Exilio voluntario 18 DE OCTUBRE 2017
Rafael Fuentes Orduña (Torreón, 1947) días atrás celebró con un concierto íntimo, en Saint Catharines, Ontario, Canadá, 52 años de haberse iniciado en la música. En 1982 decidió irse a vivir a ese país, en un exilio voluntario, como él le llama, con Glenys McQueen, su compañera, y su hijo Emiliano recién nacido.
Iban en busca de otros horizontes y experiencias de vida. A su llegada a Toronto cantó en bares y restaurantes. Todos los días, ya entrada la noche caminaba 8 km, para regresar a su casa. En la calle ya no había nadie. Fueron tiempos difíciles que ahora recuerda con mucho cariño.
En 1964 ingresa a la Compañía de Jesús y con otros jesuitas forma La Fauna, un grupo de rock, que en 1970 y 1971 grabó dos discos. En esos años, la música interpretada por el conjunto se hizo muy popular en la misa dominical en el filosofado y teologado de los jesuitas en Río Hondo 1, donde ahora está el ITAM.
En 1972 musicalizó La Apostasía, de Luisa Josefina Hernández, una de las primeras puestas en escena de Luis de Tavira. Ese mismo año deja la Orden y se va a vivir al Monasterio Benedictino de Montserrat, en Cataluña, para repensar su vida, ahí estuvo un año, y luego año y medio, cerca de Barcelona, en una comuna, era la época de los hippies, que hacían artesanías para mantenerse.
Entre 1975 y 1982, ya de regreso en México, musicaliza obras de Luis de Tavira, es memorable La honesta persona de Sechuán, de Bertolt Brecht, Juan Tovar y José Caballero. Con La Sombra del Caudillo, puesta en escena del primero, recorre algunos países de Europa. En el 2012, pone música al El Círculo de Tiza, de Bertolt Brecht, puesta en escena de Luis de Tavira, en ese entonces director de la Compañía Nacional de Teatro.
En Canadá, entre 1984 y el 2011, musicaliza 16 obras de teatro montadas en la Universidad Brock, dirigidas por Glenys McQueen. En los últimos 20 años ha grabado 49 CD con música instrumental, para apoyar actividades educativas, la enseñanza del teatro y la danza y promover la creatividad.
Rafael Fuentes, El Gato, tiene 35 años de vivir en Canadá y de ellos 32 años en Saint Catharines, población de 140,000 habitantes en las cercanías de las cataratas del Niágara y la frontera con Estados Unidos. Vive con austeridad y gran disciplina de trabajo. A través de las noticias y la comunicación con amigos sigue con atención lo que pasa en México.
Sybille y yo estuvimos en el concierto que dio en la sala de su casa, para una docena de amigos. Él quería que fuera en ese espacio íntimo. En mayo hizo un concierto semejante. Somos amigos desde 1968. En estos casi 50 años, la distancia no ha impedido que la amistad crezca y se haga más profunda. Los días que pasamos juntos platicamos de nuestra historia compartida.
Cuando nos vemos retomamos la conversación como si hubiera sido ayer.
Él sigue creando música y canciones, a veces también collages, que se pueden escuchar y también ver en https://www.dramasound.com. Él asume que el exilio voluntario le ha permitido una vida que nunca imaginó. Esa fue su decisión y no se arrepiente. Eso no impide que extrañe a los amigos y a México.
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17 DE OCTUBRE 2017
En 2016 se cometieron 69 mil 107 secuestros que son 4 mil 448 más que en 2015, según cálculos de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2017.
El dato contrasta dramáticamente con el que ofrece el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), que es de mil 130 averiguaciones previas con base a la información de las procuradurías y fiscalías de los estados.
Esta cifra es apenas el 1.6 % a la que ofrece la ENVIPE 2017. ¿A quién creer? La metodología del ENVIPE, que realiza el INEGI, es muy sólida y reconocida internacionalmente.
“La ENVIPE es una encuesta muy bien hecha, es de lo mejor que tenemos para acercarnos a la realidad en cuestión de secuestros”, dice Marcela Figueroa, investigadora de la organización no lucrativa Causa en Común.
Y añade que el secuestro es complicado de medir y el delito que menos se denuncia. Francisco Rivas, director del Observatorio Nacional Ciudadano y representante de la sociedad civil en el Consejo Nacional de Seguridad, coincide con la afirmación anterior.
Rivas asegura que el secuestro exprés es registrado por las procuradurías y fiscalías estatales como robo con violencia, extorsión, amenazas o lesiones dolosas, pero no como privación ilegal de la libertad. Esto para evitar el impacto mediático que tiene el secuestro.
El 66.4 % de los secuestrados lo estuvo por 24 horas, el 20.5 % de uno a tres días, y el 12.8 % cuatro días o más, según la ENVIPE 2017. Rivas sostiene que los delincuentes recurren a los secuestros de 24 horas porque se requiere menos organización y recursos, para realizarlos.
En 2012 el número de los secuestros fue de 105,682, en 2013 de 131,946 y en 2014 de 102,883 según la ENVIPE. Y para las procuradurías y fiscalías estatales en 2012 hubo 1421 secuestros, en 2013, 1688 y en 2014, 1396.
¿Se pueden conciliar estas dos mediciones? ¿Miden lo mismo o cosas diferentes? Se requiere una definición de parte de las autoridades. Los datos son radicalmente dispares.
16 DE OCTUBRE 2017
Ayer domingo, con 10 meses de retraso provocado por el gobierno, se celebraron en Venezuela las elecciones de las 23 gubernaturas que tiene el país. Antes de la jornada, en manos del partido del gobierno estaban 20 de éstas y de la oposición tres. Al cierre de la campaña, las encuestadoras más serias anunciaron que la oposición ganaría entre 13 y 18 de las mismas.
La jornada tuvo lugar dos meses después de las manifestaciones contra el presidente Maduro y las protestas por el golpe dado a la Asamblea Legislativa con la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente controlada por el gobierno y desconocida por la comunidad internacional. Entre mayo y agosto, en esos eventos, fueron asesinadas 125 personas. La mayoría a manos de cuerpos de seguridad del gobierno y paramilitares.
Al momento de escribir (6 de la tarde) la oposición, organizada en la Mesa de Unidad Democrática (MUD), gana más de la mitad de las 23 gubernaturas, según las encuestadoras reconocidas. Queda por definirse el número preciso, pero se adelanta que son entre 13 y 14. Es una victoria contundente que expresa el rechazo al gobierno de Maduro y el deseo que tiene la mayoría de la sociedad venezolana de poner fin a la fracasada revolución bolivariana. Habrá que ver si el Consejo Nacional Electoral (CNE), controlado por el gobierno, reconoce estos resultados que sin maniobras oficialistas pudieron haber sido más abultados.
La MUD se presentó a las elecciones a sabiendas de que las condiciones de las mismas eran muy desiguales y estaban diseñadas para beneficiar al partido del gobierno, pero decidió participar consciente que el descontento popular es enorme y eso le daba ventaja y podía ganar. Su análisis se comprobó. Eso es lo que ha sucedido. Hicieron buen uso del arma más poderosa que tienen para enfrentar al gobierno de Maduro, el voto popular.
El resultado de la elección fortalece al MUD y su proyecto de cara a las elecciones municipales que deben tener lugar en noviembre y a la presidencial en el 2018. Siempre y cuando las autoridades no alteren las fechas. El gobierno y su proyecto son cada día más débiles. Se hacen valer por la fuerza policial y militar, pero no por tener de su lado a la mayoría de la gente. Ésta ya no está con ellos. Lo estuvo en el pasado, en los tiempos que el barril del petróleo se vendía a 150 dólares.
De cara a la elección presidencial del próximo año, el resultado de ésta, que eligió a gobernadores, anuncia ya la derrota del partido en el gobierno y del candidato que éste ponga. Todo dice volverá a ser Maduro, pero los dirigentes chavistas podrían dar un golpe y desplazarlo ante su desprestigio y mala imagen en búsqueda de poner a un nuevo candidato, que pueda ofrecer más votos. Son tiempos donde es muy difícil revertir la opinión de la gran mayoría de los venezolanos. Ellos son los que van a decidir en las urnas.
Montaña siniestra
11 DE OCTUBRE 2017
El Premio Nobel de la Paz 2017 lo obtuvo la Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares (ICAN, por su sigla en inglés). Desde su creación, esta organización de la sociedad civil promueve la firma de un tratado mundial que prohíba las armas nucleares.
En el 2007, ICAN se funda en Viena y es una coalición integrada por 468 organizaciones de la sociedad civil en más de 100 países. La oficina central sólo tiene tres personas y se aloja en el edificio del Consejo Ecuménico de las Iglesias, cerca de la sede de la ONU en Ginebra.
Su objetivo fundamental es movilizar a la sociedad de todos los países para persuadir y presionar a sus gobiernos de que firmen el tratado, acordado por la ONU, que prohíba las armas nucleares. Se estima que en el mundo existen 15,000 ojivas nucleares y de éstas 5,000 están desplegadas.
La organización tiene un presupuesto anual de 1 millón de euros. Sus fondos vienen de donaciones de gobiernos (Noruega, Suiza, Holanda, Alemania y el Vaticano), la Unión Europea, aportaciones privadas y fundaciones de diversos países.
El comité que otorga este premio señala en su motivación que “vivimos en un mundo donde el riesgo de que se utilicen las armas nucleares es más alto de lo que nunca fue”. Está el conflicto entre Estados Unidos y Corea del Norte y del posible desconocimiento del gobierno de Trump al pacto atómico con Irán.
La gran mayoría de la comunidad internacional está en favor de que se prohíban estas armas, menos los nueve que ya las tienen:  Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Gran Bretaña, Corea del Norte, India, Pakistán, Israel y los países que integran la OTAN, menos Holanda.
Al final de la Guerra Fría, a principios de los 80, el arsenal de las potencias nucleares sumaba 70,000 ojivas. En el marco del Tratado de No Proliferación Nuclear, que está en vigor desde 1970, redujeron sus arsenales. El esfuerzo de ICAN es que sigan reduciendo, en un plan escalonado, y terminen por acabarse.
Hasta julio del 2017 eran 122 los países que han firmado el Tratado de Abolición de las Armas Nucleares de la ONU. Y 69 los que hasta ahora se han negado a hacerlo. La organización galardonada es quien más trabaja en el mundo para impulsar el acuerdo.
La reacción de Estados Unidos, Rusia y la OTAN al premio otorgado a ICAN ha sido reiterar que no firmarán un acuerdo que elimine las armas nucleares. En su versión, esto no garantiza la seguridad de los estados y la paz mundial. Su estrategia es la de la disuasión nuclear, precisamente al tener armas de este carácter.
Reducir las ojivas nucleares de 70,000 a 15,000 es un logro notable, pero mientras haya armas atómicas la existencia de la humanidad y la tierra estarán en permanente riesgo. La única salida es un acuerdo de los países del club nuclear, para en el futuro terminar con su arsenal. En hacer realidad ese sueño trabaja ICAN.
10 DE OCTUBRE 2017
En estas mismas páginas, las pasadas dos semanas, he publicado las primeras evaluaciones cuantitativas que se hicieron sobre los terremotos del 7 y 19 de septiembre que afectaron Oaxaca, Chiapas, Morelos, Puebla, Tlaxcala, la Ciudad de México y áreas de la zona metropolitana. Ahora lo hago con la tercera.
El Universal (26.09.17) publica esta evaluación que se concentra sólo en el sismo que tuvo lugar en la Ciudad de México. El nivel de confianza es del 95 %. Y contempla 1000 entrevistas en vivienda. El levantamiento se hizo el 21 y 22 de septiembre.
Los encuestados a la pregunta sobre cómo evalúa el desempeño de los ciudadanos el 92.9 % dice que muy bueno y bueno. De las autoridades el 50.5 % piensa que lo hizo muy bien y bien, el 30.6 % que muy mal y mal y el 17.3 % que ni bueno ni malo. Las otras encuestas distinguían actores entre las autoridades y ésta las ve como un todo.



El 54.3 % considera que la reacción de las autoridades fue oportuna y el 41.3 % que no fue oportuna. El 69.6 % piensa que el país estaba mejor preparado que en 1985 para hacer frente al problema, el 15.3 % que igual y el 12.1 % que peor. La mayoría piensa que se estaba mejor preparado y que las autoridades actuaron con rapidez.
 
A la pregunta sobre si sufrió algún tipo de daño en la vivienda por el sismo el 76.2 % dice que no y el 20.5 % que sí. Estos números coinciden con los de la encuesta pasada analizadas en estas páginas. De los que sí tuvieron el 81.8 % aseguran que fueron grietas en las paredes, el 5.9 % caída de azulejos, el 4.9 % vidrios y ventanas rotas, el 4.4 % caída de la barda y el 3.0 % hundimiento del piso.
El sentimiento que provocó el sismo fue de miedo para el 60.4 %, tristeza para el 15.5 %, impotencia para el 6.9 %, angustia para el 6.6 %, inseguridad para el 4.3 %, desesperación para el 3.2 %, dolor para el 1.4 % y resignación para el 1.3 %. El 68.8 % de los encuestados se siente en riesgo y el 31.0 % no se siente en esa condición.
De los encuestados el 29.7 % dice haber participado como voluntario en alguna de las actividades de ayuda relacionadas con el sismo y el 70.0 % que no. De esto se deriva que una tercera parte de los nueve millones de habitantes de la ciudad se implicó en alguna tarea.
El 70.9 % de las personas que sufrieron algún daño en su vivienda dicen no saber a quien acudir, para recibir ayuda y el 28.6 % que sí lo sabe. El 79.3 % no se siente respaldada por las autoridades y el 16.3 % si siente el respaldo. El gobierno federal y de la ciudad deben tomar en cuenta esta percepción de la ciudadanía.
09 DE OCTUBRE 2017
La ruptura en el PAN es un hecho y no hay marcha atrás. La decisión de Margarita Zavala, aunque no se lo proponga, de entrada beneficia al PRI y perjudica al Frente Ciudadano por México (FCM), del que es integrante el partido en el que militó.
De cara a la elección del 2018, lo que resulta interesante es saber si Zavala, ya como candidata independiente, va a crecer o no electoralmente y, si es el caso, de qué dimensión va a ser su aceptación.
Es cuando realmente se va a saber el tamaño del daño que puede hacer al PAN y al FCM y en qué medida, por la división del voto, favorecer al PRI. Su decisión tiene una influencia, pero debe precisarse de qué grado.
En el caso de Zavala, los porcentajes de aceptación que registran las encuestas eran como integrante del PAN. Las nuevas valoraciones serán como independiente. Está por ver si va mantener esos números o si éstos disminuyen o crecen.
Zavala será candidata sólo en la medida en que logre reunir, en tiempo y forma, el millón 300,000 firmas que necesita, para garantizar su registro. El millón que exige la ley y las otras, para cubrir las que puedan tener algún problema y sean rechazadas por el INE.
Ella inicia una nueva etapa de su vida política ya sin el apoyo de su partido. La tarea de construir una red ciudadana, para hacerse de las firmas y apuntalar su candidatura no es fácil, pero tampoco imposible.
El tema central es conseguir los primeros recursos, ya sin partido, para contratar la mínima estructura profesional que requiere. Los que ahora tenía eran sobre el supuesto de que iba a ser la candidata del PAN, pero esa posibilidad ya no existe. ¿En su nueva condición sus donantes la seguirán apoyando?
Con la llegada de Zavala, la lista de los independientes crece. Ahora todo indica que es imposible un acuerdo entre ellos, para que sólo vaya uno. Su primer enfrentamiento se va a dar por conseguir las firmas. Un firmante sólo puede optar por uno de ellos.
En una primera lista hay una docena de candidatos que quieren el registro y falta todavía una semana, para que se puedan apuntar más. Si estos 12 lo lograran serían 15 millones 600,000 firmas. Es claro que en el mejor de los casos sólo las van a obtener dos o tres.
Si lo logran dos o tres se van a dividir el voto y resulta imposible que uno de ellos se pueda hacer de la Presidencia. En ese caso la pulverización del voto va afectar a los partidos. A unos les perjudica y a otro les ayuda.
La decisión de Zavala modificó el panorama de la elección presidencial del 2018. En los próximos dos o tres meses queda por ver la manera en la que la salida de Zavala del PAN impacta las preferencias electorales de todos los interesados en competir.
02 DE OCTUBRE 2017
La SHCP y los especialistas coinciden en que el impacto de los sismos del 7 y 19 de septiembre no va a afectar el crecimiento del PIB e incluso hay quienes sostienen que éste puede tener un aumento marginal derivado de los recursos adicionales que se involucren en la reconstrucción.
El total de las víctimas suma 361, de éstas, 220 en la Ciudad de México, y los inmuebles dañados llegan a 200,000 en los estados de Oaxaca, Morelos, Chiapas, Puebla, Tlaxcala, Estado de México y la Ciudad de México, según datos oficiales.
Las viviendas afectadas son 153,000 y de éstas 55,000 totalmente destruidas, de ellas 49,800 en Chiapas y Oaxaca. Las escuelas afectadas suman 12,931, según la SEP y las edificaciones del patrimonio monumental del país dañadas llegan a 1,500, de acuerdo con la Secretaría de Cultura.
Todavía falta por cuantificar con precisión los daños a la infraestructura de comunicaciones, a la hidráulica y los sufridos por el sistema de hospitales del IMSS, el ISSSTE y la Secretaría de Salud.
El gobierno de la República calcula en 31,000 millones de pesos (1,700 millones de dólares) los recursos que se requieren para la reconstrucción. Esta cantidad puede crecer en los próximos días en la medida que se identifiquen más daños.
13,000 millones de pesos (716 millones de dólares) son para la reparación de escuelas. De éstas, 577 deben ser reconstruidas totalmente, 267 en Oaxaca y 192 en el Estado de México, 1,874 en forma parcial y las otras 10,480 tienen daños menores, pero requieren alguna intervención.
10,000 millones de pesos (544 millones de dólares) para apoyo a la construcción de viviendas. De ellos 6,500 millones de pesos en Chiapas y Oaxaca, que es la zona más afectada. 8,000 millones de pesos (440 millones de dólares), para la restauración de los edificios del patrimonio nacional dañados.
La SHCP ha dicho que existen los recursos necesarios para la reconstrucción y que para ello es necesario que en la Cámara de Diputados se realicen ajustes a la propuesta del paquete fiscal que ésta ya tiene en sus manos.
Los ciudadanos han expresado la necesidad de que todos los recursos destinados a la reconstrucción sean auditados por instancias creíbles. Hay desconfianza en el gobierno. Se teme que muchos de estos recursos vayan a manos de la corrupción.
En el México de hoy, los gobiernos de la República y de los estados afectados van a estar siendo vigilados por millones de ciudadanos en cómo se realizan las obras y cómo se ejecutan los recursos. La reconstrucción puede ser un momento único y excepcional para cerrar la brecha que ahora existe entre el gobierno y la ciudadanía, pero también un espacio para que ésta se profundice. Ya lo veremos.
27 DE SEPTIEMBRE 2017
La ciudadanía en la extraordinaria y potente movilización en la Ciudad de México, a sólo minutos del devastador terremoto del pasado 19 de septiembre, hizo patente, desde el primer momento, su rechazo a los partidos y a los políticos, sin exclusión, y puso de manifiesto su confianza en los ciudadanos como ellos.
Las y los voluntarios convivieron y trabajaron bien con el Ejército y la Marina en los distintos frentes de acción, pero en ningún momento aceptaron la presencia de los políticos y sus partidos. Éstos se dieron cuenta del rechazo y no se hicieron presentes. Los muy pocos que se presentaron fueron obligados a dejar el lugar.
La presencia del presidente Peña Nieto estuvo muy controlada en sitios de Morelos, Puebla y también Oaxaca. La imagen que se quería proyectar de un presidente pendiente al mando de la situación se obtuvo, pero no tuvo mayor impacto en la opinión pública y tampoco sus mensajes en las redes sociales. Se cumplió con las formas y nada más.
El protagonista en los hechos y también en los medios nacionales e internacionales ha sido la ciudadanía lanzada en las calles. Hay fotos y videos memorables, algunos se van a convertir en íconos, que condensan el significado preciso de la gesta ciudadana. Se percibe que la ciudadanía ante estos problemas está por encima de los políticos y sus partidos.
Muy pronto en las redes sociales se posicionó la idea de que el INE y los partidos deberían ponerse de acuerdo para reducir de manera considerable los gastos de la campaña del 2018 y que el dinero no ejercido tendría que ser canalizado a la reconstrucción. Los partidos reaccionaron a la demanda ciudadana y siguen en la discusión sobre la manera en que se hará.
La visión que los jóvenes voluntarios tienen de los políticos no hace excepción, es que éstos son corruptos, frívolos e incapaces. Esa es la percepción que comparten con millones de ciudadanos en el país. El terremoto ha hecho evidente que hay una ruptura entre los ciudadanos y los políticos y sus partidos. Se puede discutir si esa postura es justa o injusta, pero esa es.
Los voluntarios no rechazan la política, saben que, con su acción y posturas difundidas en las redes, están haciendo política. Lo que manifiestan, con su actitud, es que no aprueban la manera que ahora los políticos y sus partidos hacen política. No hacen excepciones. El terremoto, evento no previsto, se metió de lleno, de manera central, en la campaña electoral del 2018.
La ciudadanía de todo el país, después del terremoto, va a ver con ojos todavía más críticos a los candidatos y sus partidos. Los que sean más sensibles a la visión que tiene la ciudadanía van a tener más oportunidades de ganar. Quien siga con sus viejas formas y anquilosados discursos, que nada dicen a la nueva ciudadanía del país, no tendrán ninguna oportunidad.
26 DE SEPTIEMBRE 2017
En las próximas semanas, meses y años se van a publicar artículos y libros sobre los terremotos de este 7 y 19 de septiembre que afectaron Oaxaca, Chiapas, Morelos, Puebla y la Ciudad de México con la zona metropolitana.
Una primera valoración cuantitativa la ofrece una encuesta telefónica realizada por Reforma en las cinco entidades afectadas que publica el domingo 24 de septiembre. El nivel de confianza de los datos es del 95 %.
Los encuestados a la pregunta sobre el desempeño de los actores ante los daños causados por los sismos, el 94 % responde que en el caso de la sociedad civil fue bueno / muy bueno. Los ciudadanos reconocen la acción de los ciudadanos.
El 86 % piensa lo mismo de la Marina, el 85 % del Ejército y el 76 % de Protección Civil. Estos tres actores estuvieron realizando trabajo de campo en los sitios dañados como lo hizo la sociedad civil. Ante la ciudadanía su imagen mejora.
Sobre los gobernadores de los estados afectados y el jefe de gobierno de la Ciudad de México, el 36% de los encuestados piensa que lo hicieron bien / muy bien y el 64 % mal / muy mal. Quien recibe la valoración más baja es el presidente de la República, el 35 % considera lo hizo bien / muy bien y el 65 % mal / muy mal.
En la etapa de la reconstrucción, que empieza en los próximos días, el presidente, los gobernadores y el jefe de gobierno pueden mejorar la valoración de su desempeño, pero también hacerla todavía más baja.
Ante los desastres que han ocurrido por los sismos el sentimiento que mejor describe la situación de los encuestados es la tristeza en el 29 % de los casos, la impotencia en el 25 % y el miedo en el 24 %. Al ver la reacción ciudadana la esperanza es el sentimiento más fuerte para el 15 % y el de orgullo para el 5 %.
El 79 % piensa que los ciudadanos en esta emergencia estaban mejor preparados que en 1985, el 10 % que menos y el 8 % igual. Y en el caso del gobierno el 56 % que estaba mejor preparado, el 19 % que menos y el 17 % igual.
De los números de la primera evaluación cuantitativa destaca el reconocimiento que se tiene, en las cinco entidades consideradas, al trabajo de la sociedad civil, seguido del que se guarda a la Marina, el Ejército y Protección Civil
Los gobernadores, el jefe de gobierno de la Ciudad de México y el presidente de la República no salen bien evaluados. Esta valoración es expresión del reclamo ciudadano sobre su gestión. ¿En la reconstrucción la van a mejorar o empeorar?
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