Espercimiento
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La última sesión de Freud
24 DE AGOSTO DE 2017

La última sesión de Freud

Oscar Ortiz de Pinedo Producciones

Teatro López Tarso

Centro Cultural San Ángel

Dirección: José Caballero

Obra: Mark St. Germain

Escenografía e iluminación: Alejandro Luna

Musicalización: Eliseo Santillán

Con: Luis de Tavira y Álvaro Guerrero

 

Sinopsis: Un diálogo imaginario entre Sigmund Freud, padre del psicoanálisis, y el escritor y filósofo inglés C.S. Lewis. Ocurre en el despacho que el austriaco tiene en Londres, donde se ha refugiado para huir del nacismo.

Ese mismo día, los dos escuchan por la radio, que la invasión de la Alemania nazi a Polonia ha provocado miles de muertos. Estamos ya inmersos en la Segunda Guerra Mundial. Oyen también la declaración del primer ministro y el rey. Hay que prepararse para tiempos difíciles.

El diálogo, respetuoso y apasionado, se centra en la existencia de Dios. Lewis se asume como creyente y Freud es el ateo. Hablan también sobre el sexo, la familia, el mito, el poder, la violencia y la destrucción. Los dos argumentan con inteligencia. Las más de las veces difieren.

Uno a otro se provocan y exigen, para dar respuestas lúcidas y elaboradas. En el diálogo se hace presente la ironía y el humor. Se ríen y burlan de sí mismos y del otro. Cada uno, de manera alterna, se vuelve el psicoanalista del otro.

Freud, tiene 82 años y sufre de cáncer en la boca, está ya en la etapa final de su vida. Lewis se encuentra en la cumbre de su carrera. La intención de St. Germain no es que uno u otro salga vencedor de esta discusión. Le importa las fuerzas de las ideas y la brillantez con la que los dos argumentan desde su posición.

 

Comentario: La actuación de Guerrero y de Tavira es muy buena. El primero hace el papel de Lewis y el segundo de Freud. En la hora y 45 minutos que dura el diálogo la obra nunca decae. Uno y otro interiorizan su papel. Su actuación es creíble y se ve natural y espontanea. Logran dar siempre el tono que requiere cada momento del diálogo. Su dicción es clara y fuerte que siempre se agradece.

Es el regreso de De Tavira a la actuación. Es un gran retorno. Su actuación es soberbia. Han pasado 30 años desde la última vez que pisó un escenario. En este mismo tiempo, como director de escena, ha montado decenas de obras de teatro. Algunas memorables. Los pasados nueve años dirigió la Compañía Nacional de Teatro (CNT).

La dirección de escena y la traducción de la obra es de José Caballero. Hace muy buen trabajo con los dos actores. Su desplazamiento en el escenario llena el espacio. El conjunto de los elementos a cargo del director funciona bien.

Alejandro Luna, el reconocido escenógrafo, recrea el despacho de Freud en Londres, que la mujer de éste trató de que se pareciera al que tenía en Viena. El diván, para las sesiones con sus pacientes cubierto con tapetes y el escritorio con las figuras de deidades egipcias, griegas y romanas.

 

La obra está hasta el 27 de septiembre.