¿En Morena empieza la lucha por el poder? 14 DE NOVIEMBRE 2018
El pasado jueves Ricardo Monreal, el coordinador de Morena en la Cámara de Senadores, presentó una iniciativa de ley para prohibir el cobro de algunas comisiones que ahora los bancos hacen a sus clientes. La iniciativa tomó por sorpresa al sector bancario e hizo que la Bolsa de valores perdiera 6 por ciento. La mayor caída en 10 años.
Con horas de retraso, el futuro secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, por instrucciones del presidente electo, leyó un comunicado, para calmar a los mercados, donde aseguraba que la iniciativa no caminaría. En Morena se sabía que la salida de Urzúa era por orden de López Obrador, pero Monreal insistió en su posición.
El viernes, el candidato electo se vio obligado a decir que su gobierno y su partido “no vamos a hacer ninguna modificación legal que tiene que ver con lo económico, financiero y fiscal en los próximos tres años”. Y que eso era compromiso de campaña y días atrás se lo había confirmado a la presidenta del Banco Santander, Ana Botín. A pregunta expresa de un periodista dijo no respaldar la iniciativa de Monreal.
Ese mismo día, la presidenta de Morena, Yeidckol Polevnsky, se enfrenta a Monreal y declara que “el presidente electo jamás vio esa iniciativa, no puede ser que temas tan importantes no se consulten. Es inaceptable”, y añadió que “Morena no está de acuerdo, Morena como partido no fue consultado”.
Para que no quedara duda afirmó: “Nosotros somos un partido diferente, creemos en la consulta, creemos que debemos involucrar a los interesados y lo hemos hecho, lo ha hecho Andrés Manuel López Obrador toda la vida. Es un posicionamiento de nuestro movimiento, no podemos sacar bomberazos y meter la pata”.
Nadie duda de que Polevnsky salió a descalificar al senador Monreal por su “bomberazo” y “metida de pata”, a petición de López Obrador. El sábado el senador insistió: “Pese a los puntos de vista de políticos, y grupos económicos y financieros, sigo sosteniendo que son un abuso cercano a la usura las comisiones bancarias y los intereses que se cobran a los usuarios en México”. El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Mario Delgado, también se deslindó de Monreal.
Hay evidencias suficientes, lo confirman voces de Morena, de que el senador Monreal tomó la decisión de enviar la iniciativa por cuenta propia y sin avisar a López Obrador. Y que lo hizo en una demostración de fuerzas en la disputa que ya se ha instalado al interior de Morena, entre distintos liderazgos, para posicionarse en las cámaras, en el partido, con sus militantes y también en la opinión pública.
A pesar de las reacciones y los compromisos de López Obrador, Polevnsky, Delgado y Urzúa, el domingo pasado, en un comunicado, todos los morenistas en el Senado respaldaron la iniciativa de Monreal. ¿Monreal doblegó a López Obrador? ¿Ellos llegaron a un acuerdo? ¿López Obrador se contradice y paga los costos? En el sector financiero hay muchas dudas, inquietudes y preguntas. Hay también desconfianza en el nuevo gobierno.
Dirigentes de Morena, en privado, hablan de que ya existen tres grupos, hay un cuarto en formación, que se empiezan a mover, para fortalecerse y ganar posiciones: el grupo de López Obrador, el de Marcelo Ebrard, el de Ricardo Monreal y el que empieza a constituir Gerardo Esquivel, futuro subsecretario de Hacienda. No es claro lo que va a pasar, pero sí que, a dos semanas de que López Obrador asuma la presidencia, ya hay grupos al interior de Morena disputando el poder.
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13 DE NOVIEMBRE 2018
Año con año el gobierno de México supera la cifra de la deportación de niños centroamericanos en su camino hacia Estados Unidos.
La nueva política migratoria caracterizada por las crecientes expulsiones es parte de los acuerdos de México con Estados Unidos, desde la época del presidente Obama.
En 2017 fueron detenidos y deportados 17,093 menores, y de enero a agosto de 2018 van 18,992. De ellos 8,792 provenían de Guatemala, 7,825 de Honduras, 1,825 de El Salvador y solo 102 de Nicaragua, según la SEGOB.
Del total de los deportados en 2018, 10,042 tienen entre 12 y 17 años. De ellos 6,120 viajaban solos y 3,922 acompañados.
Y 8,950 niños tienen entre cero y 11 años de edad. En este grupo 589 venían solos y 8,361 con alguna compañía.
Chiapas, con 7,507, es el estado donde más menores migrantes detuvieron las autoridades para deportarlos y le siguen Tabasco con 2,300, Veracruz con 1,946 y Tamaulipas con 1,507.
En los últimos años las autoridades mexicanas han deportado entre el 86 % y el 90 % de los niños que detiene sin respetar el derecho de asilo, de acuerdo a la Red por los Derechos de la Infancia en Mexico.
En su inmensa mayoría los niños y adolescentes detenidos y deportados son centroamericanos, pero también los hay de otros países.
De acuerdo a la SEGOB en 2018 han sido regresados a sus países 84 menores del Congo, 44 de Angola, 43 de Venezuela, 12 de la India y nueve de Ecuador.
También hay menores de Eritrea, Costa de Marfil, Ghana, Vietnam, Nepal, Irán, Uzbekistán y Rumania. Los menores no acompañados son enviados por sus padres con él objeto de ingresar a Estados Unidos.
El nuevo gobierno tiene que definir pronto su política de migración en su conjunto y en particular sobre la relacionada con los menores en general y de manera específica con los no acompañados.
Los migrantes ven a México como un paso hacia Estados Unidos. Nadie se quiere quedar aquí. Allá pretenden reunirse con familiares o vivir el sueño americano.
Un claro ejemplo es que de los 4,000 migrantes que estuvieron en el albergue de la Magdalena Mixhuca, de Ciudad de México, no más de 100 solicitaron quedarse en el país. Menos del 2 %.
12 DE NOVIEMBRE 2018
En las sociedades democráticas hay actores diversos que se expresan y actúan. El gobierno es uno, pero también está el mercado (las empresas) y la sociedad civil. Los tres integran el Estado.
No ocurre así en las sociedades con gobiernos dictatoriales o autoritarios donde el gobierno es el único actor que cuenta. Los demás se sujetan a sus designios.
El presidente electo y los suyos, todavía sin llegar al cargo, actúan en la lógica de que ellos son el único actor y sus actos no tendrán más consecuencias que las deseadas por ellos.
La suspensión de la construcción del nuevo aeropuerto en Texcoco ha provocado reacciones negativas de los mercados y de las calificadoras de la deuda.
A eso hay que añadir la desconfianza que se ha generado en el sector empresarial, tanto nacional como internacional. Si sólo a voluntad del presidente se puede suspender una obra ya comprometida, todo se puede esperar.
El costo, para las finanzas del país ha sido de decenas de miles de millones de pesos. Y también ha sido alto el costo político a pagar por el nuevo presidente. No podía ser de otra manera.
Morena, el jueves pasado presentó una iniciativa de ley con la prohibición para que los bancos cobren ciertas comisiones que ahora cargan a sus clientes.
La reacción inmediata de los mercados, un actor del Estado, provocó la pérdida de 82,124 millones de pesos en valor de capitalización de los bancos que cotizan en la Bolsa local, la caída más alta de los últimos 10 años.
El nuevo gobierno y su Congreso tiene la mayoría en ambas cámaras; reaccionaron con rapidez ante la crisis que generaron y dieron marcha atrás.
Se comprometieron, antes de seguir con su iniciativa, a consultar con los sectores involucrados. Para calmar la crisis dijeron también que no se va a afectar a nadie y que actuarán con responsabilidad.
El futuro gobierno lleva ya cinco meses que actúa como tal, en las dos ocasiones aquí planteadas toma decisiones como si fuera el único actor del Estado.
La autoridad en una sociedad democrática, antes de tomar cualquier decisión debe siempre medir el impacto de sus decisiones y las posibles reacciones de los otros actores del Estado.
No puede, sin más, y de manera irresponsable actuar como si fuera el único actor. Si lo hace así puede causar, de hecho causa, enormes daños al país y al propio gobierno.
La autoridad debe actuar con responsabilidad, en la acción concertada con los otros actores del Estado como lo plantea la gobernanza.
No se trata que el gobierno o los otros poderes del Estado no hagan lo que consideren deben realizar en bien del país. En una sociedad democrática se exige la negociación y el acuerdo.
El nuevo gobierno se equivoca si piensa que puede hacer lo que le venga en gana, como si fuera el único actor. Eso sólo ocurre en las sociedades dictatoriales o autoritarias.
Tiene que asumir, en independencia de los votos que obtuvo, que hay otros actores que van a reaccionar si no se les toma en cuenta a la hora de tomar decisiones. Vale más sentarse a la mesa y dialogar.
Los adioses
09 DE NOVIEMBRE 2018
Acaba de publicarse el libro Efraín González Morfín. Textos selectos, antología de Carlos Castillo, editado por el PAN. Se recogen 13 textos en la obra de este político e intelectual y también 11 discursos pronunciados en la campaña de 1970 cuando compite por la Presidencia de la República.
Cambios democráticos estructurales (1969), Solidarismo (1973), Persona, sociedad y política (1971), Conceptos básicos de la vida social (1975) y Justicia y reforma social (1967) son textos claves que expresan el pensamiento político y social de González Morfín. Ofrecen una construcción conceptual sólida y compleja, pero expuesta de manera clara y fácil de entender.
La figura y las ideas de González Morfín son poco conocidas más allá del círculo panista e incluso en éste. Su vida, la fuerza y riqueza de sus ideas deberían ser más estudiadas y estar más presentes en la discusión política en el México de hoy. Se esté o no de acuerdo con lo que plantea. Son ideas con carga teórica relevante.
Efraín es el cuarto hijo, de ocho, del matrimonio formado por Efraín González Luna, uno de los fundadores del PAN, y Amparo Morfín. Nació el 5 de junio de 1929, en Guadalajara, y murió el 21 de octubre del 2012, en Zapopan.
En 1945, tenía 16 años, ingresa al noviciado de la Compañía de Jesús en la Provincia de México. En 1959, cuando estudia teología en Innsbruck, Austria, poco antes de ordenarse sacerdote, decide salirse de jesuita. Después realiza estudios en La Sorbona, de París.
Ya de regreso en México se recibe como abogado en la Universidad Iberoamericana y se afilia al PAN. Entonces tiene 31 años. En 1960 se casa con Monique Marseille Orendáin y tienen cuatro hijos: Pablo, Juan, Verónica y Santiago.
En la Ibero fue maestro y director del Departamento de Derecho y dio también clases en el Iteso y en la Universidad de Guadalajara. Dominaba 10 idiomas. Entre ellos el griego, el latín, el hebreo y el ruso. Sus notas personales las escribía en griego y alemán.
En la XLVII Legislatura (1967-1970) fue diputado federal. Y en 1970 candidato a la Presidencia de la República. Obtiene 13.82% de la votación. En ese momento, la más alta registrada por el PAN. En 1952, su padre fue el primer candidato de ese partido a la Presidencia de la República.
Asume la presidencia nacional del PAN en 1975, pero en ese mismo año la deja. En 1978 renuncia a su partido. A lo largo de su vida el único cargo de gobierno que desempeñó fue como secretario de Educación en Jalisco, invitado por el gobernador Alberto Cárdenas Jiménez (1995-2001). Estuvo cuatro años. En ese entonces tenía 65 años.
Los que conocieron y trataron a Efraín chico, como lo llaman para distinguirlo de su padre, Efraín grande, hablan de un hombre sabio, de enorme inteligencia y profundidad intelectual. De alguien al que nunca interesó el dinero. Un hombre congruente y siempre abierto al diálogo. Efraín se asumió siempre como un hombre de fe y un cristiano comprometido con la lucha por la justicia social.
07 DE NOVIEMBRE 2018
En el último lustro, todos los años han ingresado a México entre 350,000 y 400,000 centroamericanos de los países del llamado Triángulo del Norte: Guatemala, Honduras y El Salvador. Todos los días, por los 1,200 km de nuestra frontera sur, entran 1,000 centroamericanos.
Los migrantes, de manera inadvertida, cruzan el territorio con muchas dificultades, en busca de llegar a Estados Unidos. En los días que lleva la caravana, dividida en tres grupos con un total de 7,000 migrantes, han ingresado al país, por otros lugares, más de 20,000 centroamericanos.
Los integrantes de la caravana representan menos de 2% del total de los migrantes que anualmente se internan en México. A pesar de ser un grupo muy reducido, por la forma en que se dio, éste ha puesto sobre la mesa cuatro temas:
1. Se ha visibilizado la realidad de la migración centroamericana en nuestro país, por la cobertura que le han dado los medios nacionales e internacionales.
2. Surge una nueva manera de migrar. Ahora se da en la modalidad de grandes grupos, para garantizar la seguridad y la ayuda.
3. Un sector amplio de la población se solidariza al paso de los migrantes, pero surge un importante sector que se manifiesta en contra de éstos.
4. El gobierno en funciones y el que está pronto a asumir la conducción del país se mantienen ajenos al tema, para no molestar al gobierno de Estados Unidos.
En los últimos años, el gobierno mexicano ha hecho todo lo que está a su alcance por impedir que los centroamericanos ingresen al territorio de Estados Unidos. Ahora México deporta más centroamericanos que los vecinos del norte. Todo indica que el próximo gobierno seguirá con esta política.
Los 350 o 400,000 centroamericanos que año con año dejan sus países en busca de mejores condiciones de vida, lo van a seguir haciendo. No hay ningún aliciente que desactive su decisión. México es el paso obligado en su camino hacia Estados Unidos.
El nuevo gobierno, ya en el cargo, está obligado a muy pronto definirse con relación a la migración centroamericana. En los hechos sólo tiene dos alternativas: dejar que los migrantes crucen nuestro territorio o detenerlos y deportarlos, que ha sido la política de los últimos años.
La solución al tema de la migración es complejo e implica no sólo a México sino también a Estados Unidos, Honduras, El Salvador y Guatemala. Hasta ahora, las reuniones entre estos países no pasan de los discursos y las buenas intenciones. Lo que se requiere son acciones concretas que garanticen una migración ordenada, legal y segura.
Si esto no se logra, nada va a cambiar y ante la miseria y la violencia los centroamericanos seguirán saliendo de sus países y por México van a intentar llegar a Estados Unidos. Su peregrinar tendrá menos exposición mediática que ahora, pero seguirán en su intento de conseguir una vida mejor para ellos y sus familias.
06 DE NOVIEMBRE 2018
A propósito de las frecuentes mentiras que el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, dice en público y los medios replican sin más, el sábado pasado subí un tuit e hice mi “consulta” con la pregunta: “¿Qué deben hacer los medios cuando un presidente miente con frecuencia y facilidad?”
Comparto las respuestas que recibí el propio sábado en el orden que me fueron llegando. Los comentarios siguieron el domingo y el lunes y van en la misma línea. No se integran las que tenían insultos:
“Contar las veces que miente, demostrar que miente y calificar la magnitud de la mentira. Esto es lo que hace el Washington Post”.
“Documentar, investigar y difundir noticias con rigor, esperando el embate oficial y el descrédito gubernamental.”
“Señalarlo y denunciarlo”.
“Creo que lo interesante es saber si al grueso de la población le indignan o al menos le incomodan que el presidente mienta con frecuencia y facilidad”.
“Contarlo. Hacerlo saber, difundir”.
“Señalar cada una de las veces que lo hace”.
“Su deber es señalar la mentira, exponerla sin tapujo. Esa es la postura de una prensa sana”.
“No darle tanto foro (…) Deben ignorarlo y solo dar las notas importantes”.
“Decir la verdad del asunto que se trate, aunque se enoje (…)”.
“Tienen el deber ético y moral de difundirlo y hacerlo del conocimiento del pueblo no hacerlo es hacerse cómplice del autoritarismo y la demagogia”.
“Pues es su deber exhibirlo”.
“Demostrar sus mentiras y mostrar los hechos que lo demuestran (…)”.
“Exhibirlo”.
“No tener miedo y denunciarlo cuando mienta”.
“Ser incisivos en las entrevistas de banqueta y confrontarlo con sus propias declaraciones. No ser patiños (…)”.
“Señalarlo y denunciarlo”.
“Señalarlo y demostrarlo”.
“Seguir siendo objetivos, críticos, no dejar de señalar las mentiras y fundamentar esos señalamientos. Usar su pluma con responsabilidad”.
“Exhibirlo e investigar sus mentiras”.
“Sacarlo de los medios, en ellos él está en su elemento y fuera de cuadro se debilita”.
“Exhibirlo a la brevedad posible, arriesgándose a la censura del tirano y a ser clasificados como medio noticio de Fake News. Las represalias de los tiranos son rápidas y algunas veces letales o terminales”.
“Refutarlo con la verdad documentada y hacer periodismos de investigación imparcial”.
Una buena parte de la sociedad tiene muy claro cuál debe ser la labor de los medios ante un presidente que miente. Y espera que éstos, en cumplimiento de su función y deber, exhiban y denuncien, con pruebas, las mentiras. Hoy los medios están frente a un nuevo reto que es la forma de cubrir al nuevo presidente. Solo tienen dos posibilidades: replicar sin más lo que dice incluyendo sus mentiras o advertir a las audiencias cuando el presidente miente.
05 DE NOVIEMBRE 2018
“No soy florero de nadie y no estoy de adorno”, acaba de decir el presidente electo Andrés Manuel López Obrador. Estoy seguro de que en México nadie lo piensa así, pero después de esta declaración me quedo con la idea de que él sí considera que en la sociedad mexicana hay quienes lo ven de esa manera.
En la medida que pasan los días, queda claro, se acumulan evidencias, que la decisión de López Obrador de clausurar la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México tiene enormes costos para el país, para su gobierno y para él.
Lo que ahora está pasando, a consecuencia de esa decisión, era obvio y diversos analistas políticos, económicos y financieros lo advirtieron. En el equipo del candidato electo, más de uno sabía que se iban a provocar esos efectos. Tenían buena información de fuentes nacionales e internacionales.
López Obrador, como futuro presidente de un país de las dimensiones de México, sabía el costo que implicaba su decisión y a pesar de eso la tomó. ¿Por qué?
Para el presidente que asume el gobierno a partir del 1 de diciembre suspender la construcción del nuevo aeropuerto tenía una enorme carga simbólica a nivel político. Nada tiene que ver con decisiones de carácter técnico o financiero.
Vio que ordenar el cierre de las obras era una muestra contundente y palpable de poder. El tamaño del costo está asociado a esa decisión. Así dice a todos, a la comunidad nacional e internacional, que él manda y lo hace a cualquier costo.
Con eso anuncia que nadie lo puede ver como “florero” y que nadie tampoco nunca lo debe considerar como un “adorno”. Él es el poder, él es quien manda.
De esa manera, afirma también que en el ejercicio del poder, tal como lo entiende, está dispuesto a todo. No importan los miles de millones de dólares que se van a perder con la suspensión del aeropuerto, no importa la imagen de México e incluso la suya.
Con el cierre del nuevo aeropuerto quiere dejar en claro, desde antes de asumir el cargo, por eso la decisión la toma ahora, que él manda. Nadie debe ponerlo en duda. Quiere también, es otro de sus propósitos, atemorizar a sectores de la sociedad, sobre todo a los empresarios.
Yo mando, les dice. Ustedes, hombres de negocios, pueden hacer dinero, pero les debe quedar claro que siempre sujeto al poder político. Y el poder político soy yo, les dice. Yo soy quien decide qué obras se hacen, cómo se hacen y a quién se las doy. A cambio exige la incondicionalidad a su mandato.
Advierte a todos que, si alguien se atreve a oponerse a sus decisiones, se verá con sus simpatizantes que lo idolatran y suman millones. Hay muchas formas en que los suyos se pueden manifestar. Él las decide. Ahora fue un pacífico remedo de consulta, pero mañana puede ser una gigantesca manifestación o toma de tierras y de fábricas. Eso ya se verá.
31 DE OCTUBRE 2018
A partir del 1 de julio y en la medida en que avanzan los días, toma espacio la construcción del pensamiento único. Lo que dice el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, no importa lo que sostenga, se convierte en el pensamiento que todos deben seguir. No hay otro.
Los que serán los integrantes del próximo gabinete y los líderes de la bancada de Morena en el Congreso, estos funcionarios ya en ejercicio, repiten a pie de manera exacta lo que dice el presidente. Eso sí, es parte de los nuevos rituales del poder, siempre lo citan.
Académicos e intelectuales, antes críticos del poder, se hacen parte de quienes reproducen el discurso de López Obrador. Una buena parte de los medios de manera acrítica replica, sin más, lo que dice el presidente electo.
Si alguien se atreve a criticar el nuevo discurso presidencial, López Obrador contesta de inmediato y de manera agresiva lo que considera que es un desacato. Sólo su pensamiento vale. Los que no piensan como él son fifís o corruptos. No hay más.
Los simpatizantes en las redes sociales del presidente electo alaban todo lo que dice y reaccionan de manera particularmente agresiva en contra de cualquiera que contradiga sus ideas. No hay espacio para el diálogo. Sólo hay un pensamiento y camino. Ellos son sus guardianes.
En ese contexto, el actual gobierno está borrado y no se atreve a salir del clóset en el que se ha encerrado en espera de que termine el sexenio. Los partidos de oposición no logran articular un pensamiento alternativo. Lo que dicen es irrelevante para la sociedad.
Las organizaciones de la sociedad civil con sus posturas críticas y pensamiento alternativo están desaparecidas. La avalancha del pensamiento único del presidente electo las ha relegado de los medios. No se les escucha.
López Obrador asume actitudes y discursos que se pensaban que estaban superados. Su estilo se asemeja mucho al de los presidentes Luis Echeverría y José López Portillo. En esos tiempos, sólo tenía lugar su pensamiento. Los suyos de manera sumisa y acrítica se les sometían.
En ese tiempo, sólo había lugar para que el presidente, el gran tlatoani, dijera su palabra. No había otra. Todos los días aparecen evidencias de que regresamos a tiempos pasados donde el presidente era todo. En él se concentraba el poder de los tres poderes.
Conocemos el poder destructivo del pensamiento único. Hay muchas experiencias trágicas en la historia mundial y en nuestra propia historia. Es siempre una amenaza para la democracia. Es también un freno al desarrollo de los países.
A partir del 1 de julio se ha empezado a construir, una vez más en nuestra historia, un gobierno de pensamiento único. Estamos en presencia de un real peligro para el país. Se requiere de voces disidentes poderosas que impidan que eso ocurra.
30 DE OCTUBRE 2018
Por: Rafael Moreno Villa, S.J.
El jesuita mexicano Rafael Moreno Villa trabajó de cerca con el arzobispo Óscar Arnulfo Romero, que días atrás la Iglesia lo reconoció como santo. Él mandó a sus amigos algunas reflexiones sobre ese acontecimiento. Se las comparto de manera íntegra. Es un testimonio de alguien que vivió la represión y la guerra en El Salvador.
“Ve y haz tú lo mismo”.
(Lc.10, 37)
Las mociones que me suscitó la canonización de Monseñor Romero
Varias personas que saben que fui secretario de asuntos sociales de Monseñor Romero y pude estar presente en su canonización me han pedido que les comparta cuál fue el impacto que me generó.
Describir todo lo que significó para mí esta ceremonia tan solemne, sinceramente me parece imposible. No hay palabras que puedan expresar una experiencia tan inolvidable, plenificante, motivante, desafiante, inspiradora, derivada no solo del haber estado ahí en el preciso momento en que el Papa pronunció la fórmula de su canonización.
No obstante voy a tratar de hacer una breve enumeración de los sentimientos que me generó.
 
El escenario
El hecho que la ceremonia haya sido en la plaza de San Pedro en el Vaticano, en medio de la Roma eterna, durante el sínodo de la juventud, transmitida a casi todo el mundo, presidida por un Papa latinoamericano, jesuita, que celebró la misa en latín y predicó en italiano, ante más de 700 obispos y una multitud procedente de todos los continentes que incluía a miles de salvadoreños y salvadoreñas, un hermano de Monseñor, cuatro de los seis sobrevivientes de sus colaboradores más cercanos, varios de sus amigos, asesores y apoyos que tuvo en el país y en el extranjero, los promotores de su canonización, el Presidente de la República de El Salvador que es un excomandante de la guerrilla que luchó contra el Gobierno opresor de aquella época, fue un escenario que me ayudó a hacer presente el pasado y el futuro, la humanidad entera y a cada una de las personas que conozco tanto vivas como difuntas, las numerosas víctimas de entonces y de hoy, a tantos otros luchadores y luchadoras de la justicia y de la verdad. Hizo, en pocas palabras más trascendente, compleja y rica la vivencia de su canonización.
 
Las mociones
Todo se sintetiza en una enorme consolación que incluyó:
Una profunda gratitud por haber tenido el privilegio de conocerlo personalmente, de haber trabajado con Él, haberlo apoyado, tratado cercanamente, y por haber tenido también el privilegio de ser testigo de su exaltación.
La certeza de que la canonización de Mons. Romero, como la Resurrección de Jesús, ha sido la acción de Dios que reivindica su persona, su mensaje, su modo de proceder, dignifica a las demás víctimas de la injusticia, lo proyecta para siempre no sólo como San Romero de América, sino como San Romero del mundo, y nos llama a escucharlo.
Una mayor admiración y cariño por Mons. Romero por haber sido capaz, con la gracia de Dios, de despojarse de sus seguridades y cambiar su modo de proceder a los 60 años de edad; de ser firme, radical y perseverante en su entrega incondicional a los empobrecidos-as y a las víctimas, no obstante su timidez, inseguridad, fragilidad, inestabilidad, indecisión personal; de haberse mantenido fiel a la Iglesia a pesar de la incomprensión, la calumnia, la agresión de la mayoría de sus hermanos obispos y algunos altos dignatarios del Vaticano; de adelantarse a su época siendo un excelente comunicador no solo por ser un buen orador y escritor sino también por haber valorado la importancia de la radio, la prensa, las entrevistas a los corresponsales extranjeros; de combatir la violencia con amor, de promover la reconciliación, sin diluir la demanda de  justicia.
La convicción de que todo ello supuso un enorme esfuerzo de Monseñor que resultó fructuoso porque, como el buen samaritano, supo detenerse, escuchar y responder al creciente clamor de su pueblo sin darle la vuelta ni buscar componendas, se dejó guiar por él, fue solidario con él hasta las últimas consecuencias; porque al mismo tiempo aprendió a confiar en Dios como su Principio y Fundamento, a seguir a Jesús como su Camino, Verdad y Vida, a ser fiel a su lema episcopal de sentir con la Iglesia y practicar el discernimiento ignaciano.
Un fuerte llamado a profundizar más en la vida y el mensaje de Mons. Romero para mejor entenderlo y darlo a conocer.
Una clara advertencia de que la figura de Monseñor seguirá siendo controversial: habrá quienes transmitan fielmente su memoria, pero también quienes quieran sepultarla, minimizarla, distorsionarla, acapararla, aprovecharla para promoverse a sí mismos.
La misión de presentarlo como “Obispo-Mártir, Pastor según el corazón de Cristo, Evangelizador y padre de los pobres, Testigo heroico del Reino de Dios, Reino de justicia, fraternidad y paz”, invitando a “quienes tengan a Monseñor Romero como amigo en la fe, quienes lo invoquen como protector e intercesor, quienes admiren su figura, a que encuentren en Él fuerza y ánimo para construir el Reino de Dios, para comprometerse por un orden social equitativo y digno”.
La invitación con la que Jesús termina la parábola del buen samaritano: “Ve y haz tú lo mismo”
El compromiso de tratar de hacerlo
Debo finalmente confesar que al mismo tiempo me sentí dividido: por una parte, gocé la canonización; por otra, añoré haber estado celebrándola al lado del pueblo salvadoreño en el hospitalito donde lo asesinaron o en la Plaza Gerardo Barrios en San Salvador.
14 de octubre de 2018.
W Radio
20/02/2018
En Buena Onda con Paulina Greenham
Net Noticias
31/10/2018
XXI DIPLOMADO EN COMUNICACION
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