Museos y Expos.
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Witkin & Witkin
2016

Witkin&Witkin

Un fotógrafo: Joel-Peter Witkin & Un pintor: Jerome Witkin

Foto Museo Cuatro Caminos

Naucalpan de Juárez, Estado de México

 

Exposición:

Los gemelos Joel-Peter y Jerome Witkin (Nueva York, 1939), son hijos de una católica italiana y un judío polaco. La muestra, con más de 100 obras,  abarca 50 años de trabajo artístico. Es la primera vez que exponen juntos. Los dos son reconocidos internacionalmente. Ellos se crearon y formaron en los Estados Unidos donde han vivido la mayor parte de sus vidas pero su concepción, como lo afirma Trisha Ziff, la curadora de la exposición, “no parece estar arraigada a una estética norteamericana, tal ve debido a su propia historia como hijos de inmigrantes, lo que explica en parte, su otredad, su no pertenencia”. Los dos están influenciados por Francisco Goya, Matthias Grünewald, Max Beckmann, August Sander y Diane Arbus.

De Joel-Peter, el fotógrafo, se exponen trabajos emblemáticos publicados en libros y que se han visto también en otras exposiciones. Entre ellos las fotografías que realizó en México en 1990 y 1994. Esas obras permiten ver las distintas etapas por las que ha pasado. Algún crítico  sostiene que en los últimos veinte años su trabajo a evolucionado de lo sadomasoquista y lo sexual a lo espiritual. En los años recientes ha dejado también de lado los temas políticos que antes eran de su interés.

De Jerome, el pintor, se exhiben obras en lápiz, carbón y óleo. Hay obras de pequeño formato y otras de gran formato. Se exponen dos series, una de cuatro cuadros (El metro: un matrimonio) y otra de tres (Un crimen americano). Los temas que aborda se relacionan con acontecimientos de nuestra época, con el drama y la emoción de los hombres y mujeres de éste mundo en el  tiempo que les tocó vivir. Algunos críticos sostienen que a nivel mundial es uno de los mejores pintores realistas de la actualidad.      

 

Recorrido:

En la vista, las obras que más llamaron mi atención fueron:

De Jerome Witkin, el pintor:

  • Autorretrato II, 1999 
  • Las manos plateadas de Vincent, 2012-2013
  • Frente a la cámara, 2005
  • El pequeño soñador, 1998
  • Madre e hijo, 2015
  • Estudio de edificios, para la visión de un incrédulo, 1995
  • Jesús, la visión de un incrédulo, 1994-1995
  • Un artista en las ruinas, 1990
  • Vincent Van Gogh y la muerte, 1987 (dibujo)
  • Un judío en las ruinas, 1990
  • La muchacha alemana, 1997
  • El metro: un matrimonio, 1981-1983 (cuatro cuadros)
  • Después de Division Street: El hombre caído, 2015
  • Flores sobre Nueva York, 2013-20115
  • La explosión del coche bomba: Jesús de nuestra era, 1986-1987
  • Un crimen americano, 1997 (tres cuadros)

      

De Joel-Peter Witkin, el fotógrafo:

  • El hombre de vidrio, 1994 
  • Retrato como un Vanité, 1994
  • Las gracias, 1988
  • Prudence, 1996
  • Jesús y su madre, 1974
  • Mujer sobre una mesa, 1987
  • Cosecha, 1984
  • Festín de tontos, 1990
  • Retrato de una mujer, 2004
  • Dioses de la tierra, 1988
  • Tres tipos de mujeres, 1992
  • Hombre con perros, 1990
  • Naturaleza murete con espejo, 1998
  • Blanco sobre blanco, 2009
  • Naturaleza muerta, 1992
  • Sátiro, 1992
  • Arriba de la galería, 2013
  • Cabeza de hombre muerto, 1990
  • Poussin en el infierno, 1999
  • La balsa de George W Bush, 2006

 

Comentario:

Las obras están muy bien montadas y lucen mucho en el espacio. Hay distancia, para verlas. Cada uno, el pintor y el fotógrafo, ha hecho su propia carrera, pero al verlos juntos, pasar constantemente de la fotografía a la pintura y viceversa, crea un diálogo entre dos artistas, entre dos expresiones plásticas, entre dos concepciones del arte, entre dos estilos, que para el espectador resulta muy atractivo.      

En versión de Ziff, la curadora, “hay muchos aspectos que distinguen a un Witkin del otro: el medio plástico, las dimensiones y los temas; no obstante, su arte comparte un sentido común en la narración, incluso teatral, abordando temas de trasgresión y tragedia, pero carentes de sentimentalismo. Ambos escogen temas tanto épicos como modestos; temáticas y personajes pertinente a nuestra modernidad, mostrando la condición humana con compasión por el sufrimiento personal, tanto físico como emocional (…)”.

Los cuadros-fotografía de Joel-Peter, que exigen una construcción o producción cuidadosamente elaborada son violentos y trasgresores, pero al mismo tiempo, en las condiciones más difíciles, con visión humanista, dignifica a la persona que vive una condición excepcional, que seguramente la hace sufrir, y también a las personas muertas, a los cadáveres y a las parte sueltas del cuerpo. En la violencia de las construcciones, que no montajes, como aclaró en la conferencia del 21 de febrero, con motivo de la exposición, diseña ambientes, distintos y sugerentes, para que se vean “bien” las personas que son objeto de sus fotografías: transexuales, mutilados, nacidos sin brazos o piernas y también los cadáveres. 

Las obras de Jerome, cuadros de trazos intensos y de colores construidos, la figura humana es realista y también lo son los paisajes y los edificios. Es una propuesta poderosa y original. Es un realismo en una propuesta que le es muy propia y al tiempo contemporánea. De los grandes lienzos, algunos alargados, surgen escenas épicas o de crítica social. La condición human está presente y la solidaridad y simpatía por las personas se hace evidente. En su planteamiento hay una visión, una mirada, como afirma Ziff, “de esperanza que afirma la vida”.