Migración: discursos y realidades 10 DE ABRIL 2019
En diciembre, el presidente López Obrador y su secretaria de Gobernación anunciaron un cambio en la política migratoria. El centro de la propuesta fue que todos los migrantes serían bien recibidos, que en México había mucho trabajo y que se podían quedar en el país con una visa de visitante por razones humanitarias.
Sólo dos meses se mantuvo la promesa del discurso, diciembre y enero, y en febrero se volvió a la política del presidente Peña Nieto de deportar a los migrantes a sus países de origen. El nuevo gobierno nunca informó  del cambio y menos se dieron razones del mismo.
La evidencia señala que el presidente López Obrador se “dobló” a las amenazas del presidente Trump y se aceptaron sus exigencias. No se ha dicho a cambio de qué. El presidente mexicano es un maestro del doble discurso: dice una cosa y hace otra.
Al final de enero, por orden presidencial, ahora no se hace nada sin la misma, el Instituto Nacional de Migración (INM) cerró el programa de tarjetas o visas por razones humanitarias.
En ese momento el INM inició la detención de todos los migrantes, en particular los centroamericanos, por no tener visa. El embajador de Honduras en México, Alden Rivera, afirma que se ha vuelto a la política del pasado y lo mismo dice el embajador de El Salvador, Carlos Enrique Cáceres.
Esta política consiste en tres pasos: detener a los migrantes en su tránsito por México; llevarlos a una estación migratoria y luego deportarlos a sus países de origen. El gobierno mexicano pone los medios, para sacarlos del país.
En las dos últimas semanas de marzo, cuando arreció la presión de Trump, el gobierno de México deportó a 300 hondureños al día, según el embajador Rivera. El operativo no se ha parado y ya no volverá a detenerse.
Por lo menos una periodista preguntó al presidente dos veces, en una de las comparecencias de la mañana, sobre el cambio de estrategia pero éste no le respondió. En las dos ocasiones evadió la respuesta. Lo mismo ha ocurrido con el canciller Ebrard.
Las estadísticas del propio INM dan cuenta del cambio de estrategia. En enero del 2018 se detuvieron y deportaron a 9,248 migrantes y en enero del 2019 a 7,547; en febrero del 2018 a 11,549 y en febrero del 2019 a 9,894, en marzo del 2018 a 11,779 y en marzo del 2019 a 12,746.
Aunque el presidente y el canciller no lo reconozcan ya es imposible esconder que la política migratoria cambió. La realidad se impuso al discurso de buena voluntad y políticamente correcto. La presión de Trump hizo que López Obrador reculara.
Las autoridades migratorias de Estados Unidos, más allá de los discursos de campaña de Trump, reconocen que el nuevo gobierno de México ha empezado a colaborar con ellas al detener más migrantes que el gobierno anterior. Más pronto cae un hablador que un cojo.
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15 DE ABRIL 2019
El Financiero (03.04.19) publicó una encuesta que muestra los niveles de aceptación del presidente López Obrador, que siguen siendo altos, pero de febrero a principios de abril registran una baja de 8 puntos al pasar de 86% a 78% de aprobación.
Vuelve a los niveles de enero cuando traía 76% de aceptación. En estos meses la encuesta registra cuatro decisiones del presidente que no son bien vistas por la ciudadanía; 59% expresa una opinión desfavorable sobre pedirle al rey de España que se disculpe por la conquista.
El 58% de los encuestados está en desacuerdo con el retiro de los recursos para apoyar las estancias infantiles. En los primeros meses del presidente en el gobierno, éstas son las dos acciones que han provocado el mayor rechazo ciudadano.
Las otras dos decisiones son la promesa de concesionar canales de televisión y radio a las iglesias evangélicas que provoca el rechazo de 41 % de los encuestados y el apoyo de 34 por ciento. Así como el manejo que ha hecho de los bloqueos de la CNTE, que reprueba 38% y aprueba 33 por ciento.
La encuesta también hace algunas preguntas utilizando el lenguaje del beisbol que tanto gusta al presidente; 31% piensa que lo poncharon en el abucheo que recibió en la inauguración del estadio de beisbol de los Diablos Rojos y 12% piensa que metió jonrón. En el rechazo del rey de España a la petición de disculpa 41% piensa que lo poncharon y 11% que metió jonrón.
Estas cuatro decisiones y el abucheo en el estadio y el rechazo de la disculpa pueden ser los eventos que explican la caída de los 8 puntos. No necesariamente marcan una tendencia a la baja sino sólo registran acciones del presidente que tienen un costo. Existe la posibilidad de que con nuevas decisiones pueda recuperar lo perdido.
El resultado de la encuesta muestra, es lo más relevante, la vulnerabilidad del presidente. La ciudadanía premia y castiga sus acciones como lo hace con cualquier otro político. En esto el presidente es igual a los otros personajes del poder de los cuales siempre se quiere diferenciar.
La aceptación o rechazo del presidente por parte de la ciudadanía está en relación directa con lo que haga y cómo lo haga. Esto vale para cualquier otro político. Las acciones son las que cuentan. Con el paso del tiempo los discursos motivadores tienden a desgastarse y no decir nada.
La ciudadanía lo que quiere son resultados que se traduzcan en cambios que la beneficien más allá de todo lo que haya dicho el candidato y el ahora presidente. López Obrador conserva altos niveles de aceptación a pesar de la caída de un mes a otro y esto porque hasta hoy a la mayoría de los encuestados le parece que hace bien su trabajo.
16 DE ABRIL 2019
Es una tradición que en Semana Santa algunos católicos, religiosas, religiosos y sacerdotes hagan Ejercicios Espirituales siguiendo el método diseñado por san Ignacio de Loyola (1491-1556), el fundador de la Compañía de Jesús.
En 1522, san Ignacio estuvo por diez meses en una cueva de Manresa, población muy cercana al monasterio de la Orden benedictina en Montserrat. En ese tiempo vivió una profunda experiencia espiritual que cambió su vida.
A partir de lo que experimenta escribe el libro de los Ejercicios Espirituales que se publica por primera vez en 1548. Los ejercicios son la base de la espiritualidad ignaciana que es la propia de los jesuitas.
El texto de los Ejercicios Espirituales ha marcado a los integrantes de la Compañía de Jesús, pero también a muchos católicos e integrantes de las estructuras institucionales de la Iglesia formados o guiados por los jesuitas.
En 2040 se cumplen los quinientos años de la fundación de la Orden de la Compañía de Jesús y en 2048 los quinientos años de la primera edición de los Ejercicios Espirituales.
Los jesuitas, como parte de su formación, hacen dos veces ejercicios espirituales de un mes. En el noviciado y después de haberse ordenado sacerdotes en la etapa que llaman la tercera probación. Y a lo largo de su vida, todos los años “toman” ejercicios de ocho días.
San Ignacio, a partir de su vivencia, construye un método para que el ejercitante, al que asume como un ser pensante con capacidad de decidir por su propia cuenta y de manera consciente y responsable, se enfrente a profundidad, primero a sí mismo y después a Dios.
En las cuatro etapas o semanas en las que están estructurados los ejercicios, el ejercitante, así lo propone el método, se pregunta sobre quién es, qué quiere ser y cuál es su misión en este mundo.
Y también se pregunta sobre Dios y la relación del hombre con él. La idea central es conocer qué pide Dios al ejercitante y qué, entonces, éste tiene que hacer, para encontrar su lugar en el mundo y ser feliz.
Al ejercitante no se le pide la sumisión irracional y dogmática a la supuesta voluntad de Dios. El encuentro, el descubrimiento de lo que debe de hacer es el resultado del trabajo profundo del ejercitante sobre sí mismo.
No se puede elegir un proyecto de vida si la persona no es consciente de sí misma. De sus posibilidades y limitaciones. Solo desde ahí está en condiciones de poder escuchar, en la soledad y el silencio, la voz de Dios.
El texto de los Ejercicios Espirituales de san Ignacio de Loyola ha tenido una enorme influencia en la Iglesia y la cultura occidental. Son muchos y muy diversos los estudiosos del texto.
La influencia no se ha dado por la lectura del texto, sino por quienes han experimentado a partir de un método, desde la originalidad única de cada persona, la vivencia que tuvo el fundador de los jesuitas en la cueva de Manresa.
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17 DE ABRIL 2019
El presidente López Obrador y su familia viven una vida sencilla y él, en ejercicio de su cargo, ha decidido prescindir de una serie de prerrogativas e instrumentos de trabajo que considera superfluos e impropios de lo que piensa que debe ser una presidencia austera.
Desde su punto de vista, en la austeridad republicana, que con frecuencia menciona en los discursos y hace realidad en la vida de todos los días, se propone poner fin a los excesos de quienes lo antecedieron en la presidencia.
Su austeridad personal y familiar habla de alguien que asume como un gran valor la vida sencilla que ha decidido poner un alto a cualquier privilegio personal que pueda derivarse de su cargo.
Ese mismo personaje sencillo y austero en la vida personal, en la vida como presidente todos los días miente sin el menor recato, engaña, traiciona acuerdos y acusa en público a sus adversarios sin tener pruebas.
También utiliza el privilegio de la tribuna presidencial para insultar y descalificar a los que no piensan como él. El único pensamiento y proyecto que vale es el suyo.
El hombre sencillo y austero de la vida personal, en la vida pública, se convierte en un personaje autoritario que se ha propuesto controlar a los otros poderes del Estado y se pone por encima de la ley.
Al inglés Aldous Huxley (1894-1963) le impresionó la vida profundamente contradictoria del sacerdote capuchino François Leclerc du Tremblay (1577-1638), al que en su congregación se le conocía como el padre José de París.
El padre José fue el brazo derecho del cardenal Richelieu que fue primer ministro del rey de Francia. El capuchino, dice Huxley, en su vida privada es un hombre “apasionadamente preocupado por conocer a Dios, familiarizado con las más altas formas de la gnosis cristiana, que ha pasado por lo menos por los estados preliminares de la unión mística”.
Ese mismo personaje es capaz de todo, por convicción patriótica, para que se prolongue lo más que se pueda la terrible Guerra de los Treinta años, con un propósito preciso: destruir el poderío de los Habsburgo, para engrandecer a Francia. La guerra provocó la aniquilación de un tercio de la población de la Europa central.
En 1941, Huxley escribe Eminencia gris, donde se adentra en su esfuerzo por entender la psicología del padre José. Nos presenta a un individuo de enorme complejidad y con rasgos de esquizofrenia. En él viven dos hombres, de un lado, el monje humilde y austero, y del otro, el político y diplomático implacable.
Huxley explica lo que ocurre al padre José con lo que llama la “ambición vicaria”. Para las personas que están en esta situación, el fin justifica los medios siempre que no se usen a favor de su persona, pero sí para la gloria y el poder de un Estado, de una institución o una idea.
Los ambiciosos vicarios suelen ser grandes idealistas, en cuanto a los propósitos, e implacables realistas en cuanto a los medios que se deben utilizar para obtener el fin que persiguen. En todo caso es una ambición más sutil, más refinada y al mismo tiempo más perversa.
22 DE ABRIL 2019
Cuando era coordinador de Comunicación Social y portavoz de la Presidencia de la República propuse al presidente Fox (2000-2006) que se dejaran de utilizar los recursos públicos en la compra de publicidad a los medios.
En esa ocasión me dijo que, si yo convencía a los gobernadores, la gran mayoría del PRI, de no comprar publicidad discutiríamos mi propuesta. Le respondí que eso era imposible y las cosas se quedaron como estaban.
En las democracias más desarrolladas, los gobiernos no gastan los recursos públicos en anunciarse y promoverse. El actual gobierno, con su legitimidad y mayoría en el Congreso, pudo haber decidido que se terminara para siempre esta práctica.
Cuando la relación del gobierno con los medios de comunicación está mediada por el dinero, por la compra directa de publicidad, siempre será perversa. No puede ser de otra manera.
La intención del presidente López Obrador (2018-2024) es gastar la mitad del presidente Peña Nieto (2012-2018), que es una reducción, pero que aún así es una cantidad enorme y el doble de lo que se gastó en el gobierno del presidente Fox.
En el 2018, el gasto en publicidad fue de 8,988 millones de pesos, un año electoral, la mitad son 4,494 millones de pesos, pero el actual gobierno ya dijo que el gasto para el 2019 será de 4,711 millones, que son 217 millones más.
A esto se añade que Jesús Ramírez, coordinador de Comunicación Social del gobierno, dice que para este año existen 1,000 millones adicionales, por lo que el presupuesto podría alcanzar 5,800 millones de pesos, que sería sólo 35% menos que el último año de Peña Nieto.
En principio, el gasto del gobierno de López Obrador en publicidad para el sexenio sería de 28,626 y los 39,800 millones de pesos que equivale a 4,771 anuales, pero podría ser más. De hecho, ya es más.
Ramírez se comprometió a que en el 2019 no habrá ampliaciones. Queda por verse si en los próximos años el presupuesto y el gasto se sujetan a lo dicho. En todos los años de Peña Nieto el gasto ejercido fue mayor al presupuestado.
La nueva política implica que el gasto en publicidad no rebase nunca 0.1% del Presupuesto de Egresos. Con este límite, que es una medida acertada, todos los años el gasto en publicidad va a crecer en la medida que aumente el presupuesto, cosa que siempre ocurre.
El presidente, en el anuncio de la nueva Política de Comunicación Social, sostuvo que no se van a “utilizar los recursos públicos para premiar o castigar a ningún medio, que el presupuesto no sea un mecanismo de coerción, de castigo”. Ya se verá cómo se distribuyen los recursos.
Ramírez anunció que para evitar la concentración del presupuesto en pocos medios “queda prohibido que un medio de comunicación concentre un porcentaje mayor a 25% de la pauta publicitaria”.
El presidente al presentar la nueva política, que en lo sustantivo es la de siempre, ya que el gobierno sigue con la compra directa de publicidad, dijo que “al final somos simplemente administradores de los dineros del pueblo”.
Si esta administración quiere romper la relación perversa entre gobierno y medios de comunicación debe crear un órgano de Estado, no del gobierno en turno, que sea el que contrate la publicidad en los medios. Pienso, con todo, que el ideal es que el gobierno, por ley, no gaste en publicidad.
09 DE ABRIL 2019
De octubre de 2018 y abril de 2019, en solo seis meses, entre los mexicanos crece de manera significativa el rechazo a los migrantes centroamericanos, según una encuesta realizada por El Universal (05.04.19) en las 32 entidades federativas, que tiene un nivel de confianza del 95 %.
Cuando se pregunta si se está de acuerdo o en desacuerdo con que se permita entrar a los migrantes y se les dé refugio, el desacuerdo crece en 24.7 puntos. En 2018 estaba de acuerdo el 47.8 % y en desacuerdo 37.8 % y en 2019 de acuerdo está el 29.8 % y en descuerdo el 62.5 %.
Sobre lo que debería de hacer el gobierno de México ante los migrantes que ingresan sin papeles la idea de que deben ser expulsados de inmediato crece en 13.6 puntos. En 2018 era el 27.6 % y en 2019 ya es el 41.2 %.
El presidente ha dicho que se deben dar visas de trabajo a los migrantes y se pregunta si se está de acuerdo o en descuerdo con la medida y crece en 10.5 puntos el desacuerdo. En 2018 el 46.6 % decía estaba de acuerdo el 46.8 % en desacuerdo y en 2019 de acuerdo el 46.8 % y en desacuerdo el 57.3 %.
Sobre si se está o no de acuerdo que el gobierno impida el paso a los migrantes sin papeles el acuerdo crece en 9.9 puntos. En 2018 el 48.9 % estaba de acuerdo y el 45.7 % en desacuerdo y 2019 de acuerdo el 58.8 % y en desacuerdo el 36.2 %.
El presidente Trump amenaza a México con cerrar la frontera si no frena la migración de los centroamericanos y se pregunta qué debe de hacer México y en 2019 el 51.8 % dice que se les debe impedir el paso, el 24.5 % que debe confrontarse a Trump y el 10.7 % no hacer nada.
Sobre la opinión que tienen los encuestados de los migrantes crece la idea de que perjudican a la comunidad en 24 puntos. En 2018 era el 34.3 % y en 2019 el 58.2 %.
Las explicaciones del incremento del rechazo a los migrantes centroamericanos pueden ser el aumento del número de los migrantes, la presencia creciente del tema en los medios, la modalidad de las marchas que hace más visible esta realidad, el tipo de cobertura noticiosa que hacen los medidos, las presiones de Estados Unidos a México y el discurso del actual gobierno.
En los próximos años la migración centroamericana no se detendrá e incluso va a crecer. El gobierno, las iglesias, los medios, las organizaciones de la sociedad civil, las empresas y también el sistema escolar deben trabajar, para impedir que se genere una actitud en contra de los migrantes y propiciar que a éstos se les vea con respeto y simpatía.
08 DE ABRIL 2019
El presidente se salió con la suya, y por encima de lo que se legisló en el Congreso y lo que dice la Constitución, ya puso en marcha la Guardia Nacional Militar que quería. Sus integrantes son militares y su mando es militar. No hay más.
Al presidente no le importó lo que dijeron los expertos en la consulta realizada por el Congreso, los congresistas de la oposición ni lo planteado por los organismos internacionales. En esta ocasión, y hay otras, se puso en evidencia su autoritarismo.
El presidente y su gobierno se habían comprometido a poner a un civil a la cabeza de la Guardia Nacional y que los militares se sujetarían a él. Eso quedó atrás.
Las fuerzas de la oposición en el Congreso, las organizaciones de la sociedad civil, los académicos y los organismos internacionales se sienten burlados y engañados por el presidente. Así es.
El presidente con su decisión de poner a un militar en activo a la cabeza de la Guardia Nacional se ve como un mentiroso y como un hombre que no es capaz de cumplir con la palabra empeñada.
La decisión es muy grave por lo que representa en sí misma, pero también porque muestra a un presidente en el que no se puede confiar. No hace honor a los compromisos contraídos.
Entregar la totalidad de la responsabilidad de la seguridad pública a los militares implica, más allá de los discursos, la militarización del país. Es más que evidente. El opositor López Obrador se había opuesto a eso.
La decisión del presidente abre el espacio para que crezca la violencia, ya la más alta en los últimos 25 años, y aumente la violación de los derechos humanos. Los militares actúan como militares. No son y nunca van a ser policías.
Las fuerzas de la oposición, las organizaciones de la sociedad civil y los académicos deben recurrir, cada quien desde lo que le corresponde, a la Suprema Corte de Justicia de la Nación para que declare inconstitucional a la Guardia Nacional Militar. Lo es.
Hay muchos elementos para demostrar que la decisión del presidente viola el Artículo 21 de la Constitución y otras disposiciones legales de carácter nacional e internacional.
Los organismos internacionales y la ONU deben denunciar lo que ahora ocurre en México y presionar al gobierno de López Obrador para que dé marcha atrás. La posibilidad de abusos por parte de los militares está a la puerta.
La decisión del presidente plantea muchas preguntas: ¿Qué lo lleva a mentir, a engañar y a violar la Constitución? ¿Qué lo lleva a no cumplir con su palabra? ¿Qué lo lleva a militarizar al país?
¿Estamos en presencia de la reedición del viejo autoritarismo presidencial? ¿Regresamos a los años anteriores a la instauración de la democracia? ¿Qué papel tienen los militares en el proyecto político del presidente? ¿Hay después otro proyecto?
05 DE ABRIL 2019
El pasado miércoles, el Senado de la República, a través del Instituto Belisario Domínguez, organizó el foro El Futuro de la Sociedad Civil, para dialogar sobre este tema que hoy está en la mesa de la discusión.
A la inauguración, el líder de la fracción parlamentaria de Morena no asistió y sí lo hicieron los del MC, PRD, PRI y PAN. Los asistentes, líderes de la sociedad civil, académicos y directivos de Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC), preguntaron por la ausencia de Morena. No hubo quien respondiera.
Que Morena no se haya hecho presente en el foro es consecuente con la posición del presidente de desconocer y de golpear a la sociedad civil organizada a la que, con frecuencia, y si ninguna base, insulta y critica en las comparecencias de la mañana.
El presidente y su partido quieren minimizar la presencia de las OSC y en su imaginario ideal está desaparecerlas. Hay muchas evidencias que apuntan en esa dirección. El presidente sólo quiere relacionarse con “clientes” individuales en el marco de una política paternalista y asistencial. Las organizaciones ciudadanas autónomas son vistas como enemigas.
Los líderes de las bancadas de la oposición plantearon, entre otras cosas, que:
• Las OSC son pilares en la construcción de las políticas públicas.
• La sociedad civil ha tenido un papel fundamental en la lucha por la democracia en los últimos 30 años.
• Los más importantes cambios que han ocurrido en el país son producto del trabajo de la sociedad civil.
• Las OSC son el contrapeso que todo gobierno democrático necesita.
• Las OSC luchan por causas que contribuyen al desarrollo del país.
• Los integrantes de las OSC están comprometidos con la construcción de un mejor país.
• De los 3.5 millones de mexicanos que trabajan en las OSC, 2.0 millones lo hacen de manera voluntaria.
• Los recursos públicos en México sólo representan 8% de los recursos de las OSC y en otros países supera 30 por ciento.
• Las OSC en México son muy pocas, sólo 40,000, cuando en otros países hay cientos de miles e incluso millones.
En cualquier circunstancia, siempre será mejor más sociedad civil que menos sociedad civil.
Con relación a la sociedad civil y sus organizaciones, la posición de los partidos de oposición es diametralmente opuesta a la que enarbola el presidente y su partido. Y la de la oposición está también en línea de las posturas que están presentes en las sociedades democráticas más desarrolladas.
La mayoría de los asistentes al foro, integrantes de las OSC, votó por López Obrador porque pensaron que él, al que consideraron de izquierda, iba a ampliar el apoyo del gobierno al desarrollo y el fortalecimiento de la sociedad civil y sus organizaciones. Ha sido todo lo contrario.
Pero, ahora, algunos ubican al presidente como un conservador y declarado enemigo de la sociedad civil y otros incluso lo califican de “traidor” a la sociedad civil y sus organizaciones. En el sector hay conciencia de que vienen tiempos negros en los años de este gobierno.
03 DE ABRIL 2019
La política social del actual gobierno tiene cuatro riesgos muy serios, que ya están presentes, “tanto para la política social con enfoque de derechos como para la institucionalidad democrática” del país, plantea la organización de la sociedad civil Acción Ciudadana Frente a la Pobreza en “Claroscuros: posicionamiento y análisis de los cambios en la política frente a la pobreza”. Los riesgos:
1. Sustitución de programas de servicios por programas de transferencias. La entrega de transferencias no resuelve la garantía de servicios de calidad. Es el caso, entre otros, de las estancias infantiles. La reducción de cobertura, monto, supervisión, capacitación y evaluación contradice el principio de progresividad en el ejercicio de los derechos sociales que contempla el Artículo 1 de la Constitución. Toda operación corrupta de un programa social debe ser sancionada de acuerdo con la ley, pero esto no justifica la eliminación de programas que promueven el ejercicio de derechos y tampoco afectar el interés de quienes son sus beneficiarios.
2. Eliminación del modelo de corresponsabilidad y colaboración con las organizaciones de la sociedad civil (OSC). La decisión del gobierno de cancelar “las convocatorias abiertas a OSC afecta acciones tan importantes como los refugios para mujeres víctimas de violencia, la atención de personas con VIH o cientos de proyectos de promoción y empoderamiento social realizados por organizaciones civiles en zonas de mayor rezago y múltiples campos de especialidad”. Sobre todo “elimina el modelo de participación social con corresponsabilidad que es un componente esencial de la gobernanza y de los principios de gobierno abierto, así como de las expresiones de democracia participativa”.
3. Asignación discrecional y partidista de transferencias monetarias. El mayor de los riesgos de la actual política social “es la reconstrucción de redes de clientelismo político usando los beneficios de los nuevos programas sociales ”. No hay información y transparencia sobre el “censo” de beneficiarios que levanta el gobierno. Este levantamiento “viola múltiples disposiciones legales” y no cumple con los “requerimientos institucionales”. Se sabe que opera desde una estructura partidista y electoral.
4. Cambios sin sustento técnico o estrategia clara. El desmantelamiento del programa Prospera elimina el componente de nutrición infantil y acciones preventivas de salud para toda la familia, sobre todo en la etapa prenatal y primera infancia. El programa se sustituye por becas de educación básica que está demostrado que carecen de impacto en la educación primaria. La eliminación del Seguro Popular y volver a centralizar los servicios de salud en el gobierno federal plantean muchas interrogantes. La cobertura universal de salud requiere una reforma institucional de gran envergadura y no puede reducirse a la recentralización de la atención de la salud.
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20/02/2018
En Buena Onda con Paulina Greenham
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