Museos y Expos. 2018
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  • 02 DE DICIEMBRE DE 2018

    Edificio:  
    El museo se aloja en un edificio construído especialmente por la Fundación Eduardo F. Costantini. El proyecto surge de un concurso internacional, que se lanza en 1997 en el marco de la VII Bienal de Arquitectura de Buenos Aires. El jurado estuvo integrado por Norman Foster (inglés), César Pelli (argentino-estadunidense) y Mario Botta (suizo). El proyecto que gana es del estudio AFT Arquitectos, que integran Gastón Atelman, Martín Fourcade y Alfredo Tapia, con sede en Córdoba, Argentina. El edificio ha ganado premios nacionales e internacionales.
    El exterior son grandes prismas revestidos de piedra caliza gris claro. El patio de entrada se cierra con grandes ventanales de vidrio. El estilo es intencionalmente neutro, pero al mismo tiempo quiere ser una obra arquitectónica icónica que se “vea” como un referente de la ciudad. El edificio se propone como un espacio funcional, para presentar la colección, pero también como una obra de arte que es parte de la misma.
    En 2011, el arquitecto Carlos Ottamplia el museo debajo de la Plaza Perú. Se mantiene ese espacio público. Se utiliza un piso de cristal transparente que permite ver la exposición desde la plaza.

    Historia:
    En 1940, Eduardo F. Costantini inicia la formación de la colección. En 2001 se crea la Fundación Costantini, responsable del museo, que tiene como objetivo coleccionar, preservar, estudiar y difundir el arte latinoamericano desde principios del siglo XX hasta la actualidad. Ese mismo año el museo se abre al público. A partir de 2004 se inicia un importante programa de adquisiciones financiado por la Fundación Costantini, la Asociación Amigos de Malba y un grupo de particulares, fundaciones y empresas. El programa ha incorporado al museo 100 obras relevantes del arte latinoamericano.
    Escultura de Michael Kors, a la entrada
    Colección:
    Está integrada por 670 obras que van de los inicios del siglo XX, con la modernidad y la vanguardia, hasta las producciones más actuales del arte contemporáneo. Las obras provienen de toda América Latina en particular de Argentina, Uruguay, Brasil, México, Ecuador, Cuba, Colombia, Venezuela y Chile. Se reúnen pinturas, esculturas, dibujos, collages, fotografía, video e instalaciones. La colección se organiza en cinco grandes grupos temáticos: 
    - Modernidad, Vanguardia
    A final del siglo XIX y principios del XX, los artistas latinoamericanos viajan a estudiar y pintar en Europa. En los años veinte empiezan a regresar a la región. Se vuelven líderes del movimiento plástico y referentes en sus países. En ese tiempo se desarrollan propuestas relacionadas con el expresionismo, el cubismo y el futurismo. Me llamaron la atención las obras de: Emilio Pettoruti (1892-1971); Alejandro Xul Solqr (1887-1963); Nora Borges (1901-1998); Alfredo Guttero (1882-1932), Descendimiento (1929); Emiliano Cavalcanti (1897-1976), Mujer con frutas (1932); Miguel Covarrubias (1904-1957), George Gershwin. An american in Paris (1929); Antonio Berni (1905-1945); Wilfrido Lam (1902-1982), La montaña verde (1943).
    - Arte y política, Fotografía moderna
    En la década de los años treinta se afirma la relación entre arte y política. Aparecen variantes del Realismo social, el Nativismo, el Nuevo realismo y el Arte crítico, sobre todo en la pintura y las artes gráficas. La fotografía y el cine y son las fuentes documentales para la producción plástica. Me llamaron la atención las obras de: los mexicanos Diego Rivera (1886-1957), Retrato de Ramón Gómez de la Sena (1915) y Luis Ortiz Monasterio (1906-1990), El espíritu de la ley (1934); de los uruguayos Rafael Barradas (1890-1929), Quiosco de Canaletas (1918) y Jaoquín Torres García (1897-1949), Paisaje de Nueva York (1920) y Composición simétrica universal en blanco (1931); el uruguayo Pedo Figani (1861-1938), Candome (1921); el argentino Lino Enea Spilimbergo (1896-1964), Terraza (1930).
    - Surrealismo
    A partir de la década de los años veinte se crean imágenes del mundo mágico y fantástico relacionadas con el surrealismo. Los artistas incursionan en prácticas como la asociación libre y el automatismo psíquico y el uso de factores como el azar y lo aleatorio. En su producción recurren a  diversas técnicas (fotomontaje, collage, esgrafiado …). De esta corriente se exhiben obras de Antonio Berni, María Martins, Cicero Dias, Roberto Matta, Frida Kahlo, Agustín Lazo y Wifredo Lam. Su obra es un lugar del encuentro entre las tradiciones populares con el arte culto. Me llamó la atención la obra de la mexicana Frida Kahlo (1907-1954), Autorretrato con mono (1942).
    - Concretos, Ópticos, Cinéticos, Neoconcretos
    Dese el inicio del siglo XX, las tendencias abstractas y no figurativas forman parte de la historia del arte internacional. A partir de distintas alternativas se busca liberar a las artes plásticas de la representación de la realidad. A mediados de los años 40, Buenos Aires se convierte en uno de los centros más activos del arte concreto con sus variaciones. Los argentinos Gyula Kosice y Enio Iommi, y los uruguayos Rhod Rothfuss y Carmelo Arden Quin, aportan obras e ideas, para el debate del concretismo. Los creadores de ésta época inventan “esculturas” articuladas y transformables; recurren a materiales industriales como esmaltes, vidrio y baquelita, y fabrican pinturas-objeto montadas sobre las paredes y móviles colgando en el espacio. Me llamaron la atención las obras de: los uruguayos María Freire (1917) y Ernesto Deipa (1928-1986), Desde Adán y Eva (1963); de los brasileños Antonio Díaz (1944) y Lygia Clark (1930-1988); de los argentinos Julio La Parc (1928), Seis cerdos en contorsión (1967) y Kenneth Kemble (1923-1958), Paisaje suburbano (1958); Ary Brizzi (1930), Universos  paralelos I (1967).
    - Informalismos, Arte destructivo, Pop, Objetos
    - Arte conceptual, Minimalismo, Otras figuraciones
    A fines de los años 50, se cierra la modernidad y da inicio el arte contemporáneo. Se habla de “la muerte de la pintura” y del “fin del arte”. Las “obras de arte” dejan de parecer “obras de arte”. Aparecen disciplinas, medios y soportes nuevos como objetos, construcciones, perfomances, bricollages, ensamblados, happenings, instalaciones, videos, ambientaciones e intervenciones. Los artistas trabajan con elementos industriales, desechos, textos y palabras.  Realizan acciones urbanas o en la naturaleza, registros fotográficos y fílmicos, proponen experiencias corporales y sensoriales, ideas y conceptos en proceso se suceden y combinan con la poética neofigurativa, el pop, el minimalismo, el Neosurrealismo y la Geometría sensible. Latinoamérica muestra su propia agenda de producción ligada, por momentos a las neovanguardias del internacionalismo, pero siempre en tensión y compromiso con marcos distintivos de referencia tanto culturales como históricos y sociales. Exponentes de esta tendencia, entre ortos son: Jorge de la Vega, Antonio Dias, Fernando Botero, Nelson Leirner, Rubens Gerchman, Mira Schendel, León Ferrari, Hélio Oiticica y Lygia Clark.
    - Conceptualismo, Hiperrealismo, Nueva imagen
    Las dos últimas décadas del siglo XX están marcadas por la democratización del campo artístico desterrando el principio de lo “artísticamente correcto”. Las producciones de los artistas contemporáneos circulan con rapidez y multiplican posibilidades, contaminaciones y lenguajes. El psicoanálisis, la lingüística, los estudios culturales y los códigos de comunicación impuestos por los medios masivos, ahora  atraviesan el mundo de las artes visuales. Exponentes de estas tendencias, entre otros, son: Antonio Seguí, León Ferrari, Liliana Porter, Víctor Grippo, Waltercio Caldas. Desde principios de los años 80 se ponen en circulación grandes telas cubiertas de rostros e imágenes que combinan códigos del cine, el teatro, la literatura, la música, la danza, los grafitis urbanos y los estudios de género. Esta “resurrección” de la pintura encuentra dos actores clave en el argentino Guillermo Kuitca ( 1961), Siete últimas canciones (1986), y el cubano José Bedia.
    Comentario:
    En mi viaje anterior el museo estaba cerrado. Había leído artículos diversos sobre la institución y la colección. Lo visité en 2016 y ahora que lo conozco me parece mejor de lo que imaginé. Hay un recorrido de cien años por el arte que se hace en Latinoamérica. Cada una de las épocas en las que está organizada la colección tienen obras de primer nivel. Hay, es explicable, una mayor presencia de los argentinos en cada uno de esos períodos, pero se nota un claro esfuerzo porque estén artistas de toda América Latina.   
    La organización de la colección por los períodos que son propios del arte Occidental me parece una buena decisión. Ayuda a comprender la evolución y se hace la relación de lo que se produce en el mundo con lo que se crea en América Latina. Las fichas técnica son buenas. La gran sala, subdividida, que aloja las obras luce bien. Hay mucho espacio. Los cuadros están bien colgados y se pueden ver con buena distancia. Me gustó.         
    2018
    Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA)
    Buenos Aires, Argentina

    Edificio:
    Es de 1870 y originalmente fue la Casa de Bombas de Recoleta. El arquitecto Alejandro Castillo lo adapta, para ser museo. Conserva el frente original y agrega un pórtico. En 1933 se inaugura. La primera sede estuvo en las galerías del Bon Marché, de la calle Florida donde actualmente están las Galerías Pacífico. Pronto el lugar es insuficiente y en 1909, la situación se hizo crítica. El patrimonio inicial se había multiplicado por veinte. El Museo se traslada, entonces, al Pabellón Argentino, que se levanta en la Plaza de San Martín,  edificio de hierro y cristal construido para representar al país en la Exposición Universal de París de 1889. Las obras permanecieron allí durante dos décadas, antes de ser instaladas en su sede definitiva de la Avenida del Libertador.
    Historia:
    En 1896 se crea el museo por decreto presidencial. En ese momento su acervo es de 167 obras. Su primer director fue Eduardo Schiaffino, artistay primer historiador del arte argentino. Su propuesta es una lectura de la historia del arte que sigue el ejemplo de los museos europeos y norteamericanos de la época. Las primeras donacionesfueron las colecciones de Adriano Rossi y José Prudencio de Guerrico (1938). En 1907 se compra una obra de Auguste Renoir con fondos públicos. Ese mismo año, el Metropolitan Museum of New York(MET)también incorporaba su primer Renoir. En el museo la pintura francesa, italiana y española son las de mayor importancia.
    Colección:
    Se integra por más de 11,000 piezas de arte que incluyen pintura, escultura, dibujos, estampas, fotografías, numismática, medallas y artes decorativas. Se organiza en seis grandes núcleos y estos, a su vez, se dividen en diversas secciones: 1) Arte Antiguo y de Asia; 2) Arte prehispánico y colonial de América; 3) Arte del siglo XII al XVIII; 4) Arte del siglo XIX (1800-1910); 5) Arte del siglo XX (1910-1945); 6) Arte del siglo XX-XXI (1945 al actualidad).
    La colección aloja también acervos particulares que fueron donadas al museo. La colección es muy rica en pintura europea desde el siglo XIII hasta los impresionistas. Destacan las obras alemanas, flamencas, italianas, españolas y francesas. Hay obras de la pintura mexicana, brasileña, uruguaya y dese luego argentina. Hay también de la pintura de la Gran Bretaña y Estados Unidos. La colección es importante.
    Recorrido:
    En esta ocasión me concentre en la pintura europea y vi con calma las 51 obras de los pintores impresionistas que tiene la colección. Ente ellas cuadros de Edgar Degas, Vincent van Gogh, Claude Monet, Berthe Marie Marrisot, Eduard Manet, Claude Monet y Paul Gauguin.
    Gauguin /Degas
     
    Comentario:
    Esta es la segunda vez que visito el museo. En esta ocasión solo recorrí las salas del primer piso. Es una colección importante que ofrece una visión amplia del arte de Occidente  desde el siglo XIII a nuestros días. Desde hace más de un siglo hay un trabajo sistemático por ampliar la colección a partir de fondos públicos y donaciones privadas. Los impresionistas están muy bien representados. Están algunas de las grandes firmas, pero también otros artistas del período menos conocidos.    
     
    10 DE NOVIEMBRE DE 2018
    Museo de Sitio
    Zona arqueológica de Xochicalco
    Xochicalco, Morelos

    Edificio:
    En 1993 inicia el proyecto que es obra del arquitecto Rolando J. Dada Lemus. Está considerado como el primer museo ecológico del mundo. Tiene iluminación natural, que a través de unos prismas se difunde en las salas. Celdas fotovoltaicas transforman la luz solar en electricidad. Hay un sistema para recolectar el agua de lluvia y se tratan las aguas negras, para con ellas regar los jardines. El museo se inaugura en 1996.
    En 1999, el sitio es declarado Patrimonio de la Humanidad. En el vestíbulo hay un gran ventanal que permite una visión panorámica de la zona arqueológica. En la sala hay dos maquetas: una prehispánica (1000 d.C.) y una que reconstruye la ciudad en su entorno. A la salida del museo hay una calzada de piedra que conduce a la zona arqueológica.
     
    Colección:
    Todas las piezas que se exhiben provienen de las excavaciones en el sitio. Hay seis salas que se ordenan en ocho temáticas: 1) Territorio; 2) Recursos naturales; 3) Relaciones de intercambio; 4) Organización social; 5) La religión y los dioses; 6) La ciudad y su arquitectura; 7) Instrumentos de trabajo; 8) Espacio cotidiano. 
     
    Comentario:
    La dimensión del museo y el número de las piezas, permiten una visita donde se puede contemplar todo con atención y cuidado. La museografía es buena y también didáctica. Las instalaciones se conserven bien. Esta debe ser la visita siete u ocho que hago al museo y siempre me quedo con una buena impresión. Ahora vine con los compañeros de la preparatoria del Colegio Regis, que vinieron de distintos lugares Sonora. El Señor de Rojo es la pieza estrella. Hay elementos decorativos de los edificios (estrellas, caracoles, cabezas humanas …) que me llaman la atención.
     
    03 DE NOVIEMBRE DE 2018
    Pinacoteca de La Profesa
    Ciudad de México 
          

    Edificio:
    La Pinacoteca se encuentra en una parte de lo que fue la casa de los jesuitas que atendían la iglesia de La Profesa. Los jesuitas estuvieron aquí de 1610 a 1767 el año de la expulsión de la Nueva España. En 1720 Pedro de Arrieta modificó la iglesia. En 1771, una vez suprimida la Compañía de Jesús, el conjunto se entregó a los padres de la Congregación de san Felipe Neri, que la siguen ocupando. En la residencia instalaron una casa de ejercicios. En 1802, Manuel Tolsá remodeló la iglesia.
     
    Colección:

    La pinacoteca se abrió al publico en mayo de 1977. Cuenta con más de 350 cuadros de algunos de los artistas más importantes de la colonia. Se organiza en cuatro espacios: Sala Mariana, Sala Jesuita, Sala Cardenal Newman y Sala Tres Siglos. Una parte de la colección pertenece a cuadros que tenía la casa y la iglesia, antes de la expulsión de los jesuitas, y que luego los padres del Oratorio la ampliaron.
    El acervo cuenta con obras del siglo XVII: Nicolás y Juan Rodríguez Juárez; Baltasar Echave Orio; José Juárez. Del siglo XVIII: Juan Correa; Cristóbal de Villalpando; Miguel Cabrera; José de Páez, José de Alcíbar; Miguel de Herrera, Juan Sánchez Salmerón, Alonso López de Herrera, Antonio Torres, Fernández Otaz, Juan Tinoco. Del siglo XIX: Pelegrín Clavé.
    En 1843, Madame Calderón de la Barca decía de la colección: “Pero es en La Profesa donde se encuentran las mejores pinturas ... ¡precisamente en donde no puedo entrar!”. La casa de ejercicios era sólo para hombres.
          
    Visita:
    - Sala Mariana:
    Cuadros de la virgen María en diversas advocaciones.

     
    - Sala Jesuita:
    Hay un cuadro de beato Alonso Rodríguez y una Crucifixión de Miguel Cabrera (1695-1768). Un retrato del presbítero Juan Martínez de la Pava, de Juan Rodríguez Juárez (1675-1728). La mayor parte de los cuadros de esta sala son anónimos. No tienen un gran valor artístico.
     
    - Sala cardenal Newman / Aula Magna:

    En una pared retratos de los 50 propósitos del Oratorio en México de 1702 a 1986. Pienso que no tienen un gran valor artístico. Un retrato de Carlos III de José de Alcíbar (1774). Bocetos de la cúpula pintada por Pelegrín Clavé (1858-1867), que se destruyó en el incendio de 1914. En una pared 30 cuadros de personajes de la Congregación de san Felipe Neri. Pienso no tienen gran valor artístico. Cuadro de Juan Sánchez Salmerón (XVII-XVIII). Vida de san Felipe Neri, de Antonio Torre (1708).
     
    - Sala Tres Siglos:

    Aquí hay cuadros de gran valor artístico. Algunos son realmente obras maestras.
    Cristóbal Villalpando (1649-1714):
    - San Francisco de Sales y san Felipe Neri
    - Ecce Homo (1680-1690)
    - San Jerónimo
    - José y sus hermanos
    - Visión celestial
    - San Vicente Ferrer
    - José en el carro del faraón
    - Cristo, san Pablo y la eucaristía
    - Los desposorios de José
    - La Virgen del Rosario
    - Santa Teresa escribiendo sus obras
    - Discusión de san Pablo y san Pedro
    - Jacobo bendice a sus hijos
     
    Antonio Rodríguez (1686):
    - El profeta Elías
     
    Juan Correa (1675-1715):
    - El tránsito de la Virgen
    - Santo Domingo
    - San Francisco
     
    Nicolás Rodríguez Juárez (1667-1734):
    - El profeta Elías
    - San Rafael y Tobías
     
    Nicolás Enríquez (1738-1775):
    - Jesús rey de burlas (1762)
     
    Joaquín Ramírez (1886)    
    - Jesús anuncia la resurrección (1855)
     
    Pelegrím Clavé (1858-1867)
    - El Padre Eterno
     
    Hay también obras de Diego de Cuentas (1734) y de Andrés de Islas 1762). Algunos buenos cuadros anónimos. De 1802 son los cuadros de la casa de ejercicios que representan el infierno y la muerte.
     
    Comentario:
    La Pinacoteca sólo se pude visitar los sábados de 12.00 a 14.00. Son visitas guiadas. El conjunto de las obras siempre impresiona. La Sala Tres Siglos es espectacular. Se exponen cuadros de enorme valor artístico. De Cristóbal de Villalpando hay una veintena de cuadros todos de gran calidad. Debe ser el sitio que más cuadros tenga de este extraordinario pintor novohispano. Disfruté mucho la visita, de manera particular la de esta sala. Siempre quedo con ganas de volver.
    20 DE OCTUBRE DE 2018
    Museo de Aguascalientes
    Aguascalientes, Aguascalientes
     

    Edificio
    El inmueble de estilo neoclásico fue construido en 1903 con un diseño del arquitecto Refugio Reyes Rivas, como sede del Colegio Católico. En 1915 y 1916 se amplia y remodela el edificio. La obra queda a cargo de Reyes Rivas. En la nueva construcción se instala la Escuela Normal, que permaneció hasta 1975.
    El estilo es neoclásico. El pórtico de doble columna y la fachada es un frontón triangular. Tiene dos patios con columnas. En el primero hay columnas estriadas sobre pedestal de capitel compuesto y arcos de tres puntos. La cantera está trabajada con gran riqueza ornamental. En el segundo también hay columnas estriadas, con capitel de cantera labrada.

    Historia
    En 1975 se crea el museo a iniciativa del poeta hidrocálido Víctor Sandoval. El propósito original era albergar la obra del pintor Saturnino Herrán.
    Colección

    En el primer patio las salas son para exposiciones permanentes y temporales. En el segundo patio están las tres salas con la obra de Saturnino Herrán. De él se exhiben, entre otros trabajos reconocidos, La criolla del mantón, El gallero, Tehuana, La leyenda de los volcanes y Herlinda.

    En los patios y corredores se encuentran esculturas de Jesús F. Contreras, Francisco Zúñiga, Alberto de la Vega, Charlotte Yazbek y Germán Cueto.
    El museo cuenta con un acervo importante de cuatro de los grandes artistas que ha dado el estado: Saturnino Herrán, Jesús F. Contreras, Gabriel Fernández Ledesma y Francisco Díaz de León. 
    En los patios y en la parte exterior del museo se pueden ver unos grandes relieves de Jesús F. Contreras.
     
    Vitral de Saturnino Herrán, que se ve en la foro del patio.
     
    Uno de los relieves de Contreras
     
    Comentario
    Se exhiben muy buenas obras de Saturnino Herrán y de Jesús F. Contreras. Se muestra la colección más grande que exista con la obra de estos dos artistas. No sabía que Herrán había hecho vitarles. El edificio luce y esta bien conservado.
    OCTUBRE DE 2018
    La Reina Roja, el viaje al Xibalbá  
    Museo del Templo Mayor 
    Ciudad de México
     

    Personaje
    La Reina Roja, Tz′akbu Ajaw, vivió en Palenque entre 610 y 672. Murió antes que su esposo K´inich Janaab Pakal, El Grande, que vivió entre 615 y 683.
    Fue madre de K´inich Kan Balaam II y K´inich Kán Joi Chitlán, hijos también de Pakal, que lo sucedieron en el trono de Palenque del 683 al 702 y del 702 al 711 respectivamente. Tuvo un tercer hijo, Tiwol Chan Mat, que no gobernó.
     
    Descubrimiento
    El Templo XIII de Palenque, ahora de la Reina Roja, se encuentra entre el Templo de las Inscripciones, donde está la tumba de Pakal, El Grande, y el Templo de la Calavera. Ahí, el 11 de abril de 1994, la arqueóloga Fanny López Jiménez descubre una subestructura, una puerta y un pasillo. El hallazgo lo reporta a Arnoldo González Cruz, director del proyecto arqueológico de la zona, quien pone en marcha los trabajos de rescate. El 18 de abril se descubre la tumba y el 16 de mayo el sarcófagomonolítico. El 31 de mayo, los arqueólogos entran a la cámara funeraria. El 1 de junio, la lápida, que selló el sarcófago por 1,300 años, es removida de su lugar.

    Tumba
    La cámara funeraria es un cuarto abovedado que mide 3.80 mts. por 2.50 mts. El sarcófago tiene 2.40 mts. por 1.18 mts. Sobre la lápida se encontró un incensario y un malacate de hueso. A los lados del sarcófago los restos de un niño, entre ocho y once años, y de una mujer, entre 25 y 35 años. El primero muere por decapitación, y la segunda por extracción del corazón. Los dos fueron sacrificados para acompañar a la Reina Roja en su viaje al inframundo. La cámara cuenta con una pequeña perforación que se hacía en las tumbas, para que los muertos pudieran comunicarse desde el inframundo o Xibalbá.

    El sarcófago no tiene inscripciones, lo que hizo difícil establecer la identidad del personaje. La osamenta fue cubierta con cinabrio, mineral compuesto de mercurio y azufre de color rojo, utilizado para preservar los restos humanos. Los arqueólogos, por eso la bautizaron con el nombre de la Reina Roja.
    En el sitio se encontraron vasijas de color naranja, ofrendas y caracoles. El esqueleto tenía una máscara en pedazos elaborada con más de un centenar de piezas de malaquita y dos conchas que asemejan orejeras. Se encontró una máscara más pequeña, también despedazada, y también pulseras, cuentas circulares y un collar. En el interior del sarcófago se encontraron mil ciento cuarenta piezas de jadeíta, hueso, perlas y concha.
    La mayor parte de las ofrendas en la cámara funeraria se exhiben en el museo “Alberto Ruz Lhuillier”, en Palenque. Los materiales utilizados corresponden al complejo cerámico Otulum, el cual fue fechado en el lapso del 600 a 700 d.C., es decir, fechas de la época de Pakal, El Grande.
     
    Máscara 

    La máscara de malaquita es restaurada por Juan Alfonso Cruz con la supervisión de Arnoldo González Cruz. El proceso de reconstrucción requirió de nueve meses. En la zona de Palenque no existen depósitos de este material, los arqueólogos suponen que la malaquita procede de las costas de Guerrero o Sinaloa y que se obtuvo del intercambio comercial. La máscara más pequeña, conformada piezas de jadeíta y dos placas de obsidiana, también fue restaurada.
     
    Investigación sobre la identidad
    Al descubrimiento, el esqueleto se trasladó a la Ciudad de México, para su estudio a cargo del doctor Arturo Romano y la doctora Vera Tiesler. Se determinó que la Reina Roja medía 1.58 mts. de altura, tenía entre 38 y 40 años al momento de su muerte, que había padecido osteoporosis en grado avanzado y artritis degenerativa. Su cráneo había sido deformado, desde que era pequeña, mediante tablillas y vendas atadas a la cabeza. En su tibia izquierda se encontró el capullo de una larva de avispa que nunca alcanzó su estado adulto.
    En las primeras versiones se dice que el esqueleto podría ser de la bisabuela, abuela o madre de Pakal, El Grande, pero también de alguna de sus esposas. Todos coincidieron en la necesidad de un estudio del ADN, para poder hacer afirmaciones sólidas. El IIB-UNAM y el CINVESTAV-IPN concluyen que es imposible realizar un estudio de ADN de los restos óseos debido a que el cinabrio penetró los huesos de la Reina Roja. En 1997, Vera Tiesler y María Barajas Rocha trabajan en la restauración de la osamenta, para unir los huesos que se encontraban fragmentados, especialmente el cráneo.

    En 1999 se planteó la posibilidad de encontrar ADN nuclear o ADN mitocondrial libre de cinabrio en la pulpa de las piezas molares de la Reina Roja. Por otra parte se decidió hacer un análisis de paleodieta, para determinar si había nacido en Palenque u otro lugar. Distintos estudios de ADN realizados en centros de investigación fuera del país concluyeron que no existía ningún parentesco directo entre Pakal, El Grande, y la Reina Roja.
    Ante esto, los arqueólogos estudiaron la posibilidad de que la Reina Roja fuera esposa de alguno de los señores de Palenque. Se descartaron diversas hipótesis. En 2004, Vera Tiesler y Andrea Cucina de la Universidad Autónoma de Yucatán, con la ayuda de los avances tecnológicos, concluyeron que la Reina Roja medía 1.55 mts. de altura y murió a los 56 años. Que había padecido sinusitis crónica y que su dentadura indicaba un patrón dietético equilibrado a base de alimentos blandos y poco abrasivos. Se vio que no había nacido en la zona de Palenque.
    Estas investigadoras, después de comparar la fisonomía del cráneo y de la máscara facial restaurada de la Reina Roja contra la iconografía de los rostros de Sak K′uk′, Tz′akbu e Ix Kinnuw Mat, reflejadas en el sarcófago de Pakal, el Tablero Oval y el Tablero de los Esclavos, se inclinaron por la opción de que era Tz′akbu Ajaw. Su hipótesis la respaldaron con la evidencia arqueológica y tafonómica encontrada en el Templo XIII. Los huesos de los acompañantes de la Reina, que estaban libres de cinabrio, fueron sometidos a pruebas de radiocarbono (Rc 14) en Miami, el promedio de los registros combinados de las dos víctimas indica que fueron sacrificados entre el año 620 y el 680. Adicionalmente, el cráneo de la Reina Roja fue escaneado para fabricar una réplica en resina, la cual fue enviada a la artista forense Karen T. Taylor, en Austin, Texas, para confeccionar una escultura en tres dimensiones de la cabeza de la Reina.
    En 1999, el dibujante Edgar Gaytán, dirigido por Vera Tiesler y Arturo Romano, realiza los primeros dibujos por computadora de frente y de perfil del rostro de la Reina Roja sobre la base de fotoproyecciones del cráneo reconstruido, morfología de grupos indígenas tzeltales, tzotziles, lacandones y choles que habitan la zona de Palenque, así como las calcas de la estructura local que realizó Merle Greene Robertson.
    El 15 de junio de 2012, después de haber permanecido dieciocho años en la Ciudad de México para su estudio, las osamentas de la Reina Roja y de sus acompañantes fueron trasladadas a una bodega de resguardo en la zona arqueológica de Palenque.
     
    Comentario
    La máscara de la Reina Roja, Tz′akbu Ajaw, esposa de K´inich Janaab Pakal, El Grande, es expresión del poder y de una concepción del mundo. Pone de manifiesto el lugar de la mujer en el mundo de las élites gobernantes.
    Es también manifestación del arte de los mayas en una de su épocas de mayor desarrollo. Las dos máscaras, una en malaquita y la otra en jade, expresan una concepción de la belleza. La dos muestran una técnica compleja.
    Sin las posibilidades que ahora ofrece la tecnología, para apoyar el trabajo de los arqueólogos, la identificación del personaje hubiera sido imposible.
    El trabajo de investigación que llevó a la identificación de la Reina Roja es una historia para contarse. El lugar de la exposición me pareció pequeño y considero que se le debió dar una mayor importancia.
    06 DE OCTUBRE DE 2018
    Vaticano
    De San Pedro a Francisco
    Dos mil años de arte e historia
    Antiguo Colegio de San Ildefonso
    Ciudad de México


    Exposición

    Se muestran 180 piezas que provienen de Italia: Museos Vaticanos, Fábrica de San Pedro, Museo del Tesoro de San Juan de Letrán, Biblioteca Apostólica Vaticana, Sacristía Pontificia de la Oficina y Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice.

    De México se añaden piezas de: Archivo Histórico de la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús, Archivo Histórico "Genaro Estrada" de la Dirección General del Acervo Histórico Diplomático de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), UNAM y colecciones privadas.

    La exposición se estructura en seis temas:

    I. Introducción. Vaticano: de San Pedro a Francisco.

    Se ofrece una panorámica general de la exposición, a partir de dos obras: la Triple tiara del papa León XIII, que forma parte de las colecciones de la Sacristía Pontificia de la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice; y la Custodia Lateranense, que pertenece al Museo del Tesoro de la Basílica de San Juan de Letrán.


    II. Los fundamentos de la Iglesia: la sangre de los mártires.

    Se presentan 29 piezas organizadas en cinco subtemas:
    • Roma, la capital del mundo clásico. Ilustra las prácticas religiosas politeístas de la época romana, ambiente en el cual surge el cristianismo. Dentro de las obras resalta el Fragmento de vaso con relieve, del último cuarto del siglo I a.C., y el retrato del emperador Tiberio, del siglo I d.C.. Las dos obras provienen de los Museos Vaticanos.

    • Los apóstoles Pedro y Pablo en Roma. Se muestra su labor evangélica, su martirio y las persecuciones de los cristianos durante el periodo romano. Se exhiben cuatro grabados de la Fábrica de San Pedro, que reproducen las imágenes que ornamentan la puerta del Filarete en la Basílica Vaticana, con pasajes de la vida de los apóstoles.

    • El culto cristiano y la devoción a los apóstoles. Se exhiben ejemplos de las primeras representaciones de los apóstoles en lámparas de aceite y lápidas sepulcrales. Destaca la Placa Sepulcral con inscripción ASELLV y retratos de los santos Pedro y Pablo, de los Museos Vaticanos.

    • Mártires y santos. Se ilustra con óleos de los Museos Vaticanos: Las santas Práxedes y Prudenciana recogen la sangre de los mártires, de Antiveduto Grammatica; Combate entre hombres y fieras en el Coliseo, de Frans Floris (también llamado Frans de Vriendt, el Viejo); Martirio de San Mauricio, de Gian Lorenzo Bernini y Carlo Pellegrini. Y también San Dionisio papa y confesor, de Miguel Cabrera, del Museo de El Carmen (INAH).

    • La Necrópolis romana. Muestra las representaciones del Trofeo de Gaio, edificado sobre la tumba de San Pedro.
     
    III. Una Iglesia milenaria: del siglo IV al XV.
    Se presentan 22 piezas organizadas en cinco subtemas. Se narra los procesos históricos y políticos desde Constantino hasta el reconocimiento del obispo de Roma como máxima autoridad cristiana.
    • Constantino, Santa Elena y la búsqueda de la Cruz. Se muestra la obra Visión de Santa Elena, de Paolo Caliari (llamado El Veronés), óleo de la Pinacoteca Vaticana. La santa, madre de Constantino, aparece como gran devota y su incansable búsqueda de la cruz en la que murió Cristo.

    • León III y Carlo Magno. La importancia de las reliquias. Destaca el retrato de Carlo Magno como David, atribuido a Gentile da Fabriano, de la Pinacoteca Vaticana. Se muestra su deseo de recuperar y conservar las reliquias de los primeros santos.

    • El papado y el imperio. La basílica como símbolo papal con imágenes de los papas Gregorio VII y Bonifacio VIII, de la Fábrica de San Pedro. Se abordarán los procesos históricos de esos pontificados.

    • Las órdenes mendicantes y las peregrinaciones. Se enseña un relicario con parte del sayo de San Francisco de Asís, del Museo del Tesoro de la Basílica de San Juan de Letrán. Y tres tablas medievales de la Pinacoteca Vaticana. Dos muestran las obras de misericordia y la tercera es un tríptico con tres santos dominicos.

    • La basílica de Constantino. Mediante seis obras de los Museos Vaticanos y de la Fábrica de San Pedro se muestra la naciente morada del sucesor de Pedro.
     
    IV. La Iglesia en tiempos modernos.
    Se presentan 56 piezas organizadas en seis subtemas.
    • La Compañía de Jesús y el Colegio de San Ildefonso. Se exhiben tres obras de la Pinacoteca Vaticana: San Francisco Javier y San Ignacio de Loyola, ambas de Gerard Seghers y Jan Wildens y; Guirnalda de flores con San Ignacio de Loyola, de Daniel Seghers y Hendrik van Balen.

    • La Iglesia moderna, promotora del arte. Se muestra a la iglesia católica como depositaria de objetos artísticos de muy diversas latitudes, a través de una colección conformada a lo largo de dos mil años de historia.

    • Doce obras de la Pinacoteca Vaticana y de la Sacristía de la Basílica de San Juan de Letrán. Destacan: San Mateo y el ángel, de Guido Reni; Incredulidad de Santo Tomás, de Guercino; Caridad, de Rafael Sanzio; Retrato de joven, de Gian Lorenzo Bernini; La Virgen de los Frari, de Tiziano Vecellio; Anunciación, de Marcello Venusti, obra intrevenida Miguel Ángel Buonarroti, que se restaurada para su presentación en México. Hay Cabe otras piezas de la Biblioteca Apostólica Vaticana.

    • Los Estados Pontificios. Se subraya la importancia de la figura papal en el control de la gran expansión territorial, ilustrado por el Retrato de Clemente IX, de Maratta, de Pinacoteca Vaticana.
    • La Iglesia y el nuevo mundo americano. Se parecía el Atlante, de Battista Agnese (1542), primera representación cartográfica del Continente Americano. Además obras de colecciones mexicanas: San José protege al Papa Pío VI y Carlos III, de José de Alcíbar, del Museo de Guadalupe Zacatecas (INAH); Retrato de Sor Juana Inés de la Cruz, de Juan de Miranda, del acervo de la UNAM; manuscrito autógrafo de la Historia antigua de México, de Francisco Xavier Clavijero, del Archivo Histórico de la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús.
    • El Concilio de Trento. Parteaguas en la historia de la Iglesia que influye directamente en la evangelización del Continente Americano. Se muestra el Modelo de la columna de la Inmaculada Concepción de Plaza de España, de Luigi Poletti, del Museo del Tesoro de la Basílica de San Juan de Letrán.
    • La Basílica moderna. Este apartado refiere a los personajes, elementos arquitectónicos y procesos históricos vinculados a la culminación de la Basílica de San Pedro. Se enseña el tapiz Urbano VIII consagra la Basílica de San Pedro, serie de la vida de Urbano VIII, de los Museos Vaticanos. Así como la Vista de la Plaza y de la Basílica de San Pedro con la nueva cúpula y la vieja fachada, de los Museos Vaticanos. Y siete grabados de la Fábrica de San Pedro, que ilustran diversas plantas y vistas de la basílica; y nueve medallas conmemorativas de la construcción del templo.

    V. La Iglesia contemporánea.
    Se presentan 17 piezas organizadas en seis subtemas. Trata sobre el devenir de la Iglesia en los últimos siglos.
    • El concordato y la creación del Estado Vaticano. Se exhibe el Retrato de Gregorio XVI en la silla gestatoria, de Francesco Podesti, de los Museos Vaticanos. En su pontificado (1831-1846) tiene lugar la ruptura de relaciones diplomáticas de la Santa Sede con España, Portugal, Prusia y Rusia.

    • Los pactos lateranenses y la bandera vaticana. Una vez que se firmaron los pactos lateranenses entre el papado y el gobierno de Mussolini nació el Estado Vaticano como nación. Destaca el óleo de Gregorio XVI y la corte pontificia; el Retrato de Pío XI con el plano de la Ciudad del Vaticano, de Tito Ridolfi, y la Bandera de la marina militar pontificia, las tres piezas de los Museos Vaticanos.

    • Un pequeño Estado, una gran misión. Se aborda el papel del pontificado en la II Guerra Mundial, con la exhibición del trono de Pío XI, de los Museos Vaticanos.

    • México y el Vaticano, 25 años de relaciones diplomáticas. Se hace referencia al suceso de 1992. Y a las muestras de cordialidad entre las dos naciones con la devolución a México del Códice De la Cruz-Badiano, por parte del Papa Juan Pablo II, que actualmente resguarda la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia "Dr. Eusebio Dávalos Hurtado". Se incluyen objetos personales del Papa Juan Pablo II.

    • El Vaticano hoy. Se expone una maqueta monumental del territorio papal; el mosaico con vista de la Plaza de San Pedro del Vaticano, perteneciente al Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec; y una Virgen de Guadalupe, de Francisco Antonio Vallejo, del Museo Nacional del Virreinato.

    • La Iglesia, una sucesión apostólica. Se integra por objetos litúrgicos y artísticos del ceremonial pontificio: cortejo papal, las celebraciones del Corpus Christi, la ceremonia del Año Santo, el protocolo ante la muerte del papa, los cónclaves y las elecciones del pontífice.
     
    VI. La Iglesia, una sucesión apostólica.

    Se muestran cuadros, fotografías y objetos personales de los último papas.
    La curaduría es de Bárbara Jatta, Alessandra Rodolfo, Adele Breda, Sandro Barbagallo y Pietro Zander, por el Vaticano, y Miguel Ángel Fernández y José Enrique Ortiz Lanz, bajo la coordinación de Bertha Cea Echenique y la asesoría de Antonio Berumen, por parte de México.


    Comentario

    La exposición se realiza en el marco del XXV aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre el Gobierno de México y la Santa Sede (21 de septiembre de 1992). La exposición se anuncia como un tránsito por dos mil años de historia del cristianismo y el Vaticano.

    Es, sobre todo, una panorámica histórica muy general del papado como institución central de la Iglesia a lo largo de sus años de existencia. Me había hecho a la idea de que se iban a mostrar grandes obras de arte. Hay algunas, pero son escasas. Desde mi óptica la exposición queda a deber.
    28 DE SEPTIEMBRE DE 2018
    Centro Cultural
    Museo Convento San Francisco
    Granada, Nicaragua
     

    Historia
    Cuando en 1524, el conquistador Hernández de Córdova funda la ciudad construye una iglesia de paja en lo que después será el convento. En 1529, fray Toribio de Benavente, a quien le decían Motilinia, es quien funda el convento con el nombre de la Inmaculada Concepción. En 1585 se levantó un nuevo convento.
    En 1751 se construyen los murtos que rodean el conjunto. En 1830, cuando el Presidente de la Federación Centroamericana Francisco Morazán ordena la expulsión de las órdenes y congregaciones religiosas, el convento se dedica a aactividades educativas. En 1836 aquí se establece el Centro Universitario.
    En 1856 el conjunto se destruye en la lucha contra el invasor William Walker, en 1868 se reconstruye y en 1874 sufre modificaciones para albergar el Instituto Nacional Oriente que estuvo aquí hasta 1975. A partir de 1989 se inicia la restauración del convento y la iglesia con el apoyo del Museo Histórico de Estocolmo.
     
    Conjunto conventual
     De la construcción colonial original queda muy poco. El atrio, las gradas que dan a la calle y algunos muros exteriores.
     - Convento

    Tiene un amplio patio central con una fuente al centro. Está lleno de palmeras. Las galerías están cubiertas con techos de dos aguas que son de varas de maderas y tejas de barro. La proporción es muy bella y el conjunto luce mucho. Es una arquitectura conventual muy sencilla propia de esta región.


    Galería del claustro
     
    - Iglesia

     
    - Fachada
    Es muy sencilla y tiene dos niveles y un remate y cinco corredores divididos por columnas. Todo de mampostería. Hay tres puertas y cinco ventanas. La espadaña está a mano derecha. La escalinata resuelve la diferencia de nivel con la calle.
    - Interior
    Es de tres naves. La central más amplia, de buena altura, con techos de dos aguas de varas de madera y tejas de barro. El coro es de madera. El actual altar central no tiene mayor valor.
    Se encuentran las imágenes de: la Virgen del Rosario (XVI), la más antigua de la ciudad; el Cristo Crucificado (XVII) también llamado Señor del Rosario; San Antonio (XVIII) y la Virgen Dolorosa, que antes estuvo en la parroquia, la actual catedral. La iglesia fue recién remodelada con materiales originales. Es un buen trabajo.

    El coro de madera
     
    Museos
    La exhibición se organiza en cinco museos:
    - Museo Comunitario de las Tradiciones de Granada Pepe Prego
    En vitrinas se exponen imágenes con vestidos y objetos de las fiestas tradicionales de Granada. Algunas están en vías de extinsión. 
    - Historia de Granada:
    Se exhiben fotos, que van de 1890 a 1940, con sitios de la ciudad. Hay una maqueta de Granada en la actualidad.
    - Museo Nacional de Pintura Primitivista Asilia Guillén
    En dos salas se muestran obras de los grandes pintores de la escuela primitivista de Solentiname y de Masaya.
       
    Tengo obra de cinco o seis de los más importante primitivistas de Solentiname y Masaya.
    - Museo de Arte Popular Religioso San Francisco de Asís
    Se exponen cuadros y esculturas religiosas del período colonial. En esa época en la actual Nicaragua no hubo una escuela de pintura y escultura.
     
    Las obras que se muestran, algunas muy bellas, son expresiones propias del arte popular. 
    - Museo Regional de Arqueología Precolombina  de la Isla de Zapatera.
    Hay una sala con piezas arqueológicas y otra que es un cobertizo, en la parte posterior del patio central, que protege a las 28 esculturas de gran tamaño que en 1880 fueron descubiertas en la Isla de Zapatera en el Lago de Nicaragua. En 1920 se trajeron a la ciudad. Las piezas de piedra, de gran tamaño, datan del 800 al 1,200 d.C.

     
    Patio de la vieja entrada
    En la vieja entrada al convento se encuentra el mural “Historia de la construcción de la Ciudad de Granada, obra realizada en 2000 por el maestro Maurizio Governatori en colaboración con el Dr. Jorge Eduardo Arellano y los de maestros Federico Matus, Sergio Serrano, Ricardo Gómez, Sócrates Martínez y Alberto Torres.

    En las otras paredes del patio hay dos grandes murales copias de cuadros del maestro Leoncio Sáenz que algunos críticos estiman que no son de buena calidad y no compiten con el otro mural.
     
    También en una de las paredes de Este patio hay una colección de puertas y portones del siglo XIX y principios del XX.
     
    Comentario
    El conjunto conventual es expresión de la arquitectura colonial en esta región del inmenso Imperio Español. Los franciscanos, para construir se adecuan a las condiciones. Es una arquitectura muy sencilla con materiales de la región.
    La colección del Museo Nacional de Pintura Primitivista da buena idea del trabajo que realizan los artistas que participan en éste movimiento, que inicia a partir del impuslo que le da el padre Ernesto Cardenal, en la comunidad que funda en la isal de Solentiname.  
    El Museo de Arte Popular Religioso San Francisco de Asís exhibe imágenes policromadas del arte popular de gran belleza. Revelan frescura y cierta ingenuidad. Son una expresión muy propia de esta región. Aquí durante la colonia no hubo una escuela de pintra y escultura como la de Guatemala.   
    En el Museo Regional de Arqueología Precolombina de la Isla de Zapatera hay piezas intersantes, algunas muy bellas, de la época preshispánica. La civilización maya ya no se extiende a esta región.
    La creación del Centro Cultural permitió la restauración del conjunto conventual donde ahora se alojan los museos.
     
    Vista: 2018
     
     
    29 DE AGOSTO DE 2018
    Memorias del subdesarrollo:
    El giro descolonial del arte en América Latina, 1960-1985  
    Museo Jumex
    Ciudad de México
    Comentario de Rubén Aguilar Valenzuela
     

     
    Exposición:
    La curaduría es de Julieta González, directora del museo, que trabajó cinco años el proyecto. Se presentan 400 objetos, elaborados entre 1960 y 1985, por más de 50 artistas de ocho países de América Latina. El título se toma del libro Memorias del subdesarrollo del cubano Edmundo Desnoes, que aparece en 1965, y de la película homónima del cubano Tomás Gutiérrez Alea de 1968.

    La exposición parte del surgimiento del pensamiento poscolonial y de la clasificación que surge durante la guerra fría del Primer, Segundo y Tercer Mundo. Entendidos como niveles del desarrollo de los países. El arte que se presenta surge en países del Tercer Mundo que coincide, no es casual, con que antes fueron colonias. El proceso de descolonización del arte solo puede surgir en estas realidades.

    La descolonización hace referencia, eso se plasma en la obras,  al cuestionamiento que se hace a la modernidad y el progreso que se traduce en la crítica a la economía, a la política, a la arquitectura, al urbanismo y también a las artes plásticas. El proceso exige, en cambio, recuperar el pensamiento, las tradiciones y la cultura local. De éstas se retoman imágenes y signos, pero también la importancia que tienen las comunidades y quienes las habitan. La descolonización es la manera de enfrentar al Imperialismo.

    Hay obra de colectivos y artistas en lo individual. Están: 3 Nós 3, Benjamín Abrahão, Lola Álvarez Bravo, Joaquim Pedro de Andrade, Luis Arias Vera, Artur Barrio, Jacques Bedel, Fernando “Coco” Bedoya, Lina Bo Bardi, Paulo Bruscky, Athos Bulcão, Teresa Burga, Ivan Cardoso, Antonio Caro, Manuel Casanueva, Elda Cerrato, Víctor Hugo Codocedo, Centro de Arte y Comunicación (CAyC), Colectivo de Acciones de Arte (CADA), Caravana Farkas, Guillermo Deisler, Antonio Dias, Eugenio Dittborn, Juraci Dórea, Juan Downey, Diamela Eltit, Eugenio Espinoza, Escuela de Arte Popular / Universidad Autónoma de Puebla, Thomaz Farkas, León Ferrari, Paulo Freire, Frente Mexicano de Grupos Trabajadores de la Cultura, Marcel Gautherot, Anna Bella Geiger, Rubens Gerchman, Octavio Getino y Fernando Solanas, Carlos Ginzburg, Beatriz González, Víctor Grippo, Juan Guzmán, Graciela Gutiérrez Marx, Grupo Mira, Eduardo Hernández, Leon Hirszman, E.P.S. Huayco, Alfredo Jaar, Leandro Katz, Gastão Magalhães, Antonio Manuel, Jonier Marín, Leo Matiz, Carlos Mayolo y Luis Ospina, Cildo Meireles, No Grupo, Hélio Oiticica, Dámaso Ogaz, Clemente Padín, Lygia Pape, Catalina Parra, Luis Pazos, Claudio Perna, Alfredo Portillos, Norberto Puzzolo, Glauber Rocha, Osvaldo Romberg, Jesús Ruiz Durand, Armando Salas Portugal, Peter Scheier, Falves Silva, Regina Silveira, Taller 4 Rojo, Cecilia Vicuña, Edgardo Antonio Vigo, Horacio Zabala.

    Comentario:
     
    Thomaz Farkas, Gente en la explanada del Congreso Nacional durante la inauguración de Brasilia, DF.

    El texto que reproduzco es del museo y da buena idea del contenido y el propósito de la exposición:

    Memorias del subdesarrollo examina un importante cambio de paradigma que se produjo en la cultura y las artes visuales de América Latina, entre principios de los años sesenta y mediados de los ochenta. Este desplazamiento se caracterizó por articular una contranarrativa a la retórica del desarrollismo, haciendo posible identificar la aparición de un pensamiento descolonial en las prácticas artísticas en la región en estas décadas.

    Durante este periodo, los intelectuales y los artistas de la región hicieron eco de las críticas que venían del campo de la economía política; al cuestionar modelos culturales y estéticos impuestos, tomaron una distancia crítica del canon y del vocabulario formal de la modernidad, incorporando, desde una posición de vanguardia, saberes locales, expresiones populares y vernáculas a su producción. Reconociendo a su vez el valor de las manifestaciones culturales que surgían de las condiciones de pobreza material, muchos artistas, incluso algunos anteriormente afiliados a las vanguardias modernistas de sus respectivos países, establecieron un diálogo con dichas formas culturales, generando así formas de colectivización de la experiencia que fomentaban la conciencia social mediante modos espaciales de percepción y participación.

    Es una exposición muy compleja y al mismo tiempo difícil. La cantidad de obras, de los más diversos estilos, y el significado de las mismas, en su propósito de ruptura y creación en otras claves, requieren explicación. No basta con ver. Es necesario el estudio de las diversas corrientes, escuelas y también propósitos. Es una gran exposición.

    Hay, de manera intencional, una cantidad enorme de información que es imposible poder leer y asimilar. La propuesta curatorial invita a la reflexión, pero al mismo tiempo no da oportunidad de la misma. No queda claro si es un error en la concepción museográfica o es algo intencional. El espectador se angustia de no poder leer y ver todo como quisiera. Se requieren muchas horas e incluso días. ¿Es algo que se quiere provocar?


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