Fox, el presidente electo mejor evaluado 14 DE DICIEMBRE 2018
La amplia cobertura que todos los medios han dado y dan a López Obrador, y el tratamiento positivo de la información relacionada con él, genera la percepción de que ha sido valorado como el mejor presidente electo.
No es así y para eso hay que hacer el comparativo con los otros presidentes electos. Eso permite ver cuál ha sido el nivel de aceptación de cada uno de ellos al arranque de su mandato.
Los números de la serie de 18 años de la Evaluación del Presidente Electo, que Consulta Mitofsky levanta el mes de noviembre, antes de que asuman su cargo, son claves para la comparación. Es una encuesta nacional realizada en hogares.
A la pregunta: ¿Está de acuerdo o en desacuerdo cómo se ha conducido el presidente electo? La respuesta: En el 2000, 80.2% está de acuerdo como lo hizo Fox y 14.6% en desacuerdo; en el 2006, 64.1% está de acuerdo como lo hizo Calderón y 27.2% en desacuerdo; en el 2012, 54.4% está de acuerdo como lo hizo Peña Nieto y 34.6% en desacuerdo; en el 2018, 62.6% está de acuerdo como lo hizo López Obrador y 34.7% en desacuerdo.
La ventaja de Fox sobre sus sucesores es grande, tanto a nivel del acuerdo como en lo reducido del desacuerdo. A López Obrador le saca casi 20.0% en el acuerdo y otro tanto en un menor desacuerdo. Los números muestran que el presidente electo mejor valorado en los meses de la transición es Fox.
A la pregunta: ¿Cuál es la credibilidad del presidente electo? La respuesta: En el 2000, 69.2% siempre o la mayoría de las veces le cree a Fox y 24.6% nunca o casi nunca; en el 2006, 44.4% siempre o la mayoría de las veces le cree a Calderón y 35.8.2% nunca o casi nunca; en el 2012, 46.3% siempre o la mayoría de las veces le cree a Peña Nieto y 43.7% nunca o casi nunca; en el 2018, 60.3% siempre o la mayoría de las veces le cree a López Obrador y 29.3% nunca o casi nunca.
Fox vuelve a tener ventaja sobre sus sucesores y es al que más le creen y el que tiene el menor porcentaje de incredulidad. A Obrador le saca casi 9.0% en el siempre o la mayoría de las veces le creen y tiene 4.7 puntos menos de incredulidad. Una vez más los números muestran que el presidente electo mejor valorado en los meses de la transición es Fox.
A la pregunta: ¿Habrá un cambio de sistema o cambio de persona para gobernar el país? La respuesta: En el 2000, 59.6% con Fox decía cambio de sistema y 33.4% de persona; en el 2006, 37.0% con Calderón decía cambio de sistema y 51.4% de persona; en el 2012, 48.7% con Peña Nieto decía cambio de sistema y 36.2% cambio de persona; en el 2018, 53.9% con López Obrador dice cambio de sistema y 27.8% cambio de persona.
En el 2000, cuando ocurre la alternancia, las expectativas de que con la llegada de Fox habría un cambio de sistema son 5.7 puntos por arriba de las que ahora se tiene con López Obrador. Este último tiene mejor posición que Fox, son 5.6 puntos menos, de que el nuevo gobierno sería sólo un cambio de persona.
De los últimos cuatro presidentes electos el presidente mejor evaluado ha sido Fox. Los años pasan y esta realidad tiende a olvidarse, pero ahí están los números. Estos datos pueden o no gustar, pero ya no se pueden cambiar. Lo que el próximo presidente sí puede modificar es su valoración a lo largo de su mandato. En eso también hay que hacer la comparación con los presidentes anteriores. Se verá, entonces, si es o no mejor valorado.
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12 DE DICIEMBRE 2018
El pasado lunes, Luis Raúl González Pérez, presidente de la CNDH, en la entrega del Premio Nacional de Derechos Humanos 2018, donde estuvo el presidente de la República, planteó un conjunto de ideas, que en la actual situación del país, merecen atención especial. Retomo diez que considero fundamentales. Son citas textuales:
1) México demanda un cambio y una transformación, pero sustentada en el respeto a la Constitución, a las leyes, a los derechos, así como a los recursos y garantías que nuestro sistema jurídico concede y reconoce a todas las personas.
2) La corrupción viola derechos humanos, al igual que la impunidad, la violencia, la inseguridad y la exclusión. Todos son factores que han incidido negativamente en nuestra convivencia social y en la calidad de vida de las personas (...)
3) Nuestro trabajo de mediación, conciliación, así como nuestras denuncias, exhortos y recomendaciones han sido posibles solamente por una condición inmutable e indispensable para el funcionamiento del Ombudsperson: su autonomía plena e independencia de todo poder e interés.
4) La autoridad que pretende vulnerar esta independencia y menoscabar nuestra autonomía vulnera los principios democráticos y siembra las semillas de un autoritarismo despótico que contraviene la esencia misma de nuestra Constitución y de los compromisos internacionales que el Estado mexicano ha asumido en favor de la dignidad humana.
5) En la CNDH defendemos derechos, no defendemos privilegios, la base de nuestra actuación en ese sentido está en lo dispuesto por la Constitución y por las leyes, al margen de decisiones políticas o coyunturales.
6) No debe estigmatizarse el servicio público, por el contrario, debe fortalecerse para qué, mediante servicios profesionales de carrera, reales y operativos, sea opción de vida para las mexicanas y mexicanos, logrando nuestro país cuente con la burocracia especializada y profesional que permita y garantice el normal desarrollo de las instituciones con independencia de los cambios de gobierno y, a la vez, la preserve de ellos.
7) Estamos convencidos de la necesidad y conveniencia de ajustar, tanto aquellas remuneraciones que resultan excesivas como aquellas que son insuficientes, pero tal cuestión debe hacerse siguiendo estándares internacionales, bajo parámetros objetivos y fundados en la Constitución, que no vulneren derechos, precaricen y debiliten el servicio público (...)
8) Requerimos la seguridad propia de un Estado democrático de derecho, donde las instituciones civiles no están subordinadas ni acotadas a mandos o estructuras militares, donde los derechos y el respeto a la dignidad de las personas no estén condicionadas a actuaciones autoritarias o discrecionales.
9) Este Organismo Nacional no puede dejar de llamar la atención, al igual que en su momento lo hizo frente a la Ley de Seguridad Interior, sobre los riesgos implícitos en privilegiar las acciones de carácter reactivo y sustentadas en el uso de la fuerza, en particular con el establecimiento de una Guardia Nacional que, al estar mayoritariamente conformada por elementos de las fuerzas armadas, contraviene lo previsto actualmente en la Constitución (...)
10) Los diferendos entre los Poderes de la Unión deben dirimirse en el marco de la Constitución y de sus leyes, no deben transformarse en confrontaciones que polaricen posiciones y dividan a las instituciones y a la sociedad.
11 DE DICIEMBRE 2018
Los especialistas están de acuerdo que las fake news, las noticias falsas, siempre han existido. Lo que hace una diferencia radical con el pasado son la existencia de las redes sociales que las difunden de manera masiva y de forma intensa.
Las nuevas tecnologías permiten que se potencie la distribución de las noticias falsas y que éstas se posesionen del espacio de las redes sociales. Muy pronto dominan la conversación con alto rédito para obtener el propósito que se ha fijado quien la difunde.
En la era de la posverdad las fake news van dirigidas a audiencias, cada vez más grandes, que quieren creer en eso que es falso. Así se sienten confirmadas en sus prejuicios. La verdad no les interesa e incluso les estorba.
Los estudios del tema están de acuerdo que el problema se agrava cuando son los gobiernos los responsables de crear y difundir las noticias falsas en razón de sus intereses políticos e incluso económicos.
La democracia se ve vulnerada e incluso en peligro de existir en la medida que las noticias falsas avanzan y se consolidan como la información dominante. Los ejemplos que dan cuenta de esta realidad se multiplican.
Los especialistas coinciden en señalar que el único antídoto a las fake news, es el periodismo de calidad. Un periodismo riguroso capaz de siempre identificar el origen de la información.
¿Quién da la información y por qué? Son dos preguntas claves que todo periodismo de calidad debe responder. De eso depende utilizar o no la información. No hay atajo. Siempre se debe hacer.
Así, la comprobación y la contrastación de la información, responsabilidad fundamental del buen periodismo, implica que en ocasiones la información se publique tarde. Es un costo que debe pagarse. Lo otro es irresponsable.
El fortalecimiento de la buena prensa tradicional, a pesar de sus defectos y debilidades, es la primera línea de combate contra las falsas noticias. La sociedad debe trabajar para fortalecerla.
Esto exige, es condición sine que non, que contar con profesionales del periodismo de alta calidad. Y eso requiere no sólo una sólida formación sino también que se garanticen condiciones salariales y laborales dignas.
En sus ocho años de existencia, Animal Político ha sido un baluarte en contra de las noticias falsas. Y un modelo, a pesar de todas las dificultades, de un periodismo riguroso y de calidad. Me enorgullece ser uno de sus colaboradores.
Recomiendo cine
10 DE DICIEMBRE 2018
Angela Merkel (64), la canciller de Alemania, deja la jefatura del partido Unión Demócrata Cristiana (CDU) después de 18 años de conducirlo. Seguirá siendo la cabeza del gobierno hasta el 2021, pero ya no se va a presentar a nuevas elecciones.
Los 1,000 delegados del congreso de los demócratas cristianos la despidieron de pie con nueve minutos de aplausos. A ellos, al despedirse, les dijo con claridad: “Ha llegado el momento de pasar a una nueva etapa”.
Los alemanes, con cariño, se refieren a ella como mutti Angela (mamá Angela). En estos años se ha manifestado como una mujer auténtica, de mentalidad abierta y una europeísta decidida. Es, sin duda, una estadista peculiar.
La canciller alemana siempre ha defendido el derecho a la migración, a favor de la paz, y se ha manifestado contra las posiciones xenófobas, racistas y ultraderechistas en su país y en el mundo.
Ella, como lo plantea Lluís Bassets, no sólo se ha desempeñado como canciller de Alemania sino también como “la auténtica jefa de Europa y, gracias a la elección de Trump, es la verdadera líder del mundo libre” (El País 08.12.18).
Añade que “Merkel es lo mejor que nos ha pasado a los europeos en los últimos años. Como los militantes de la CDU en la convención de Hamburgo, hay que levantar carteles donde diga danke chefin, ¡gracias, jefa!”.
En el 2005, Merkel ganó las elecciones y lo volvió a hacer en el 2009, el 2013 y el 2017. Fue la primera mujer en la historia de Alemania en ocupar la cancillería. En el 2021, al terminar su mandato habrá gobernado a su país por 15 años. Su gestión es reconocida por la mayoría de los alemanes y también a nivel internacional.
Hija de un pastor luterano y de una profesora de latín e inglés. Nace en Hamburgo y de muy pequeña la familia se traslada a la República Democrática de Alemania (RDA) donde su padre se hace cargo de la parroquia en Templin, una ciudad cerca de Berlín. De joven militó en las Juventudes Comunistas de la RDA.
En 1986, obtuvo el doctorado en física cuántica. Y tras la caída del muro y la reunificación de Alemania ingresa a la política. En 1990, es nombrada responsable del Ministerio para la Mujer y la Juventud y en 1994 del Ministerio de Medio Ambiente y Seguridad Nuclear en el gobierno de Helmut Kohl. En el 2000, tras la derrota electoral de Kohl en 1998, asume la presidencia de la CDU.
A partir del pasado viernes, la nueva presidenta de ese partido, es Annegret Kramp-Karrenbauer (56), que en las próximas elecciones federales será la candidata de los demócratas cristianos a la jefatura del gobierno alemán. Los delegados eligieron otra vez a una mujer. Ella se identifica con el proyecto centrista de la actual canciller.
En la IV Cumbre Unión Europea-América Latina y el Caribe, celebrada en mayo del 2006 en Viena, Austria, tuve la oportunidad de participar en una pequeña reunión, con el presidente Fox, en la que estuvieron Angela Merkel y Tony Blair, en ese momento primer ministro de la Gran Bretaña.
Ella me impresionó mucho por su sencillez, naturalidad y por su enorme claridad en su análisis sobre la situación mundial y cómo veía el futuro de las relaciones entre México y Alemania y entre Europa y América Latina. El mundo la va a extrañar. Ha sido una gran canciller y una extraordinaria líder mundial.
05 DE DICIEMBRE 2018








El presidente López Obrador ha retomado las conferencias mañaneras como las que hacía cuando fue jefe de Gobierno de la Ciudad de México.
En esa época le dieron muy buenos resultados y fue un distintivo de su gestión. Todos los días marcaba la agenda de los medios de la ciudad y de algunas cadenas nacionales de radio y televisión.
Esa presencia diaria en los medios lo convirtió en un personaje nacional. A partir de esas conferencias, comenzó a construir su candidatura a la Presidencia de la República.
Del inicio de esa práctica han pasado ya 18 años. En estos tiempos, que son otros, está por verse si como está la reditúan los mismos beneficios políticos y mediáticos del pasado.
Si mantiene ese ejercicio diario, a lo largo de su mandato, va a dar cinco conferencias a la semana, 20 al mes, 240 al año y 1,440 en los seis años de su gobierno.
En el caso de que éstas duren una hora en promedio serán cinco horas de conferencia a la semana, 20 horas al mes, 240 horas al año y 1,440 horas en el sexenio.
Va a ser una exposición muy grande que puede resultar atractiva para los medios y la sociedad, pero también convertirse en algo rutinario y cansado.
En las sociedades con mayor tradición democrática, existe la función institucional del portavoz, con distintas variantes. En los países con régimen parlamentario suele tener rango de ministro.
Una de sus más importantes funciones, en el marco de la transparencia y la rendición de cuentas, es responder a las inquietudes y cuestionamientos de la prensa y a través de ésta a la sociedad.
El portavoz, en estos casos, no sólo posiciona los temas que interesan al gobierno sino que se prepara para hacer frente a todas las preguntas que pueden hacer los periodistas que asisten a las conferencias.
Nunca es el jefe del gobierno quien de manera cotidiana da las conferencias sino un funcionario, un profesional de la comunicación, que tiene la responsabilidad de todos los días dar la cara por el gobierno.
En las democracias donde existe el portavoz, se asume que el jefe del gobierno no es quien realiza esa tarea por una razón fundamental: la conferencia no es el espacio para que el titular del Ejecutivo se promueva.
Los medios rechazan entrar a ese juego. Lo que exigen es la presencia de un funcionario de alto nivel que a nombre del gobierno les informe y responda a sus preguntas.
Espero que la nueva administración, como ocurre en las democracias más desarrolladas, establezca la figura institucional del portavoz con la responsabilidad de dar una conferencia diaria.
Esta figura no es el jefe del gobierno sino un funcionario, el encargado de la comunicación, que proponga la agenda y los temas del gobierno, pero también responda a las inquietudes de los medios.
 







04 DE DICIEMBRE 2018
El presidente López Obrador ha nombrado superdelegados en cada uno de los 32 estados, que violentan la Constitución de la República y el pacto federal al darles funciones que interfieren o suplantan las atribuciones que las constituciones estatales otorgan a los gobernadores.
Estos 32 gobernadores, los del presidente, tienen el nombre oficial de coordinadores de Programas para el Desarrollo. Hay gobernadores que se han manifestado contra esta violación de la Constitución de la República y las constituciones locales y han dicho que no se van a someter a los designios presidenciales.
El poder de la federación es aplastante y no queda claro cómo los gobernadores le van a poder hacer frente. Son días  difíciles para los gobiernos de los estados y para el pacto federal. No hay claridad sobre lo que va a pasar.
Los gobernadores nombrados por el presidente no tienen el perfil de cuadros técnicos sino todos se han desempeñado como dirigentes y cuadros políticos de Morena:
– En seis casos fueron candidatos a la gubernatura de su Estado: Estado de México, Jalisco, Nayarit, Yucatán y en Puebla y la Ciudad de México precandidatos.
– En seis casos fueron presidentes estatales de Morena: Chiapas, Hidalgo, Oaxaca, San Luis Potosí, Veracruz y Tamaulipas. En dos casos son todavía presidentes: Aguascalientes y Campeche.
– En tres casos son senadores de Morena: Baja California, Baja California Sur, Querétaro. Y en tres casos fueron senadores suplentes: Coahuila, Nuevo León y Tabasco.
– En cuatro casos son diputados federales: Colima, Chihuahua, Sinaloa, Tlaxcala y en Zacatecas y Guerrero diputados locales.
– En cuatro casos son funcionarios de Morena a nivel nacional: Durango, Guanajuato, Quintana Roo y Sonora. En Morelos  es quien fue presidente del PES, partido aliado a Morena, que ha perdido el registro.
¿Cuál es el proyecto del presidente al crear esta figura que violenta la Constitución? ¿Es la restauración del federalismo centralista del viejo PRI? ¿Por qué poner solo cuadros políticos? ¿Son ya los candidatos de Morena a la gubernatura de esos estados?
03 DE DICIEMBRE 2018
La celebración de la toma de posesión del presidente Andrés Manuel López Obrador, el cuarto después de la alternancia, fue un espectáculo con mucho diseño, cuidado en todos los detalles y operado de manera exitosa.
A lo largo de más de 12 horas de actividades, buena parte transmitida en cadena nacional de radio y televisión, hubo actividades en cuatro pistas: Congreso, Palacio Nacional, Los Pinos y el zócalo.
Con este espectáculo se inaugura una nueva litúrgica cívica, la propia del gobierno que el sábado asumió su responsabilidad. Hay elementos originales y distintos, pero otros que se retoman del pasado.
El presidente López Obrador tiene gran sentido de la escena y es un gran creador de símbolos. Es algo que le es muy propio a su talante, y hoy en México no existe ningún político que en eso le pueda competir.
En muy buena medida, la creación del personaje que ahora es se debe a su capacidad de crear escenografías en las que él se mueve desde el centro y desde las cuales se comunica.
La puesta de escena del sábado, con sus cuatro pistas, es diseño del presidente. Él, como nadie, sabe de la importancia que éstas tienen, para decir y comunicar lo que quiere. Son mensajes que hablan de él y su proyecto.
Los eventos en tres de las pistas fueron públicos y sólo la comida, con 400 invitados, fue privada. La pista uno, la puesta en escena en la Cámara de Diputados, donde Morena es mayoría, fue muy cuidada, hubo ensayos previos.
De la pista dos, la comida en Palacio Nacional, se sabe poco. Se conoce la lista de los invitados y que aquí sí asistió el dictador de Venezuela, pero no se hizo presente la delegación de Estados Unidos. Es posible que esto se haya negociado previamente.
La tercera pista, la de Los Pinos, tuvo un gran atractivo para cientos de personas que lo visitaron y se incorporaron al espectáculo a la manera de un performance. La residencia oficial de los presidentes, desde el general Cárdenas a Peña Nieto, se abría a los ojos, tacto y olfato del pueblo.
Una amiga periodista alemana me dijo que esta puesta en escena le recordaba, aunque fuera de manera simbólica, la irrupción del pueblo a palacios y castillos de la monarquía europea como en la Revolución Francesa o rusa.
El zócalo, la cuarta pista, fue el escenario con mayor producción. Al parecer, no es muy claro, representantes de pueblos originarios, conducidos por la directora de teatro Jesusa Rodríguez, disfrazada como indígena en el escenario, realizaron ceremonias de su cultura ancestral.
La primera fue una limpia al presidente y su esposa, para quitarles todos los malos espíritus. Y luego la entrega del bastón de mando por parte, supuestamente, de todos los pueblos originarios del país. Hay organizaciones indígenas que no estuvieron de acuerdo con estas ceremonias.
El presidente a lo largo de su sexenio, lo ha hecho siempre, pondrá mucho cuidado en el diseño de las puestas en escena donde él aparezca y desde las cuales se comunica con la gente. La construcción de la nueva litúrgica cívica depara muchas sorpresas.
28 DE NOVIEMBRE 2018
En agosto de este año, un mes después de la elección, Andrés Manuel López Obrador tenía un porcentaje de aprobación de 64.6% y tres meses después, en noviembre, de 55.6% que son 9 puntos menos, según encuesta de El Universal (26.11.18)
Y hace tres meses, en agosto, 69.0 % de los encuestados pensaba que con López Obrador la situación del país iba a mejorar, pero en noviembre opinan eso 60.0 %, que también es una disminución de 9 puntos.
Cae el porcentaje de los que piensan que el próximo presidente sí va a cumplir con sus promesas de campaña, que pasa de 64.5% en agosto a 49.0% en noviembre, disminución de 15.5 puntos.
La calificación promedio pasa de 7.43 en agosto a 6.81 en noviembre. Una disminución de 0.62 puntos. Es una caída menor, pero que va en contra de lo esperado.
¿Qué explica esta caída? Una primera respuesta sería que López Obrador, en estos cinco meses, se ha desgastado en una Presidencia de facto en la que ha abierto una gran cantidad de frentes. La encuesta señala valoraciones puntuales de los encuestados que aportan datos para una respuesta más precisa. Todas apuntan a una reducción de las expectativas en torno a la economía y la seguridad.
Entre agosto y noviembre disminuye el número de los encuestados que piensa que la economía del país va a ser el mayor logro del presidente al pasar de 16.5 a 12.6%, una reducción de 3.9 puntos.
La expectativa de una mayor creación de empleos también se reduce al pasar, de agosto a noviembre, de 9.6 a 8.5%, caída de 1.1 puntos.
Cae la expectativa sobre la reducción de la pobreza como uno de los grandes logros del próximo gobierno al pasar de 29.9% en agosto a 28.1% en noviembre, reducción de 1.8 puntos.
Crece el número de quienes piensan que el mayor error de López Obrador puede ser el combate a la corrupción que pasa de 19.9% en agosto a 20.4% en noviembre, un aumento de 0.5.
Las variaciones en estos rubros son menores o incluso marginales, pero manifiestan un cambio en la percepción ciudadana. Frente a la cobertura de prensa que ha tenido López Obrador lo obvio era de esperar que mejoraran las expectativas en los campos señalados, pero se han reducido.
Toda encuesta es una fotografía de un momento y no más, pero tampoco menos. Lo único seguro es que estos números se van a modificar. El presidente podrá crecer en aceptación, pero también disminuir.
Lo normal en todos los países es que ocurra lo segundo. Siempre las expectativas ciudadanas son mayores a la capacidad de respuesta del gobierno y es evidente que el ejercicio de la función pública desgasta.
27 DE NOVIEMBRE 2018
El número de los centroamericanos que cada año cruzan por México en viaje hacia Estados Unidos, ha variado de manera considerable en los 15 últimos años. La fluctuación tiene que ver con condiciones internas de los países Centroamericanos y con los cambios de la política migratoria en Estados Unidos.
De acuerdo a un estudio de El Colegio de la Frontera Norte, cruzaron por el país en 2000, 228 mil; en 2001, 200 mil; en 2002, 193 mil; en 2003, 205 mil; en 2004, 315 mil; en 2005, 418 mil; en 2006, 303 mil; en 2007, 199 mil; en 2008, 159 mil; en 2009, 135 mil; en 2010, 115 mil; en 2011, 126 mil; en 2012, 206 mil; en 2013, 261 mil, en 2014, 392 mil y en 2015, 377 mil.
En 2016, 2017 y 2018, de acuerdo a otras estadísticas, el número de los centroamericanos que atraviesan el país en su intento de llegar a Estados Unidos, no quieren quedarse en México, se ha mantenido entre 350 mil y 400 mil al año. Y en el corto plazo no hay nada que diga que eso puede cambiar.
Lo que sí puede cambiar, en los hechos así ha ocurrido, es la política de deportación implementada por México, presionado por el gobierno de los presidentes Obama y Trump. Nuestro país nunca antes en la historia había repatriado a tantos centroamericanos.
Según El Colegio de la Frontera Norte, los números son: en 2011, 55 mil (30 mil guatemaltecos, 17 mil hondureños y 8 mil salvadoreños); en 2012, 74 mil (35 mil guatemaltecos, 27 mil hondureños y 12 mil salvadoreños); en 2013, 66 mil (23 mil guatemaltecos, 29 mil hondureños y 14 mil salvadoreños); en 2014, 91 mil (36 mil guatemaltecos, 37 mil hondureños y 18 mil salvadoreños) y en 2015, 132 mil (59 mil guatemaltecos, 46 mil hondureños y 27 mil salvadoreños).
La cantidad de deportados en 2016, 2017 y 2018, de acuerdo a otras estadísticas, se asemeja a los números de 2015. En los últimos seis años, México ha deportado al doble de los centroamericanos que Estados Unidos. Ahora, el gobierno del vecino del Norte presiona para que las autoridades mexicanas eleven las deportaciones.
En la visión del presidente Trump, México debería impedir, a toda costa, que los centroamericanos entren a territorio mexicano. Así no ingresarían a los Estados Unidos. Su único argumento es que México es la frontera con su país y obligado a impedir que los centroamericanos ingresen a Estados Unidos.
De acuerdo a diversas fuentes, en los últimos seis años, a México ingresan diariamente un poco más de mil centroamericanos. Todos quieren llegar a Estados Unidos. Ahora la entrada en caravanas, y no de manera individual o en pequeños grupos, ha visibilizado el problema.
Urge una política integral para resolver el problema. En su diseño y aplicación deben participar Honduras, Guatemala, El Salvador, México y Estados Unidos. No es un tema fácil. Los días pasan y los centroamericanos, a pesar de todo, seguirán entrando a México y a Estados Unidos.
W Radio
20/02/2018
En Buena Onda con Paulina Greenham
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27/11/2018
XXI DIPLOMADO EN COMUNICACION
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