados, porque yo trabajé con refugiados durante un año y su experiencia es todavía más terrible que la de los inmigrantes, que abordé en otras novelas”.
    La muerte está tratada como algo que ocurre, que es parte de la vida y no como una tragedia, y la autora dice de ella que la muerte y enfermedad son oportunidad para hablar “no solo del amor sino también de la amistad. La muerte pone la vida en perspectiva. Ninguna experiencia que tuve hasta hoy fue tan intensa como la pérdida de mi madre en 2014, y es muy extraño que no traigamos la muerte en nuestra conciencia todo el tiempo: eso haría de nuestras vidas no una experiencia más dramática ni pesimista, sino exactamente lo contrario, más exuberantes, compasivas, vueltas a lo esencial”.
    La escritora forma parte de la nueva literatura brasileña y es reconocida en su país. Su obra ha sido traducida a varios idiomas. Su estilo es directo y sus descripciones claras y precisas. Sus personajes son creíbles y también revelan hondura. Son reales seres humanos, para el caso David, hijo de migrantes, y Alex, que es una refugiada. El libro se lee con facilidad. Me resultó atractivo. Me he propuesto leer a los nuevos escritores de la literatura latinoamericana.
     
    Versión original: Hanói, Fundación Biblioteca Nacional, Ministerio de Cultura de Brasil, 2013, traducción del portugués al español de Teresa Arijón y Cristina Cermeño. Primera edición en Argentina, 2015.
    2016
    Las Brújulas de Roque Dalton: Una poética del mestizaje salvadoreño
    Luis Melgar Brizuela
    Ministeriro de Cultura
    San Salvaddor, 2016
    Pp. 570
     
    (El 2 de septiembre de 2016, en el Espacio Cultural Nelson Mandel, dentro del Parque Lincoln, leí el texto que ahora presento. A Luis, lo conozco desde la década de los años setenta).
    Buenas noches a todas y todos:
    Cuando Ivonne me llamó, para invitarme a presentar el libro de Luis, su papá, lo primero que vino a mi memoria fueron las reuniones que entre 1979 y 1980 tuvimos en casa de la familia Melgar Navas por el rumbo del Metro Taxqueña. Eran los años de apoyo al proceso revolucionario que se vivía en El Salvador.
    La familia Melgar Navas llegó a México en sucesivas oleadas; en 1976 lo hizo Luis, para ingresar al Colegio de México, en 1977 Candelaria y finalmente, en 1978, las hijas Ivonne y Gilda, entonces adolescentes. En 1986, Luis y Candelaria regresan a El Salvador, pero las hijas se quedan en México y aquí hacen su vida. Desde ese entonces Luis es profesor en la Universidad de El Salvador.
    En el marco de esta reunión, a la que nos convocan Roque Dalton y Luis Melgar, no puedo dejar de mencionar, tengo un recuerdo intenso de ese tiempo, de mis reuniones, en 1977 y 1978, con Rafael Menjivar, Lito, que había sido rector de la Universidad de El Salvador, y don Beny, el papá de Felipe y las tres hermanas Peña. En ese entonces formamos el primer colectivo de las FPL en México. De los hermanos Peña solo sobrevive Lorena, que ahora es presidenta de la Asamblea Legislativa de El Salvador.
    No puedo tampoco dejar de mencionar que el actual presidente de El Salvador, Leonel Sánchez Cerén, el comandante Leonel, primer responsable de las FPL, fue alguna vez mi responsable en el colectivo de militancia en Managua y también responsable de mi colectivo de trabajo.
    Señalo esto porque estoy en la presentación del libro de Luis no porque sepa de literatura, aunque soy un lector compulsivo, sino por mi relación con El Salvador, la guerrilla de aquellos años y la familia Melgar Navas.
    *****
    Comienzo por el final.
    Las Brújulas de Roque Dalton: Una poética del mestizaje salvadoreño.
    Es un gran libro. Es ya un referente para el estudio de la literatura salvadoreña y en particular de la obra poética de Roque Dalton (1935-1975) Pienso que está llamado a ser un texto obligatorio, un clásico, en el análisis de la obra daltoniana.
    La prosa es elegante y al mismo tiempo clara y sencilla. Es un texto muy cuidado. El rigor académico se expresa en un estilo atractivo que mantiene la atención e invita a la lectura.
    No es común. Una gran parte de los textos académicos están escritos en clave de lectura solo para los mismos académicos. Invitan al soliloquio. La obra de Luis a la lectura y al diálogo.
    Es un gran libro. Lo es en un sentido doble: Ofrece un modelo de análisis de la obra de un poeta, de un escritor, que vale en sí misma. Es una elaboración teórica y metodológica original, innovadora y sugerente.
    Luis, en la construcción de su propuesta analiza a profundidad la obra de: John Beverly, Marc Zimmerman, Yuri Lotman, la Escuela de Tartu, Roman Jakobson, Noé Jitrik, Julia Kristeva, Emile Benveniste, Mijail Bajtín, Antonio Gramsci y sobre todo a Lucien Goldmann.
    Y de otro lado, a partir de ese marco teórico-metodológico realiza un estudio exhaustivo de la poesía de Roque Dalton, “el gran innovador de la poesía salvadoreña” como lo califica Luis.
    No está de más señalar que la elaboración del texto, tesis doctoral del Colegio de México, habla de rigor académico, se citan 176 libros y artículos y hay 263 notas. En ellas se definen conceptos y se ofrece información que profundiza la discusión que se propone en el texto.
    *****
    Es un libro atractivo que se adentra en la discusión, a partir de la vida y la obra de Dalton, de la relación que existe entre la poética y la política, entre el compromiso militante y la estética, entre el arte y la ideología. Luis dice: “Ahora bien, entre esos dos polos de tensión, la poética y la política, siempre ha estado presente un tercero en discordia: la ética, como una mediación, como la esfera proveedora de sentido ante la pregunta de para qué se escribe. Nuestro autor asumió radicalmente esta mediación: “El poeta es una conducta moral”.
    *****
    Para abordar la obra de Dalton, Luis hace un viaje-estudio de la literatura salvadoreña. Profundiza en los personajes y en la obra de Francisco Gavidia (1863-1955), Salvador Salazar Arrué, Salarrué, (1899-1975) y Pedro Geoffroy Rivas (1908-1979). En su recorrido se detiene en la vida y la obra de los integrantes del Círculo Literario Universitario (1956-1959), la Generación Comprometida, que es la de Dalton, en la que participan: Otto René Castillo (1936-1967), Manlio Argueta (1935-), Roberto Armijo (1937-1997), José Napoleón Rodríguez Ruiz (1930-), José Roberto Cea (1939-) y Tirso Canales (1930). Dalton, es la figura clave.
    Esta revisión, de más de un siglo, es una contribución importante, diría que fundamental, a la historia de la cultura salvadoreña y a la historia de las ideas de sus grandes pensadores. Esto a través del análisis profundo de las obras claves de las letras salvadoreñas y de los temas que tratan los autores referidos. Lo es también de momentos fundamentales, los más trágicos, de la historia política de El Salvador. En ese viaje se da cuenta del diálogo y la disputa de Dalton con quienes le precedieron.
    *****
    Luis señala dos etapas de cómo la sociedad salvadoreña, diría que latinoamericana, ha leído la obra de Dalton. La de los años de la lucha revolucionaria, que va de 1967 a la firma de los acuerdos de paz en 1992 y la que sigue a éstos. En la primera predomina el poeta comprometido con la causa de la Revolución, en la segunda el poeta que penetra en la interioridad del ser salvadoreño, en la realidad del mestizaje, en el amor. La vigencia de Dalton es que más allá de su ideología, de su compromiso con la causa de la Revolución, está la calidad de su poesía.
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    Luis plantea que los ejes de su estudio en el caso de Dalton son: “el sentido de la nación salvadoreña en su poesía; la determinación política en la evolución de su escritura; el conflicto interior entre el pensamiento marxista y el sentimiento cristiano, y su posición vivencial frente a la violencia de la lucha de clases, todo ello desde el análisis de textos modélicos y su inserción en los contextos operantes, a través de las mediaciones que correspondan (biografía, cultura, política)”.
    “La poesía daltoniana, propone Luis, puede dividirse en dos grandes bloques: el de la historia nacional, que corresponde al Roque de la “izquierda”; y el del yo-personal, que corresponde al Roque “del espejo”. Ambas macroanalogías y ambos bloques de significación poética entrañan un mismo mito: el del gigante justiciero, que unas veces se identifica con el pueblo, y otras con el poeta, el “elegido” de los dioses”.
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    Dalton construye su propio mito a la manera del poeta ruso Vladimir Maiakowski (1893-1930). Dice Luis, “la invención que Roque hace de sí en su aventura poética y política, reúne tres universos culturales: el indigenismo mesoamericano, el historicismo marxista y el cristianismo”.
    Él se imagina como un “tlamatini”, el sabio del mundo prehispánico, como un intelectual al servicio del pueblo, en el esquema marxista, y como un profeta, un mártir o víctima propiciatoria a la manera de Jesús. La forma en que muere, eleva la figura de Dalton al altar de los mitos. Se cierra el círculo de la vida y la muerte.
    Esto, dice Luis, “es lo que provee de tanta energía comunicacional a la poesía roqueana, no solo en función de una coyuntura extrema (la guerra) sino, a largo plazo, en función de la conciencia de la nacionalidad”. Para Dalton el poeta es reflejo de Dios. Dios se manifiesta a través de él.
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    Luis, en su análisis, nos ofrece una panorámica de 360 grados de los temas de la poesía daltoniana. Me quedo con dos:
    El de la identidad nacional, del alma nacional, que para el caso de El Salvador necesariamente conduce a la problemática de la violencia histórica y estructural, que permanece aunque cambia de expresión.
    Está también el del mestizaje y la revaloración del mundo y la cultura indígena. Y asociados a éstos el indigenismo, el criollismo y la figura del guanaco.
    En el tratamiento de esos temas y los de toda su poesía, en la estructuración de su propia vida, está siempre presente la contradicción dialéctica entre el Dalton-poeta y el Dalton-político. Entre el ser-escritor y ser-político. Y siempre, en esa misma contradicción, está la ética personal. Es su valoración ética, en lucha interna, lo que hace de él un personaje complejo, interesante y siempre en tensión.
    Luis plantea que “los vasos comunicantes entre vida y poesía, entre ética y política, entre literatura y militancia, entre humanismo y poética, son los que hacen de Dalton un autor de suma complejidad”.
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    En 1961, Dalton vivió en México. Tenía entonces 26 años. Llega como exilado. En ese tiempo tiene la oportunidad de realizar en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) estudios de antropología y etnología. Se adentra en la cultura nahua y maya, que le entusiasmaban. Visita también sitios arqueológicos.
    En ese tiempo se relaciona con escritores, con poetas mexicanos de pensamiento izquierdista, entre ellos Efraín Huerta, Telma Nava, Juan Bañuelos, Eraclio Zepeda y Margarita Paz Paredes. Con ellos compartió tertulias literarias y noches de bohemia.
    Ese año, en México publica, su primer libro formal: La ventana en el rostro, que es un resumen de su creación más juvenil. Que va de los 20 a los 25 años de edad (1955-1960).
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    El extraordinario libro de Luis propone una nueva manera de entender la figura de Dalton, su obra y la lectura de la misma.
    Esta propuesta se articula a partir de entender las “brújulas” del poeta que se plasman en 17 tesis-conclusiones:

    Es el líder indiscutible de la revolución de la literatura salvadoreña del siglo XX.
    Su obra aporta cambio cualitativos al género de la poesía, que se sintentizan en la desestructuración de la tradición dariana y gavidiana y la restructuración de todos los niveles poemáticos.
    Llevó hasta las últimas consecuencias la exigencia ético-político acerca de la escritura y de la conducta social del poeta.
    Su ingreso a la guerrilla, lo lleva a renunciar a la “alternativa espléndida de su poesía”. Su obra ante el compromiso político pierde calidad, pero siempre permenece un mínimo de ella.
    Su marxismo es heterodoxo, pues en el fondo de su poesía y de su conducta nunca dejó de ser cristiano.
    En su trasfondo vivencial, lo crístico y el amor por la madre tierra se sobreponen a lo marxista.
    Los dos mitos dominantes en la poética roqueana son el pueblo como gigante justiciero y el poeta como espejo de la divinidad. El primero se vincula más con el marxismo; el segundo, a Quetzalcóatl.
    Su obseción central es su país. A su liberación dedica la mayor parte de su obra. Su visión del mundo, de la justicia y el futuro, se articula a partir de tres fuentes: el cristianismo, el marxismo y el indigenismo.
    Temas centrales de su poesía son: la muerte, la figura de Cristo, el mundo indígena, el amor que se desdobla en el erotismo y la desnudez del cuerpo de la mujer, la bohemia, la risa y la ironía.
    Otro tema es su propia vida que se hace presente, de manera dispersa, en todas sus poesías.
    Su pertenecia a la Generación del Compromiso, que se carecteriza por la relación que sus integrantes establecen entre el contexto en el que viven y su obra. Con ellos surge una nueva literatura.
    Su formación académica resulta determinante en su concepción del mundo y en su producción poética.
    La experiencia del exilio que vive entre 1961 y 1973 en México, Cuba y Praga. Tiene breves estancias en Viet-Nam, Rusia y Korea. El exilio le permite conocer y vivir la realidad del socialismo.
    Su vida y poesía ha influído de manera decisiva a los literatos salvadoreños de finales del siglo XX.
    Su herencia principal es el sentido de la identidad salvadoreña. “Ningún otro escritor de la segunda mitad del siglo veinte caló tanto como él en la historia y la cultura nacionales”.
    La militancia política-revolucionaria cambió su identidad como poeta. Su obra conservó siempre por lo menos un mínimo de calidad. No es el vulgar panfleto.
    Su obra sigue vigente. Se multiplican los estudios de su vida y obra y tambien la lectura de su poesía.

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    El libro de Luis es una gran aportación para entender mejor, con más profundidad, la obra de Dalton, su concepción de la literatura y de la vida. Es también una invitación a leer al poeta. En noviembre del año pasado volví a leer Taberna y otros lugares. En la reseña que escribí en Animal Político digo que:  
    “De la poesía de Dalton me sorprende que su lenguaje nunca sea ideológico. Trasciende siempre los lugares comunes y el léxico “revolucionario” de la época que le toca vivir. Sus textos son elegantes y siempre poéticos. En toda situación encuentra las palabras para expresar su compromiso revolucionario, su pensamiento y sentimientos, de manera que trascienden el discurso convencional y del momento.
    Es un hombre de izquierda que se decide por la causa de la Revolución, vive en Praga y en Cuba, y    la concepción estética y el lenguaje artístico del socialismo real, no lo influyen. Él es capaz de trascender estas influencias y también los gustos de las oficinas responsables de la cultura oficial, que     deciden qué es y no de izquierda, que es y que no es bello. Esto habla de la profundidad de su obra y de su arte.
    Me sorprende también la actualidad de su poesía. De la publicación de La Taberna y otros lugares en 1969 a 2015, han pasado 45 años, y la poesía de Dalton no ha envejecido. Sigue viva y es notable la frescura, la ironía, el humor y la crítica presentes en cada uno de los 88 textos. La obra del poeta pasa la prueba del tiempo y a la distancia se corrobora la calidad de su poesía.
    La vida de Dalton, el más grande de los poetas salvadoreños, fue truncada, apenas tenía 40 años, por el asesinato estúpido e imperdonable de sus propios compañeros de la guerrilla en la que militaba. Con su pérdida, la poesía en lengua española perdió a uno de sus mejores creadores que tenía todo el futuro por delante. Uno no puede dejar de preguntarse hasta dónde, si viviera, hubiera llegado la poesía de Dalton.
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    Luis, gracias por tu libro, gracias por hacernos entender mejor al personaje real-mítico de Roque Dalton.
    Muchas gracias.
    2017
    Leo Matiz
    El muralista de la lente
    Siqueiros en perspectiva
    Miguel Fernández Félix, coordinación general
    Instituto Nacional de Bellas Artes, Secretaría  de Cultura y Fundación Leo Matiz 
    México, 2017
    pp. 108
     
    Es el catálogo de la exposición Leo Matiz. El muralista de la lente. Siqueiros en Perspectiva que se exhibió en el Palacio de Bellas Artes. Se integra por el texto ¡Leo Matiz va, no espera …! de Miguel Ángel Flórez Góngora, escritor colombiano y biógrafo del fotógrafo. Hace un recuento sintético de la vida de Leo Matiz (1917-1998) que fue fotógrafo, caricaturista, pintor, creador de periódicos y galerías de arte; durante sus diversos viajes, Matiz capturó instantes decisivos de la historia del siglo XX.
    Trabajó para las más prestigiadas revistas internacionales de su época. Su sensibilidad social y su maestría en el uso de la cámara lo convirtieron en un cronista visual de la Ciudad de México durante la década de los cuarenta.
    En sus fotografías también registró el legado estético y la visión estilística las producciones del cine mexicano. Da cuenta del conflicto entre Siqueiros y Matiz que obliga a este último a salir del país.
    El otro texto es Lenguajes y presencia, Leo Matiz y David Alfaro Siqueiros de Maricela González Cruz Manjarrez y Miguel Ángel Esquivel, ambos investigadores de la UNAM. La colaboración del fotógrafo con el muralista se dio entre 1944 y 1946, cuando realizó imágenes que el pintor le encomendó para utilizarlas a manera de “bocetos fotográficos”. Los autores abundan en lo que significó, para el trabajo del muralista el aporte de las fotografías tomadas por Matiz. Es una relación benéfica para los dos; el fotógrafo aporta las fotografías que el muralista quiere siempre con su peculiar destreza con la cámara y Siqueiros le apotra las propuestas teóricas y los logros prácticos con los que había experimentado.
    En el catálogo se reproducen todas las fotografías de la exposición organizadas en las siguientes series: David Alfaro Siqueiros; Perro Rabioso; América Latina; Nuestra imagen actual y Víctor Arrevillaga. Se reproducen también la sección hemerográfica de la exposición y 35 fotografías adicionales con imágenes de Siqueiros y Matiz juntos y otras a cada uno trabajando. Es una edición que da mucha idea de la relación entre estos dos artistas y la manera como Siqueiros, siempre a la vanguardia y en búsqueda, vio que la fotografía la podía aportar a sus murales.   
     
    2016
    Aquiles o El guerrillero y el asesino
    Carlos Fuentes
    FCE y Alfaguara
    Buenos Aires, 2016
    Pp. 191
     
    La vida y la muerte de Carlos Pizarro Leongómez (1951-1990), comandante Papito, el más importante líder del movimiento guerrillero colombiano M-19, atrajo la atención de Carlos Fuentes. El escritor trabajó 20 años en este texto que nunca terminó. El armado final de la novela es una obra del crítico peruano Julio Ortega, amigo cercano a Fuentes y gran conocedor de su obra.
    Silvia Lemus, viuda del escritor, al inicio del libro recuerda que éste “se documentó exhaustivamente, escribió distintas versiones, reorganizó materiales, corrigió y reescribió partes completas de la obra y seguía haciéndolo cuando le llegó la muerte”. Y añade que Fuentes no quiso entregar el manuscrito de su novela a los editores “mientras el conflicto armado más antiguo de América Latina no llegara a su fin”. En 2016, la paz se hizo realidad.
    Ortega, profesor de literatura en universidades de Estados Unidos y Europa, revela que Fuentes en su investigación de Pizarro se entrevistó con familiares y amigos que incluye a Gabriel García Márquez, Fernando Botero, Laura Retrepo o Belisario Betancur. Tuvo acceso a todo lo que publicó la prensa de Estados Unidos sobre el líder guerrillero y su asesinato, y también a recortes de periódicos de Colombia y España.
    El M-19 decide dejar la lucha armada para incorporarse a la contienda política colombiana. Pizarro participa como candidato presidencial por la Alianza Democrática M-19, el partido en el que se transforma la guerrilla. En plena campaña, en un vuelo de Avianca de Bogotá a Barranquilla, el 26 de abril de 1990 un joven sicario, Gerardo Gutiérrez Uribe, alias Jerry, le dispara y mata durante el vuelo.
    Los guardaespaldas de Pizarro disparan sobre el asesino. En uno de sus zapatos se encuentra una nota en la que reclama el pago de los dos mil dólares prometidos por su trabajo, para entregar a su “mamacita”. Al día de hoy no queda claro si este sicario fue contratado por los narcos, los paramilitares o gente en el poder que se propuso abortar la paz.
    Ortega afirma, en el prólogo, que esta novela era una de las tres que Fuentes planteó bajo el título de Crónicas de Nuestro Tiempo, que versaba “sobre sucesos contemporáneos que le tocaron de cerca”. La primera fue “Diana o la cazadora solitaria” (1994); la segunda, “Prometeo o el precio de la libertad”, que no llegó a escribir, y la tercera “Aquiles o El guerrillero y el asesino”.
    El texto armado por Ortega a partir de las piezas del rompecabezas que deja Fuentes se mueve entre la crónica, la ficción y la biografía novelada. Pienso que el personaje y su historia daban para más. En todo caso no es una obra lograda del todo. Hay partes que me parecen interesantes y atractivas, pero otras no.
    La aparición de la novela, con gran despliegue publicitario de las casas editoras, coincide con el cuarto aniversario de la muerte de Fuentes y con la parte final del proceso de paz entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC) después de 52 años de una guerra que inicia en 1964.
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